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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El agro chileno enfrenta desafíos por el clima con lluvias y granizadas, aunque con reservas de nieve que pueden ayudar a los productores. El presidente de la SNA, Antonio Walker, destaca que la cosecha de cerezas se proyecta alta este año, con 140 millones de cajas, a pesar de eventos climáticos como lluvias y granizos. Se espera una posible disminución del 4% en comparación con la estimación de invierno, sin impacto en el empleo.

El cambiante clima está dejando un panorama algo complejo para el agro chileno, con algunas afectaciones por las lluvias y granizadas, aunque también reservas de nieve y agua que podrán dar un respiro a los productores en los momentos cuando ya suban las temperaturas.

Según lo dicho por el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, desde el gremio están monitoreando la situación.

Con todo, Walker comentó a BioBioChile que, en el caso de las cerezas, “el pronóstico de cosecha este año es muy alto”, con un pronóstico de 140 millones de cajas que, con todo, corresponde a la estimación de invierno.

Cereza chilena ante los efectos del clima

“Hemos tenido eventos climáticos, hemos tenido lluvias muy concentradas, muy frecuentemente en estados fenológicos sensibles -como la floración-, que pueden afectar en alguna medida la condición de la fruta. Y también hemos tenido granizos que son muy puntuales, que son muy sectorizados. Entonces no podemos hablar de un daño generalizado en la cereza”, sostuvo el líder del agro, apuntando en todo caso una posible proyección del 4% menos frente a la cifra estimada en invierno.

Respecto al empleo en la temporada de cosecha del apetecido fruto -que suele comenzar en esta altura del año, Walker sostuvo que no ven caídas en este sentido, ya que “las labores agrícolas hay que realizarlas con producciones altas o medias”.

“No veo un efecto en ese sentido y esta es una noticia en desarrollo porque los eventos climáticos van a seguir, pero hasta la fecha podemos decir que no hay un daño significativo en la estimación de producción de cereza”, concluyó tras las consultas realizadas por BioBioChile.

Previamente, Walker destacó, por una parte, las mayores reservas de nieve, agua y subida de los acuíferos tras las fuertes lluvias de las últimas semanas: “Queremos siempre mirar el lado medio lleno del vaso”.

Pero si bien aún no han habido heladas como otros años, “sí están afectando estas lluvias a distintos cultivos, a los tradicionales, la fruticultura, fundamentalmente a la producción de hortalizas, porque hay siembras que se han debido atrasar, dado a que los suelos están muy saturados y esto ocurre principalmente en el maíz y en otros cultivos del sur”.