Notas
C√≥mo acompa√Īar a nuestros hijos en la comunicaci√≥n en redes sociales
Publicado por: Alberto Gonzalez
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El r√°pido desarrollo tecnol√≥gico, los avances en la inform√°tica y la creaci√≥n de nuevas plataformas tecnol√≥gicas permiten el desarrollo de diversas modalidades de comunicaci√≥n que sit√ļan a ni√Īos y adolescentes en un mundo caracterizado por la inmediatez y dinamismo.

Existen cambios del contexto social, como por ejemplo, la incorporación de la mujer en el mundo del trabajo fuera del hogar, la extensión de la jornada escolar a completa y mejoramiento en el acceso a nuevas tecnologías, que contribuyen a estimular la comunicación e intercambio social en redes sociales-online.

En cuanto a esto, los adolescentes cuentan con menos soporte de sus padres para poder trasladarse a casas de sus amigos, utilizan menos los espacios p√ļblicos de encuentro por la peligrosidad que es transmitida en los medios de comunicaci√≥n, tienen menos tiempo de ocio en el que puedan decidir tener intercambio social y, en ese escenario, las redes sociales permiten satisfacer la necesidad de contacto y exploraci√≥n tan requeridas en esta etapa.

El uso de redes sociales en la √ļltima d√©cada ha sido cada vez m√°s frecuente y globalizado, contando con una serie de sub productos que apuntan a m√ļltiples necesidades y usuarios. En Chile, seg√ļn un estudio de 2012 de VTR, respecto a los h√°bitos de j√≥venes entre 14 y 18 a√Īos en redes sociales, existe un uso del 100% de Facebook. Los resultados indican que el 43% comparte sus claves de Facebook, Twitter y e-mail. El 74% ha recibido solicitudes de desconocidos y el 22% las acepta. Finalmente, el 83% reconoce que entre los riesgos en internet se encuentran: ped√≥filos y acosadores (68%), hackers (23%), psic√≥patas (21%) y cyberbullying (8%).

La alta conectividad de ni√Īos y adolescentes ha generado una importante preocupaci√≥n en padres y profesores, quienes observan con inquietud la forma en que √©stos utilizan redes sociales. A la brecha generacional que existe con ellos se suma una brecha tecnol√≥gica, dado que muchas veces son los j√≥venes quienes ense√Īan a sus padres la multiplicidad de redes y funciones que se pueden lograr en √©stas.

Por su parte, los medios de comunicación nos advierten sobre los riesgos que surgen en el uso de internet, construyendo un discurso colectivo basado en los temores asociados a las herramientas tecnológicas, por sobre los recursos personales y sociales para potenciar las buenas prácticas on-line.

En este contexto, para acercarnos a ni√Īos y adolescentes en su exploraci√≥n en el mundo de relaciones on-line, es importante generar una comprensi√≥n de lo que cada persona en particular necesita, sus motivaciones y la manera en que utilizan las plataformas para comunicarse. Junto con esto, se requiere revisar de manera integral c√≥mo se est√° produciendo su desarrollo, cu√°les son los recursos personales que poseen, las dificultades presentadas y establecer lazos de confianza y cercan√≠a que nos permitan aproximarnos a ni√Īos y adolescentes.

Este acompa√Īamiento implica poner como figura o foco de atenci√≥n el desarrollo por sobre las herramientas tecnol√≥gicas, siendo √©stas un escenario donde se ensayan y expresan procesos internos y sociales.

En un estudio realizado con 23 adolescentes en una muestra con establecimientos de tipo municipal, particular subvencionado y particular en la Región Metropolitana, se concluyó que falta generar espacios conversacionales que permitan relevar prácticas de buen trato en relaciones sociales on-line. Asimismo, se estableció que es importante generar procesos reflexivos que permitan que adolescentes tempranos participen y analicen su experiencia, adquiriendo un rol protagónico que facilite el desarrollo de su autonomía. Se requiere realizar una intervención temprana que involucre a padres y comunidad escolar, siendo estos actores complementarios y muy relevantes para abordar integralmente el tema.

Dado lo anterior, es prioritario comenzar a trabajar desde temprana edad en la generaci√≥n de v√≠nculos cercanos y relaciones de confianza que permitan conocer con mayor profundidad a los ni√Īos y j√≥venes que se encuentran en desarrollo.

Frente a los dinámicos y rápidos cambios que se van produciendo en el contexto, no podemos solo centrarnos en aprender de las innovaciones tecnológicas, sus propiedades, beneficios y riesgos, si no que debemos incorporar prácticas de reflexión conjunta entre y con los jóvenes, de autocuidado y de regulación emocional, que favorecerán el bienestar psicológico y social.

Marcela Aravena Winkler
Directora Psicología UDD- Santiago. Psicóloga, Pontificia Universidad Católica de Chile. Magíster en Psicología de la Adolescencia, Universidad del Desarrollo. Postítulo clínico Infanto Juvenil y terapia familiar, PUC. Postítulo de formación psicoterapéutica cognitivo conductual, Ikastola.

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