Las hostilidades entre Israel y Hamas se reanudaron este miércoles tras la ruptura de la tregua en la Franja de Gaza, con al menos diez palestinos muertos, incluidos la esposa y el bebé del jefe militar del movimiento palestino, blanco de un ataque israelí.

La espiral de violencia había estallado el martes por la noche, cuando cohetes lanzados desde el enclave palestino llegaron hasta Tel Aviv y Jerusalén, poniendo fin a una tregua globalmente respetada desde el 11 de agosto.

Los drones israelíes reiniciaron sus bombardeos de réplica contra el territorio palestino, ya devastado por un mes de guerra.

Al menos diez palestinos resultaron muertos, según los servicios de socorro locales, entre ellos tres niños, con lo que son ya más de 2.020 los palestinos muertos desde el inicio de las hostilidades el pasado 8 de julio.

Entre las víctimas figuran la esposa y un hijo de siete meses de Mohammed Deif, jefe de las Brigadas Al Qasam, poderoso brazo armado de Hamas, que controla la Franja. Se ignora dónde se halla Deif.

“Mohamed Deif merece la muerte como [el ex número uno de Al Qaida, Osama] Bin Laden, es un blanco legítimo, y cuando se presenta una oportunidad hay que explotarla para liquidarlo”, declaró el ministro israelí del Interior, Gideon Saar, a la radio militar.

Hamas llamó a los gazatíes a participar este miércoles en los funerales de las víctimas del bombardeo contra la casa del jefe militar en la ciudad de Gaza, que dejó además 45 heridos.

Israel ha intentado asesinar a Deif, jefe desde 2002 de las activas y bien preparadas Brigadas Al Qasam, en cinco ocasiones.

Desde el inicio de la guerra, 2.029 palestinos han muerto, en gran parte civiles, y 10.302 resultaron heridos. Asimismo, 64 soldados israelíes perdieron la vida y los cohetes lanzados desde Gaza mataron a tres civiles en territorio israelí.

El ejército israelí ha registrado sus pérdidas más importantes desde el conflicto de 2006 contra el Hezbolá libanés.