Notas
Crisis estudiantil en Quebec expresa descontento popular en varios frentes
Publicado por: Agencia AFP
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

La multitudinaria protesta el martes en Montreal muestra que al aprobar una ley contra la libertad de manifestar, el gobierno de Quebec puso en su contra a una mayor parte de la opini√≥n p√ļblica, que le lanza ahora quejas ya no s√≥lo vinculadas con el costo de la ense√Īaza.

“La gente se une a los estudiantes porque (el primer ministro de Quebec Jean) Charest se pas√≥ de rosca”, dijo a la AFP el soci√≥logo de la Universidad de Montreal, Jacques Hamel. “Una amenaza acecha los derechos fundamentales, la libertad de expresi√≥n, la libertad de asociaci√≥n”, agrega.

Su colega Marcos Ancelovici, especialista en juventud y movimientos sociales en la Universidad McGill, comparte su punto de vista. “El gobierno se peg√≥ un tiro en su propio pie” al hacer que se aprobara el viernes en el Parlamento de la provincia una ley que restringe la libertad de manifestar, opina.

Al inicio del conflicto, el gobierno de Charest, muy impopular tras nueve a√Īos en el poder, esperaba recobrar fuerza gracias a una mayor√≠a que aprobaba su posici√≥n firme sobre el aumento de los costos de escolaridad. Pero, con el prolongamiento del conflicto, endureci√≥ el tono y su popularidad empez√≥ a caer.

“Hoy, incluso quienes estaban a favor del aumento de los derechos (costos de matr√≠culas y mensualidades para universitarios) ven que la ley especial es contraproducente y que hizo crecer la movilizaci√≥n” en su contra, subraya Ancelovici.

El universitario ve en el “empecinamiento” del gobierno de centro derecha “una cuesti√≥n de ego y de orgullo”, estimando que el poder hab√≠a apostado a un “agotamiento del movimiento estudiantil, lo que no fue en absoluto el caso”, cerca de cuatro meses despu√©s del inicio del conflicto.

¬ŅInfluencias de sus “primos franceses”?

Son, en definitiva, un conjunto de factores los que ponen en jaque al gobierno.

Por un lado, para Hamel, Quebec –provincia tradicionalmente m√°s de izquierda que otras en Canad√°– podr√≠a esforzarse m√°s en esa direcci√≥n.

“Tal vez estemos imitando a nuestros primos franceses, sentimos que los vientos cambian. El gobierno subestim√≥ que su discurso neoliberal est√© perdiendo velocidad y que su visi√≥n del Estado se haya quedado sin aliento”, opina.

A ello se suman, seg√ļn el soci√≥logo, sospechas de corrupci√≥n y financiamientos pol√≠ticos turbios, as√≠ como el descontento de ecologistas en cuanto a la explotaci√≥n del gas de esquisto, el futuro de la √ļnica planta nuclear de la provincia y la explotaci√≥n petrolera en el Golfo de San Lorenzo.

Pero un columnista del diario La Presse (de centroizquierda), Mario Roy, piensa que las protestas s√≥lo son el resultado de una “izquierda descentrada, en realidad muy minoritaria, pero ardientemente militante, ruidosa, respaldada por √©lites populistas y populares”.

Los dos investigadores universitarios concuerdan en que una solución sólo puede obtenerse a través de negociaciones.

La ministra de Educación, Michelle Courchesne, reitera que las distintas vías de comunicación están abiertas. Las organizaciones estudiantiles también se declaran abiertas a negociar, pero una de ellas, la FEUQ, exige la anulación de la ley especial, una condición que el gobierno difícilmente acepte.

Ante el panorama, nadie se atreve a predecir el final del conflicto. “Como profesor, temo que esto dure todo el verano (boreal), hasta que se reanuden las clases en agosto”, expres√≥ Hamel.

Tendencias Ahora