Economista de EEUU y semana laboral de 4 días: "Está claro que Chile puede permitirse tiempo libre"

Créditos: ARCHIVO | Pexels (cc0)

Viernes 21 enero de 2022 | Publicado a las 17:44 · Actualizado a las 23:20

visitas
visitas

La economista y socióloga Juliet Schor, actual académica del Boston College y exprofesora de Harvard, afirmó que Chile puede permitirse una semana laboral de 4 días y explicó la razón.

La reconocida economista y socióloga estadounidense Juliet Schor realizó una charla el jueves en el Congreso Futuro, evento de divulgación científica, económica y social que se extendió toda esta semana.

Schor es graduada de la Wesleyan University y Ph.D. en economía en la Universidad de Massachusetts, Estados Unidos. Actualmente es académica del Boston College y previamente trabajó enseñando en la Universidad de Harvard durante 17 años.

Su investigación se centra en el consumismo, los roles del trabajo, la desigualdad y las presiones sociales para determinar qué compra la gente y cuándo. También ha analizado cómo las grandes industrias de empleo esporádico, como Uber, AirBnB y otros, han deformado este concepto para entregar trabajos que generan impactos negativos.

En su exposición, analizó los efectos negativos que la pandemia ha dejado sobre los trabajadores de todo el mundo, entre ellos el estrés y agotamiento.

En cuanto a cifras, describió que “los trabajadores de todo el mundo están estresados, agotados, y están renunciando a sus trabajos, y la situación no está mejorando (…) Estos problemas son aún mayores en América Latina, donde el 55% de todos los trabajadores informan sentirse más preocupados a diario, la fracción más alta de cualquier región del mundo. En Chile, esa fracción es del 50%. En su país, el 46% reporta estrés diario, el 18% enojo diario y casi un cuarto tristeza diaria”, según un estudio de la empresa de análisis de datos, Gallup.

La solución que plantea la experta para este problema es hacer realidad la controversial semana laboral de 4 días, y afirma que en Chile es perfectamente posible implementarla.

“Existe una salida para estos niveles de estrés, agotamiento y exceso de trabajo, que beneficia no sólo a los trabajadores, sino a sus empleadores y al planeta. Es una idea antigua, pero sobre la que hemos desarrollado cierta amnesia en los últimos años. Se llama trabajar menos, y en estos días su forma más popular es la semana de cuatro días”, dijo.

“Simplemente eliminar un día de trabajo puede sonar poco práctico, costoso o incluso utópico. ¿Podemos permitírnoslo en un momento en que la gente está sobrecargada con precios altos, deudas y salarios estancados? La respuesta es sí. En realidad es una forma económica, ecológica y socialmente inteligente de organizar un lugar de trabajo”, añadió.

En ese sentido, explicó que esto no es solamente posible de lograr en países más ricos, donde ya se está reduciendo la cantidad de tiempo que se labora, sino que Chile está en una posición privilegiada respecto a otros países latinoamericanos por su situación económica.

“Es posible que ya estés pensando que las horas de trabajo más cortas pueden estar bien para países ricos, como el mío (Estados Unidos), Nueva Zelanda, Europa Occidental o Escandinavia, los líderes tradicionales en la reducción del tiempo de trabajo, pero que esto no es factible para América Latina o Chile, y que necesitamos alcanzar a esos lugares en términos de productividad y producción antes de que podamos considerar lujos como una semana de cuatro días. Para el caso de Chile, especialmente, yo rechazaría este argumento”, indicó Schor.

La evolución de la jornada laboral en Chile

Para demostrar que Chile puede reducir su semana laboral, Juliet Schor describió en detalle cómo ha evolucionado la cantidad de horas anuales que los chilenos trabajan desde la década de 1950 hasta la actualidad. Lee sus palabras a continuación.

“A partir de 1950, el promedio de horas anuales fue de 2.542, o alrededor de 49 horas a la semana, en promedio. Esos se redujeron durante los siguientes 20 años, pero luego comenzaron a revertirse. Durante la dictadura y el período neoliberal, el país experimentó 20 años de horarios en aumento que desafiaban las tendencias en otras partes del mundo, donde el progreso económico fue utilizando para dar a las personas más tiempo libre.

“Para 1990, las horas habían aumentado a 2.408, igualándose a sus niveles de 1960, equivalentes a cerca de 48 horas a la semana. En ese momento, se retomó la tendencia a la baja, y en 2019, el último año antes de la pandemia, el promedio de horas anuales en Chile había caído a 1.914, o unas 37 horas semanales.

Comparando el caso de Chile con América Latina

La economista norteamericana apunta que las 1.914 horas anuales promedio que se trabajan en Chile son muchas más que otros países de Sudamérica que tienen peor situación económica, como Brasil o Argentina.

“Estas horas son más largas que muchos otros países, como Alemania, Francia o los Países bajos, que trabajan sólo en el rango de 1.350 a 1.450 horas al año. Incluso en Estados Unidos, son 1.765, y son mucho más largos que algunos países grandes de su región”, sostuvo.

“Los trabajadores argentinos que están laborando 1.600 y 1.609 horas anuales, tienen mucho más tiempo incluso que los trabajadores de mi propio país (EEUU), al igual que los brasileños en 1709, en comparación con el número chileno de 1.914”, agregó.

Por este motivo, advirtió que “dado que la productividad por hora es mucho más alta en Chile que en Brasil y Argentina, está claro que el país puede permitirse más tiempo libre, si pensamos en motivos puramente económicos. En todo el mundo, las empresas están recortando horas sin reducciones salariales”.

Posteriormente, procedió a explicar las múltiples ventajas de trabajar menos horas a la semana, entre ellas la reducción del estrés y la mayor calidad de vida.

Su exposición completa la puedes ver en el siguiente video del Congreso Futuro, a partir del tiempo 3:58:54.

Ver los comentarios

Lo último