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Las claves para entender las ondas gravitacionales, el santo grial de la ciencia
Publicado por: Bernardita Villa
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El mundo científico recibió ansioso el jueves por la tarde el anuncio sobre las ondas gravitacionales surgidas de las teorías de Albert Einstein, detectadas directamente por primera vez.

A continuación, tres aspectos fundamentales para comprender este acontecimiento.

Pregunta: ¬ŅQu√© es una onda gravitacional?

Respuesta: Una onda gravitacional es una ondulación ínfima del espacio-tiempo que se propaga en el Universo a la velocidad de la luz.

Estas ondas fueron presentadas conceptualmente hace 100 a√Īos por Albert Einstein, el c√©lebre f√≠sico, como una consecuencia de su teor√≠a de la relatividad general.

Einstein describe la gravedad como una deformación del espacio. Las masas, como el Sol por ejemplo, curvan el espacio. Un poco como cuando alguien se sube en una cama elástica.

Si las masas son peque√Īas, la deformaci√≥n es d√©bil (una uva en una cama el√°stica no la altera). Si las masas son grandes, la deformaci√≥n es importante (una persona sobre una cama, deforma la tela el√°stica).

Si las masas se desplazan y tienen una aceleración, esas deformaciones se desplazan y se propagan a través del espacio, formando ondas gravitacionales.

Para ilustrar esas oscilaciones se emplea a menudo la imagen de las ondas que se propagan en la superficie de un lago cuando se arroja una piedra. Cuanto m√°s lejos, la onda se va debilitando.

Las ondas gravitacionales que estamos buscando son las producidas por fenómenos astrofísicos violentos como la fusión de dos agujeros negros o la explosión de estrellas masivas.

Las otras son muy min√ļsculas como para que podamos observarlas. Pero nos rodean sin que seamos conscientes de ello y sin consecuencias para nosotros.

P: ¬ŅPor qu√© entonces es importante conseguir detectar de manera directa estas ondas gravitacionales?

R: Detectarlas confirmaría la teoría de la relatividad general de Einstein. Sería un día histórico para recordar por los físicos. Y sus principales descubridores pueden aspirar a un premio Nobel.

M√°s concretamente, esto abrir√≠a el camino de una nueva astronom√≠a, “la astronom√≠a gravitacional”.

Adem√°s de los diversos medios electromagn√©ticos que permiten observar el cosmos actualmente, los astrof√≠sicos dispondr√≠an de una nueva herramienta para observar los fen√≥menos violentos en el Universo. La detecci√≥n de esas ondas gravitacionales permitir√≠a ver lo que pasa “en el interior” durante la fusi√≥n de dos agujeros negros, por ejemplo.

Para nosotros, ese descubrimiento sobre las ondas gravitacionales no cambiará nuestras vidas de un día al otro. Pero los avances tecnológicos realizados para poner a punto los detectores de ondas podrían reflejarse en nuestra vida diaria.

P: ¬ŅC√≥mo est√° organizada la detecci√≥n de las ondas gravitacionales?

R: Albert Einstein era consciente de que ser√≠a muy dif√≠cil observar las ondas gravitacionales. Durante unos 50 a√Īos no ocurri√≥ nada particular. Pero luego, en los a√Īos 1950, el f√≠sico estadounidense Joseph Weber se puso como objetivo encontrarlas y construy√≥ los primeros detectores.

Pero entre tanto, se pusieron en evidencia pruebas indirectas de la existencia de las ondas gravitacionales.

En 1974, la observaci√≥n de un p√ļlsar –una estrella de neutrones que emite una radiaci√≥n electromagn√©tica intensa en una direcci√≥n dada, como un faro–, en √≥rbita alrededor de otro astro, permiti√≥ deducir que esas ondas exist√≠an.

Russell Hulse y Joseph Taylor recibieron el premio Nobel de F√≠sica en 1993 por el descubrimiento de ese p√ļlsar.

En los a√Īos 1990, Estados Unidos decidi√≥ construir el LIGO (por las siglas en ingl√©s de Observatorio de Interferometr√≠a L√°ser de Ondas Gravitacionales), un observatorio ambicioso compuesto por dos instrumentos gigantes, que utilizan como fuente luminosa un l√°ser infrarrojo. Uno de ellos est√° en Louisiana y el otro en el estado de Washington.

Francia e Italia hicieron lo mismo, con el Virgo, cerca de la ciudad de Pisa.

En 2007, LIGO y Virgo decidieron trabajar juntos, intercambiando datos en tiempo real y analizando los resultados conjuntamente.

En los √ļltimos a√Īos los instrumentos del LIGO fueron sometidos a importantes modificaciones que lo mantuvieron inactivo.

El detector “avanzado” LIGO volvi√≥ a funcionar en septiembre de 2015. Y es en esa direcci√≥n a la que apuntan ahora todas las miradas.

Virgo tambi√©n fue sometido a ese mismo tipo de transformaciones pero todav√≠a no ha vuelto a entrar en servicio y est√° programado que vuelva a funcionar en el oto√Īo boreal.

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