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La baja de más de $100 por litro en las gasolinas y de $155 en el diésel alivió el bolsillo de los automovilistas, pero ¿por qué los combustibles no bajan tan rápido como suben? Además del valor del crudo, en Chile se consideran el precio internacional de los combustibles refinados, el tipo de cambio, costos de transporte y el MEPCO. La ministra de Energía valoró la baja, pero alertó sobre la incertidumbre internacional. El Gobierno utiliza herramientas como el MEPCO para reflejar las caídas en el mercado local. ENAP refina la mayoría de gasolinas en Chile, pero los precios internos siguen la referencia internacional, sin distorsionar la competencia del mercado. Las importaciones siguen siendo necesarias para cubrir la demanda nacional de diésel.
Una baja de más de $100 por litro en las gasolinas y de $155 en el diésel alivió el bolsillo de los automovilistas. Sin embargo, también reabrió una de las preguntas más recurrentes cada vez que cae el precio internacional del petróleo: ¿Por qué los combustibles no bajan con la misma rapidez con la que subieron?
La respuesta está en que el precio que pagan los chilenos no depende únicamente del valor del barril de crudo. El sistema considera principalmente el precio internacional de las gasolinas y el diésel ya refinados, tomando como referencia el mercado de la Costa del Golfo de Estados Unidos. A ello se agregan el tipo de cambio, los costos de transporte, los seguros y el funcionamiento del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, conocido como MEPCO, que busca amortiguar las variaciones más bruscas.
En ese contexto, la ministra de Energía, Ximena Rincón, valoró la baja registrada esta semana, aunque advirtió que la incertidumbre internacional sigue presente.
La secretaria de Estado señaló que el conflicto en Medio Oriente continúa siendo un factor de riesgo y que, si el escenario vuelve a deteriorarse, no se descarta un nuevo incremento en las próximas semanas.
En la misma línea, el subsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, sostuvo que el Ejecutivo ha utilizado las herramientas que entrega el MEPCO para que la caída de los precios internacionales se refleje lo antes posible en el mercado local.
Así, la autoridad destacó que la reducción en el precio de las gasolinas y del diésel representa un alivio para las familias, pero que ellos siguen monitoreando la evolución.
¿Qué papel cumple realmente ENAP en la formación de los precios?
De todas maneras, han surgido dudas repecto al rol de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), la que se agudizaron tras las declaraciones del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien señaló que cerca de la mitad de los combustibles que consume Chile provienen del exterior.
El economista Jorge Hermann explicó que esa afirmación mezcla dos conceptos distintos: la importación de crudo y la importación de combustibles refinados. Mientras el crudo puede ser procesado en las refinerías nacionales, ENAP informa cuánto del combustible refinado se produce efectivamente en el país.
Actualmente, ENAP refina cerca del 90% de la gasolina que consume Chile y alrededor del 40% del diésel. El resto, principalmente diésel, llega ya refinado desde el extranjero a través de empresas distribuidoras.
Según explica Hermann, aun cuando ENAP produce la mayor parte de las gasolinas, no puede venderlas por debajo de la referencia internacional. Y es que al ser el principal refinador del país, debe utilizar como referencia la paridad de importación para no distorsionar la competencia del mercado.
Eso significa que, aunque el petróleo baje, el precio interno continúa determinado por los valores internacionales de los combustibles refinados y no por el costo de producción de ENAP. Incluso, cuando aumentan los márgenes de refinación, esas mayores utilidades ingresan al Estado, pero no pueden traducirse directamente en una rebaja adicional para los consumidores.
Además, el economista agreg+o que ENAP tampoco tiene capacidad para abastecer toda la demanda nacional de diésel, por lo que Chile sigue dependiendo de importaciones para cubrir una parte importante de ese consumo.
En el caso de las gasolinas, en cambio, existe una mayor capacidad de refinación local utilizando petróleo proveniente de países como Argentina, Brasil, Ecuador y Colombia.
Por eso, aunque el precio del petróleo retroceda en los mercados internacionales, el valor que finalmente pagan los consumidores en Chile responde a una combinación de variables que va mucho más allá del precio del barril.