Cada 17 de octubre, el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza nos invita a reflexionar. Una de cada cinco personas vive con ingresos insuficientes en Chile, y 1 de cada 12 personas o sea 1,6 millones de personas viven en pobreza severa.
Sabemos que la pobreza no golpea a todos por igual. Se concentra con más fuerza en niñas y niños, en las mujeres, en las personas migrantes y en las comunas rurales. Por eso superarla requiere múltiples estrategias, sostenidas en el tiempo y discutidas con rigor y compromiso.
Chile ha sido exitoso en reducir la pobreza durante las últimas décadas, esfuerzo sostenido con distintos gobiernos. Sin embargo, los riesgos de quedar sin ingresos suficientes siguen vigentes. Muchas familias logran avanzar, y la pérdida de un empleo, un problema de salud, una catástrofe como un aluvión, un temporal o el endeudamiento hace que retrocedan lo que tanto les costó ganar.
El estudio Imaginarios, Narrativas y Soluciones sobre la Pobreza en Chile, realizado por Cadem para la Alianza Comunicación y Pobreza lo confirma. Casi siete de cada diez personas señalan que han vivido la pobreza o la han visto de cerca en su familia, entre sus amigos o en su barrio, y muchas otras sienten que podrían caer en ella. La pobreza está más cerca de lo que solemos reconocer y aún así no pareciera ser una prioridad clara para el país.
Lo que las personas esperan del futuro influye en las decisiones que toman hoy, por ende, es difícil no pensar en la pobreza, que también es eso, vivir el día a día sin poder proyectar un horizonte claro. Y si las expectativas importan, también importa cómo comunicamos ese futuro. La manera en que mostramos la urgencia de superar la pobreza tiene el potencial de afectar positiva o negativamente el horizonte que podamos lograr.
Cambiar la mirada empieza por enfocarnos en las capacidades de las personas y sus comunidades que, viviendo en situación de pobreza, desarrollan formas de cooperación, sistemas productivos locales y formas asociativas intergeneracionales de alto valor para la sociedad.
En julio pasado vivimos un encuentro en el que cientos de personas que viven la pobreza conversaron con empresarios, autoridades, académicos y organizaciones sociales. La principal conclusión: la pobreza no es sólo lo que falta. También es ser mirado en menos, con distancia, con lástima o con prejuicio. Y escuchamos que la dignidad no se entrega como un beneficio, se reconoce en el trato.
Sin duda, las relaciones sociales y la calidad de los vínculos que seamos capaces de construir como sociedad también son infraestructura esencial para el desarrollo y la superación de la pobreza. Entonces, cambiar la mirada requiere foco no sólo en lo que falta materialmente, sino en por qué aquello que existe no logra traducirse en mejores oportunidades y bienestar para millones de personas en el país.
En este día, invitamos a quienes ejercen vocerías públicas y a la sociedad en su conjunto a hablar de la pobreza con dignidad, sin estigmas y promoviendo espacios con escucha activa para quienes la viven. También así se construyen los vínculos y la confianza necesarios para superarla.
Chile es y puede mucho más.
Catalina Littin
Fund. Superación de la PobrezaCamilo Herrera
Corporación 3xiHans Rosenkranz
Comunidad Organizaciones SolidariasIgnacia Salas
Fund. América SolidariaArturo Celedón
Fund. ColungaAntonia Garcés
Avina Chile
Enviando corrección, espere un momento...