VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

"Verano del 65" es una novela que relata la vida de Eliana, una mujer soltera dedicada a la escritura, y su entorno de élite en los años 60. La historia se centra en los sucesos que marcarán un cambio significativo en la vida de los personajes, incluyendo encuentros con destacados escritores y revelaciones de historias familiares. La novela muestra una visión interna de la élite sin críticas, resaltando las formalidades, temores y valores de este mundo cerrado. A través de las perspectivas de Paula, una preadolescente, se añade frescura al relato, aunque sigue mostrando la lógica de privilegio de la época.

Eliana Calleja es una escritora de familia acomodada que vive junto a su fiel Maruja, su “nana”. Y Mercedes, sobrina de Maruja, que le ayuda en las labores domésticas. Llegan de vacaciones sus tres sobrinas. Cecilia, pronta a casarse, Bernardita y Paula, una niña con inclinaciones por la literatura.

Eliana es una mujer soltera que vive para la escritura. Para sus sobrinas es, por distintas razones, un referente. El novio de Cecilia, ya recibido de abogado, está terminando de estudiar para ser diplomático. Lo hace, hace unos meses, a poca distancia de la casa de Eliana.

Pronto empezarán a suceder extraños sucesos, se develarán antiguas historias familiares, habrá un encuentro de Eliana con connotados escritores de la época y la vida de todos tendrán importantes vuelcos. Será un verano bisagra para la vida de muchos de los personajes de la novela.

La élite vista desde dentro

Verano del 65 relata una historia desde la élite de la época, desde adentro. Es una mirada sin visos críticos, que entiende que la sociedad es así y no hay intenciones de cuestionarla. Menos de cambiarla.

En este sentido, por ejemplo, no se cuestiona que Eliana, siendo sola, cuente con dos “nanas”, un jardinero y el hijo de éste, que le ayuda en muchas labores. Dos son menores de edad (algo que en la época era habitual). Tampoco que Maruja lleve decenios trabajando, siendo el sentido de su vida servir a Eliana. Lo económico, de dónde obtiene Eliana recursos para vivir, no es tema.

A lo anterior se suman preocupaciones y temores propios de las élites, como es mantener formalidades, desconfiar de las personas que están fuera de sus círculos sociales o de su servidumbre o, por ejemplo, de los jóvenes que se juntan a beber en las rocas, frente al mar.

En esta línea, un sello que marca el relato es lo bondadoso, lo recto de los protagonistas, incluso lo comprensivos que son frente a las dificultades. Es un mundo que parece sin fisuras. Uno donde el destino, con sus dificultades y dramas individuales, se acepta, y la integridad de los protagonistas es fundamental para hacerlo de manera digna. Pero, al mismo tiempo, este mundo se divide en buenos y malos. Entre los que provienen de buenas familias y mantienen “valores”, junto a los que los sirven de manera sumisa. Por otro, los promiscuos, “escaladores”, aprovechadores, bebedores, etc.

Inconsciencia

Verano del 65 es una novela que puede ser entretenida, incluso “liviana”, donde se abordan los problemas con comprensión, “sabiduría”, pero sin profundizar. Con una suerte de inconsciencia propia de un grupo cerrado, que no logra ver e indagar en el entorno un poco más allá. Incluso no ven cosas que están frente a ellos.

Sin embargo, Verano del 65 también se puede leer como un relato pormenorizado, incluso íntimo, desde el interior de una élite poco consciente. Una novela que introduce en esa mentalidad, con sus lógicas y valores, con su autorreferencia y límites. Tan cerrada, “intocable”, que no hay mayor contexto social, ni político. Incluso situándose a pocos meses de la elección de Eduardo Frei Montalva (1911-1982), luego de meses convulsionados, con una ardua campaña del terror contra Salvador Allende. En este sentido, Verano del 65 puede ser a ratos un tanto agobiante. Excluyente.

Lee también...

Mirada niña

Un punto interesante de la novela es que intercala, al final de varios capítulos, lo que va registrando Paula en su diario de vida.

Incorporar el relato del día que hace Paula, que está ingresando en la preadolescencia, por un lado, le da frescura al relato. Por otro, permite darle otra perspectiva al relato. Sin embargo, el cambio de mirada está básicamente dado por la edad, porque sigue siendo desde una lógica similar. La del privilegio.

También es interesante el que en la novela predominan fuertemente los personajes y miradas femeninas. Eso le da énfasis y percepciones particulares, enfatizando los roles que tenían. Pero son de esa época, y siempre, de una u otra forma, están supeditadas a las figuras masculinas.

Verano del 65 es un texto interesante, entretenido, que logra mostrar una élite de hace sesenta años. Lo hace desde adentro, sin cuestionamientos ni miradas críticas. Y esa puede ser una virtud, aunque a más de alguno le puede resultar agotador, incluso violento en su inconsciencia.

Verano del 65, de Marianela Fuenzalida, Trayecto Editorial

Verano del 65

Enfrentando la marea
Marianela Fuenzalida

Trayecto Editorial
Febrero de 2026, Santiago de Chile