Un estudio del Observatorio Judicial revela desalentadoras cifras en cuanto a las formalizaciones efectuadas por el delito de porte ilegal de armas en la Macrozona Sur. Esto a pesar de que las causas ingresadas por dicho ilícito se han elevado. Tal fenómeno se traduce en un déficit que existe en cuanto a la investigación de tales denuncias. Considerando los hechos de violencia ocurridos en la zona este último tiempo, autoridades critican esta deficiencia.

El Observatorio Judicial reportó un aumento de causas por porte ilegal de armas de fuego en la Macrozona Sur desde 2018. Las comunas de Collipulli en La Araucanía y Cañete en la región del Bío Bío son las que concentran la mayor cantidad de este tipo de delitos contemplados en la Ley de Control de Armas.

Si en el año 2018 se reportaban solo 9 causas por porte ilegal de armas, en 2020 el número ascendió a 28 causas,las que además están vinculadas a otros delitos que se registran en la zona, como homicidio, incendio y robo.

Además, de las 28 causas ingresadas, sólo 7 terminaron en formalización, lo que corresponde a un 25%.

Según el director del Observatorio Judicial, José Miguel Aldunate, esto significa un déficit investigativo para perseguir a quienes cometen este tipo de delitos.

“Es de conocimiento público que la mayoría de los atentados se cometen por personas que portan armas ilegales, lo que se ve corroborado por el gran número de armas incautadas en el último año. De aquí que el bajo número de causas sólo puede indicar un déficit investigativo de este tipo de delitos, al menos hasta el 2020”, aseguró.

Más del 60% de las causas terminó por decisión de no perseverar o por archivo provisional.

Así, se observa una brecha creciente entre el número de causas ingresadas y el número de formalizaciones, lo que ratifica una pérdida de la capacidad de investigación relativa de los órganos encargados de la persecución penal.