Es llamativo que la propuesta del Colegio Médico, “vivos nos necesitamos”, sea lo mismo que el Plan paso a paso con otros términos, incrementando las restricciones, apoyándose en el concepto de “cortocircuito”, que apareció en escasa literatura científica.

En relación a esta estrategia y la escasa referencia científica presentada, quiero destacar dos aspectos no mencionados por sus autores: En primer lugar, en al menos dos referencias se menciona que son “preprint” y no han sido validadas por editoriales científicas. Además, en ellas mismas se establece que sus conclusiones no deben ser usadas como guías de práctica clínica.

Por otro lado, de las 21 referencias presentadas, apenas cuatro están realmente referidas a la Estrategia Cortocircuito, y en todas ellas, se establece claramente que esta estrategia podía ser válida cuando aún no se contaba con una vacunación masiva.

En consecuencia, la base científica en que se apoya la propuesta es débil y equivocada al ser extemporánea, ya que, Chile ya tiene casi al 60 % de vacunados segunda dosis, lo cual, invalidaría la aplicación de una estrategia tan restrictiva, mirado de un punto estrictamente científico, sin involucrar sus consecuencias colaterales, que por cierto están totalmente omitidas. Ese tiempo ya pasó y no es presentable en este momento de la evolución de la pandemia en Chile.

El resto de referencias científicas son un verdadero relleno, ya que, solo aportan generalidades sobre la pandemia y no pueden ser usadas como fundamento de lo expuesto.

Por último, la propuesta es arbitraria e irreal, al establecer una cifra de 10 contagiados por 100.000 habitantes como guía o fundamento de sus acciones. Dicha cifra no está presente en ninguno de los estudios presentados.

La pandemia no es un tema para aplicar “gobernanza” y “mayor participación”. Estos conceptos asoman hoy como aliados del totalitarismo.