food-service

Expertos debaten sobre la urgencia de llevar la industria alimentaria a la nueva era tecnológica

Miércoles 30 septiembre de 2026 | 16:34

Por Francisco Iturra
Con información de Comunicado de Prensa.
patrocinado por:
Presentado por:
Espacio Food & Service
visitas

ver resumen

Resumen automático generado con Inteligencia Artificial

La tecnología y la inteligencia artificial están revolucionando la industria alimentaria chilena, según se discutió en Espacio Food & Service. La ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, junto a expertos, destacaron la importancia de incorporar estas herramientas para enfrentar desafíos como el cambio climático y la diversificación de la oferta. Se resaltó la necesidad de cerrar la brecha entre la academia y el mercado, promoviendo la transferencia tecnológica y la ética en el uso de datos.

Desarrollado por BioBioChile

La alimentación constituye un mercado inagotable, impulsado por la necesidad humana de comer diariamente. Sin embargo, detrás de este acto cotidiano existe una industria en la que la tecnología desempeña un papel cada vez más relevante, interviniendo en toda la cadena productiva, desde la creación de recetas hasta la entrega final al consumidor.

Bajo esta premisa, el conversatorio sobre inteligencia artificial y alimentación en Espacio Food & Service abordó estas transformaciones, con Daniel Dacarett, fundador de Emprende tu Mente (EtM), como moderador y la participación de la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, y Silvia Díaz, presidenta del Consejo Nacional de CTCI.

Durante el panel se planteó que la inteligencia artificial ya no puede entenderse como un adorno de última hora ni como un elemento accesorio en los modelos de negocio. La ministra Lincolao enfatizó que el sector alimentario chileno atraviesa un punto de inflexión en el que se mezclan el cambio climático, la automatización y la necesidad de diversificar la oferta.

Tecnología en la industria alimentaria

Desde grandes viñas que ya diseñan perfiles de sabor asistidos por algoritmos para conectar con nuevas audiencias, hasta la producción agrícola tradicional que busca adaptarse a la sequía, la integración de herramientas digitales avanzadas ya es una condición básica de competitividad internacional.

Para que ese salto ocurra sin dejar a nadie en el camino, el debate abordó la brecha que suele separar los avances científicos del mercado real. Chile cuenta con capacidades probadas en biotecnología y sustentabilidad, dijo la ministra Lincolao, pero el desafío radica en lograr que los desarrollos gestados en las universidades se traduzcan en productos comerciales con tracción.

En esa línea, se destacó la reciente tramitación de la ley de transferencia tecnológica, inspirada en ecosistemas donde la academia y la empresa dialogan para convertir el conocimiento en soluciones concretas, replicando modelos donde la investigación encuentra financiamiento temprano y escala con rapidez hacia mercados globales.

Dimensión social y ética de la tecnología

La conversación también puso el acento en la dimensión ética y social de la transformación técnica. La tecnología debe concebirse como un bien común que no profundice la desigualdad territorial, atendiendo de manera prioritaria a la agricultura familiar campesina y a los pequeños productores, quienes requieren acceso a datos confiables, capacitación continua y herramientas adaptadas a sus realidades.

A su vez, se subrayó que la gobernanza de datos y la ciberseguridad representan pilares ineludibles: no es posible desplegar inteligencia artificial ni avanzar hacia la computación cuántica sin infraestructuras seguras que protejan los procesos y garanticen reglas claras para todos los participantes de la cadena.

Hacia el cierre, la ministra instó a dejar atrás los temores y concentrar las energías en la colaboración y la creación de comunidad entre emprendedores.

+ visto ahora

NOTICIAS