El ejército francés, con apoyo de las fuerzas armadas de Malí, continúa su ofensiva contra los grupos islamistas armados que ocupan gran parte de ese país y este lunes entró en Diabali, una localidad que estaba en manos de los islamistas.

Los 2.000 soldados franceses de la operación Serval que ya están desplegados en Malí consolidaron además sus posiciones en Niono y Sevare, dos puntos estratégicos a varios cientos de kilómetros al noreste de Bamako.

Niono, a 350 km al noreste de Bamako, está a 60 km de Diabali, una localidad tomada el 14 de enero por los islamistas que, según el ejército malí, fue abandonada en parte tras los intensos bombardeos de la aviación francesa.

Este lunes una columna de unos treinta vehículos blindados en la que había unos 200 soldados malíes y franceses entraron en la ciudad sin encontrar resistencia, indicó un periodista de la AFP que acompañaba a los militares.

El ministro de Defensa francés Jean-Yves Le Drian había indicado el domingo que Diabali aún no había sido reconquistada. “Todo parece indicar que la evolución de Diabali será positiva en las próximas horas”, dijo.

El ejército maliense patrulló el sábado en las afueras de la ciudad, donde la situación “no es muy clara”, según un oficial francés, que explicó que “al parecer los combatientes rebeldes dejaron la ciudad”.

Por su parte un coronel del ejército maliense había afirmado que una “franja de la población de Diabali se unió a las tesis yihadistas por lo que debemos ser prudentes en las próximas horas”.

Sevare, 630 km al noreste de Bamako, que dispone de un aeropuerto, es otra ciudad clave para el avance de las operaciones hacia las ciudades del norte del país, como Tombuctú, Gao o Kidal, ocupadas desde finales de marzo de 2012 por los grupos islamistas armados.

Varias fuentes indicaron que los islamistas se replegaron del centro del país hacia Kidal, en el extremo noreste, a 1.500 km de Bamako, cerca de la frontera argelina. Kidal fue la primera ciudad del norte conquistada por los rebeldes tuareg del Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) y los islamistas que luego expulsaron a los tuareg.

El domingo, nuevos países respondieron al llamamiento de ayuda logística y financiera de la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO) para el despliegue de la MISMA (Misión Internacional de Apoyo a Malí), que estará compuesta por unos 5.800 militares de diferentes países de África.

El presidente de la Comisión de la CEDEAO, Desire Kadre Ouedraogo, pidió a la comunidad internacional que se “movilice” para financiar la MISMA. Según él, una “primera evaluación” sitúa las necesidades en “unos 500 millones de dólares”.

El financiamiento de las operaciones de la MISMA se evaluaba hasta ahora entre 199 millones y 266 millones de dólares. La Unión Europea (UE) decidió participar con unos 66 millones de dólares.

Unos 2.000 miembros de la MISMA serán desplegados antes del 26 de enero, pero hasta ahora sólo llegaron a Bamako unos 150 soldados.

El domingo, el grupo islamista Ansar Dine (Defensores del Islam), aliado de Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), dio su primer balance de la guerra. El grupo, que afirma haber matado a 60 soldados malienses y haber derribado a dos helicópteros franceses desde el 10 de enero, reconoció además la pérdida de ocho muyahidines.

Las autoridades malienses habían informado sobre la muerte de 11 soldados en combates alrededor de Konna, mientras que París había anunciado la muerte de un piloto de helicóptero.