La Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) anunció hace algunos días, en medio del Summit País Digital, la actualización de la normativa técnica que regula el uso de frecuencias de radio para los servicios limitados de telecomunicaciones, orientados a redes privadas e industriales.
En detalle, la modificación amplía el espectro disponible en la banda de 2.300 MHz a 2.360 MHz, disponiendo un total de 60 MHz dedicados a proyectos de tecnologías eficientes. Dado que los nuevos requerimientos industriales exigen un mayor ancho de banda y menor latencia, esta adaptación impulsará la operación de tecnologías 5G, 5.5G y la futura red 6G.
Esta actualización de la normativa se enmarca en medio del Plan Nacional Digital 2026-2036, una hoja de ruta mandatada por la Ley de Internet como Servicio Público que busca orientar el desarrollo tecnológico, impulsar la productividad e integrar las conexiones en todo el territorio nacional.
Dicho plan busca posicionar a Chile como el hub digital de América Latina, destrabando inversiones proyectadas de US$ 2.000 millones al 2030 en telecomunicaciones y US$ 160 mil millones hacia el 2050 en data centers y servicios de nube.
Dentro de sus objetivos está, como se mencionó anteriormente, preparar la infraestructura de Chile para la evolución del actual 5G, avanzar hacia 5G-Advanced —también conocido comercialmente como 5.5G— y sentar las bases para la llegada futura de 6G.
¿Qué es 6G?
El 6G será la sexta generación de comunicaciones móviles y sucederá a la 5G, y la principal diferencia con la versión anterior está en la velocidad.
La tecnología 5G puede conectar dispositivos a una velocidad de hasta 10 gigas (GB), mientras que la 6G podría alcanzar hasta 100 GB.
Ese aumento implica una mayor instantaneidad en la velocidad de conexión y menor latencia, es decir, una reducción en la intermitencia entre el envío y la recepción de información.
Junto con ello, la red 6G incorpora un modelo integrado de inteligencia artificial para manejar la saturación de la red en contextos de alta demanda. De este modo, cuando la 5G se satura en los estadios, el sistema es capaz de generar una conectividad y priorizar cierta cantidad de datos.
Se proyecta que esta tecnología estará disponible para después de 2030 para el usuario común.
Del 5G al 5.5
Asimismo, el Plan Nacional Digital 2026-2036 contempla avanzar en el apagado de las antiguas redes 3G, que forma parte de una estrategia de más largo plazo.
De hecho, y según detalló la subsecretaria, la expectativa es que a fin del gobierno se apague la señal 3G y se realicen los cambios necesarios en la neutralidad de la red para avanzar en 5G industrial.
Actualmente, nuestro país cuenta con redes 5G y la siguiente etapa será la 5G-Advanced.
3GPP (principal foro de estandarización para sistemas de comunicaciones móviles) define la estandarización de 5G Advanced como “un paso importante en la evolución del acceso inalámbrico celular hacia 6G”.
La tecnología 5G Advanced comercial comienza con la versión 18 de 3GPP. Esta versión, considerada la primera fase de 5G Advanced, se basa en el estándar 5G existente definido en las versiones 15, 16 y 17. 5G Advanced seguirá evolucionando hasta la versión 21, prevista para 2028.
Plan Nacional Digital 2026-2036
No es coincidencia que este plan se proyecte hasta 2036, ya que se ajustará prácticamente con el período en que deberían aparecer las primeras implementaciones comerciales de 6G.
Es por esto que la subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, destacó que “presentamos los ejes de esta hoja de ruta que trasciende a los gobiernos de turno, proyectando el salto digital de Chile al 2036. Nuestro objetivo es posicionar al país como el hub digital de América Latina gracias a nuestra infraestructura habilitante, como la fibra óptica, conectividad satelital y el 5G. Para lograrlo, implementaremos un fast track regulatorio que destraba inversiones, para pasar de la conectividad básica de los hogares a la digitalización y productividad como motores clave de la economía”.
Para alcanzar estos avances en áreas esenciales como la minería, agricultura y salud, el plan se estructura bajo siete ejes estratégicos:
• Política de Carreteras Digitales del Futuro: Preparar la infraestructura y el espectro para el desarrollo del 5G, 5.5G y futuro 6G, fortaleciendo redes de mayor capacidad y nuevos usos productivos.
• Política de Inversiones y Desarrollo Digital: Generar mejores condiciones para acelerar inversiones y despliegues de infraestructura digital en todo el país.
• Política de Conectividad: Avanzar hacia una conectividad de mayor capacidad, resiliencia y alcance territorial, reduciendo brechas entre distintas zonas del país.
• Política de Ciberseguridad: Reforzar la protección y resiliencia de las redes de telecomunicaciones frente a nuevos riesgos y amenazas digitales.
• Política de Accesibilidad Universal: Ampliar el acceso a la conectividad y reducir las barreras que afectan a personas y territorios con mayores brechas digitales.
• Política de Calidad de Servicio: Elevar los estándares de calidad poniendo el foco en la experiencia efectiva de los usuarios y en una mejor medición de los servicios.
• Política de Innovación y Talento: Impulsar la adopción de nuevas tecnologías, la investigación aplicada y el desarrollo de capacidades especializadas para los desafíos digitales del futuro.