La empresa chilena especializada en producción de leche, Manuka, ha respaldado su producción con un conjunto de certificaciones nacionales e internacionales que abarcan el cuidado del medioambiente, el bienestar animal y la sustentabilidad de sus predios.
En ese sentido, Cristián Cabrera, gerente técnico de Manuka, comentó que estos certificados “son el resultado del trabajo diario de nuestros equipos, que hacen posible producir de forma sustentable y responsable”.
En materia ambiental, la compañía renovó el Sello de Cuantificación Organizacional del programa HuellaChile, del Ministerio del Medio Ambiente, que acredita la medición de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) bajo estándares reconocidos internacionalmente. Este proceso permite contar con información para conocer y gestionar el impacto ambiental de sus operaciones e identificar oportunidades de mejora.
Bienestar animal y sostenibilidad: las prácticas que mantiene Manuka
En cuanto a bienestar animal, la compañía mantiene las certificaciones internacionales de Bienestar Animal y Grass-Fed, otorgadas por Certified Humane, que avalan una producción basada en el libre pastoreo y en el cuidado del ganado durante todo su ciclo de vida.
En un comunicado de prensa, detallaron que detrás de estas certificaciones existe un trabajo permanente de planificación y manejo de las praderas, inspirado en el modelo productivo neozelandés.
Como recalcaron desde Manuka, la empresa utiliza un sistema de pastoreo que considera la rotación de potreros y la medición del crecimiento del pasto, buscando que las vacas aprovechen su mejor momento nutricional. Este sistema se complementa con protocolos de manejo animal, controles sanitarios y prácticas orientadas a asegurar el bienestar del ganado desde la crianza hasta la producción de leche.
En sustentabilidad, cuenta con la certificación del programa Chile Origen Consciente, liderado por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) del Ministerio de Agricultura, junto con la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático y el Consorcio Lechero.
Este reconocimiento acredita que el 100% de sus predios lecheros cumple con prácticas sustentables que consideran aspectos ambientales, sociales y económicos. Esta certificación también otorga especial relevancia al bienestar animal, teniendo como base el Programa de Planteles Animales Bajo Certificación Oficial (PABCO).
En esa línea, han impulsado iniciativas de gestión ambiental, como la recuperación y el reciclaje de plásticos agrícolas utilizados en la operación, incluyendo proyectos de economía circular que permiten transformar estos residuos en nuevos productos, como por ejemplo bolsas de basura. A ello se suman la medición de emisiones, la gestión responsable de los recursos y el trabajo con proveedores y comunidades locales.
Cristián Cabrera concluyó que “mantener estas certificaciones nos exige cuidar cada detalle: desde la gestión ambiental hasta el bienestar de nuestros animales y el vínculo con las comunidades”.