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En la espera de las celebraciones de fin de año, en Podría Ser Otra Cosa conversamos con el astrólogo y tarotista Pedro Engel, quien realizó una proyección general para el año 2026.
El astrólogo definió el 2026 como un “año uno”, marcado por un reseteo profundo y el inicio de un ciclo completamente nuevo.
Según explicó, el año entrante estará atravesado por grandes cambios, comparándolo con una nave que despega y deja atrás un “mundo viejo” con paradigmas obsoletos.
En ese contexto, llamó a no resistirse a lo nuevo, a bajar las expectativas rígidas y a dejarse sorprender.
Ya que se tratará de un período de transformaciones en la tecnología, el trabajo, las relaciones y la vida espiritual.
Lo anterior impulsado además por el cambio de signo de planetas como Plutón, Neptuno y Urano.
En cuanto a los signos, Engel señaló que, desde el horóscopo chino, el Caballo de Fuego marcará el año.
Lo que beneficiará especialmente a caballo, perro y tigre, mientras que la rata enfrentará un período más exigente.
En los signos tradicionales, indicó que Acuario, Leo, Géminis y Aries vivirán procesos intensos de cambio y transmutación.
Tauro, en tanto, deberá trabajar la flexibilidad frente a los movimientos del año.
Cáncer tenderá a una etapa más reservada, con ajustes laborales.
Mientras que Leo deberá enfocarse en la sabiduría, la dignidad y la familia.
Virgo, tras un año potente, vivirá mayor paz interior y bendiciones.
Libra verá cómo se abren nuevas oportunidades luego de un período complejo.
Respecto a los signos restantes, Engel explicó que Escorpio asumirá un rol relevante en lo espiritual y comunitario, mientras que Sagitario vivirá un muy buen año en salud y amor.
Capricornio, enfrentará un período de liberación, atrevimiento y cumplimiento de sueños, tanto en lo afectivo como en lo personal y laboral.
Piscis, en cambio, vivirá un aterrizaje forzoso que lo llevará a redefinirse en lo práctico, el hogar y el trabajo.
Finalmente, reiteró que Acuario será uno de los signos más impactados por los cambios globales, con un año que exigirá soltar el pasado y confiar en los giros del destino, bajo la consigna central del 2026: sorprenderse y actuar con sabiduría.