"Salí de la nada": el silencioso camino del mecánico chileno que pasó del campo a fijar rumbo a la F1

Domingo 17 mayo de 2026 | 12:56

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Italo Sánchez | BBCL

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Ítalo Sánchez Sanhueza

Periodista de Deportes en BioBioChile

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Poco acostumbrado a las cámaras y más aún a ser protagonista, el chileno José Ignacio Pinto Quintanilla (35) puede decir que tiene una trayectoria que a cualquiera le gustaría tener, una que lo tiene adportas de trabajar en la Fórmula 1 en un equipo que no quiso nombrar… pero que tiene sede en Estados Unidos.

Sin embargo, el hoy miembro del equipo de Lucas del Río (Jadaf) en el RallyMobil de Arauco prefiere no hablar de más. Discreto y sobre todo, con una humildad tremenda, lo primero que le dijo al micrófono de BioBioChile fue: “Yo vengo de un pueblo súper pequeño en el campo, llamado Alhué, donde no tenía vecinos, absolutamente nada. Vivía en el medio de la nada”.

Y es que así fue. “Mi papá me hacía ver que si tenía que conseguir algo, tenía que saber cuánto costaba lograrlo y me mandaba a sembrar papas”, complementó.

En su natal Alhué, comuna de la provincia de Melipilla en la Región Metropolitana, Pinto se forjó en la agricultura aunque, según cuenta, nació para ser mecánico.

“Me formé toda mi vida con mi papá, trabajando en el campo, con mi abuelo muchos años, hasta que seis años atrás me cambió la vida de un día para otro. Tuve la suerte de conocer, cuando pasaba por mis peores momentos, a Ignacio Casale”, comentó.

José Ignacio Pinto, del campo al rally

Respecto a Casale, señaló: “Él es uno de mis mejores amigos, si me necesita lo dejo todo por él. Partí a un rally cross country al norte de Chile (Antofagasta), después de una separación y pasar un mal momento. Tuve la suerte de conocer a Álvaro León también, el navegante. Después de eso le presté ayuda a un hermano de Álvaro, que había roto motores. En la noche le reparé el motor y todo, sin saber quién era el piloto ni nada”.

Como da a entender, su ascenso fue como ir desbloqueando etapas. “Al otro día largó y ahí cambia mi vida radicalmente. En la celebración final, después del rally, conozco a Hernán Garcés (piloto chileno Dakar y empresario). Una maravilla de persona. Me dio la oportunidad de ir a Portugal y no lo pensé dos veces. Ahí comencé a hacer rally”, puntualizó.

José Ignacio Pinto mecánico chileno junto a Ignacio Casale
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Ya en Europa, estuvo con Francisco ‘Chaleco’ López el 2022, cuando el famoso rider nacional fue campeón de Rally Cross Country en Portugal. Después, pasó a Alemania para trabajar en X-raid, equipo especializado en la disciplina y además, el más ganador (seis ocasiones) de la misma en el histórico Dakar.

“Ahí empezó mi travesía por Europa, sin saber inglés, sin saber nada. Ahora ya puedo hablar, defenderme con seis idiomas y cosas así. Pero bueno, salí de la nada. Gracias a Dios he tenido la suerte y también tengo historias al final del Dakar. Por ejemplo, Ignacio Casale me regaló su medalla. También un piloto de Bélgica, (Guillaume) de Mévius me entregó su premio en representación del esfuerzo y trabajo, la dedicación. Eso es gratificante para mí, como lección de vida también”, relató.

“Me cuestiono, me he perdido mucha parte de mi vida”

Detrás del ritmo frenético del deporte motor, también hay sacrificio y mucho de por medio, sobre todo cuando se trata de estar fuera de casa.

“A veces me cuestiono mucho porque digo: me he perdido mucha parte de mi vida. Yo nunca he ido a una fiesta, nunca he bebido alcohol. Pero claro, si empiezo a mirar hacia atrás, tengo, gracias a Dios, buenos resultados. En cuanto a dedicación, he estudiado toda mi vida, he tratado de ir perfeccionándome, actualizándome. Todo lo que no me gasto en fiesta, me lo gasto en estudios“, afirmó José Ignacio Pinto.

Consultado respecto a cómo es desempeñarse en el Viejo Continente, desde la óptica del representante nacional “los sudamericanos somos muy valorados”.

“Cuando yo llegué a Alemania, después de trabajar dos años, me siento en la oficina y el jefe, el dueño del equipo que es de una familia muy conocida, nunca me ha preguntado qué es lo que yo hago en Chile. Y me dice: ‘no, es que acá existe la meritocracia‘”, añadió.

Otro punto importante que consideró el entrevistado es siempre mantener el bajo perfil.

“Esa es la clave del éxito. He tenido la suerte de estar con pilotos de nivel mundial como Carlos Sainz, Stéphane Peterhansel. Siempre yo soy el mismo en todos lados. Nunca me he tomado una foto con un piloto, porque me da vergüenza y no lo necesito. Al final, cuando voy a los equipos, trato de no hablar mucho y demostrar con hechos“, indicó.

Para Pinto, su formación lo es todo.

El campo forja a las personas. El sacrificio, el esfuerzo de madrugar con frío, todo eso. Pero es la vida que me encanta. Yo nací para ser mecánico y trabajar en el campo agricultor. Todo esto lo hago para dar un ejemplo también a mi sobrino, a mi familia de que si yo pude, todos pueden. Mi papá me enseñó; nunca puse la parte económica por lo deportivo. Yo siempre quiero ir a ganar. Lamentablemente, tengo algo malo en mi cabeza: no sé perder. Estoy acostumbrado a ganar, pero eso me ha llevado lejos”, reconoció.

En ruta a la F1

Otro objetivo por cumplir y que puede estar cerca para el mecánico, que partió arreglando tractores y maquinaria de agricultura en Alhué a autos SSV en Marruecos es la Fórmula 1. Sí, el chileno está cerca, aunque se reserva algunos detalles.

“La próxima semana me voy a Ámsterdam (Países Bajos) y ya empiezo a forjar el camino hacia la Fórmula 1 con el equipo oficial. Es algo muy difícil llegar. No es que llegue ahora, porque hay muchos mecánicos que me anteceden a mí, que ellos ya están un año en lista de espera, esperando para entrar. Los sueños están para cumplirlos, ese es mi objetivo y sé que lo voy a lograr”, reafirmó.

En cuanto a su preparación, José Ignacio Pinto pasará de capacitaciones y estudios teóricos a un roce más directo con la parte mecánica.

“No me vuelvo loco con absolutamente nada, trato de ir paso a paso. Yo soy muy feliz. Si tuviera la oportunidad de no viajar más, yo me quedo en casa feliz, trabajando en mi casa, en el campo, trabajando acá, ahora con el RallyMobil que es mi primera experiencia y me encantó. Yo puedo trabajar en la parte mecánica, eléctrica. Eso lo aprendí trabajando desde pequeño en el campo”, relató.

Más que una frase cliché, aseveró Pinto que “cuando uno se propone algo, lo tiene en la mente y quiere cumplirlo, falta solamente tener ganas”.

“Me lo ha dicho mucha gente, que soy un ejemplo para muchos, porque yo no cambio, siempre estoy dando consejos. Y bueno, el tiempo de Dios es perfecto. Muchos aún nos dicen, chuta, tengo 30 años, 40 años, no he logrado lo que quiero en la vida, pero siempre va a estar el momento indicado que va a llegar todo a su tiempo. Si tuviera que decir algo es ‘háganlo, háganlo con pasión’. La pasión es fundamental en esto”, finalizó.

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