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Un terremoto en Gendarmería desató la fuga de dos reos de alta peligrosidad desde la ex Penitenciaría, lo que llevó a la remoción de cuatro altos cargos, incluyendo al director regional metropolitano. Los fugados son Tomás González Quezada y Juan Abdón Flores Valenzuela. Esto se suma a hechos similares en otras cárceles. Exdirector de Gendarmería, Claudio Martínez, sugiere complicidad o negligencia en la fuga, respalda las medidas del gobierno y destaca la importancia de las cámaras de seguridad en las cárceles.
Un terremoto en Gendarmería fue el que desató la fuga de dos reos de alta peligrosidad desde la ex Penitenciaría.
Y es que el director nacional de la institución, Rubén Pérez, anunció la remoción de cuatro altos cargos: el director regional metropolitano, el coronel Héctor Labrín; el alcaide y los jefes operativo y de régimen interno.
En tanto, los reos que se escaparon del recinto penitenciario son Tomás González Quezada, alias “Pelao”; y Juan Abdón Flores Valenzuela, alias “indio Juan”.
Además, esta situación se suma a una serie de hechos similares que se han registrado durante los últimos meses, en distintas cárceles del país.
¿Funcionarios involucrados o extrema negligencia?
Frente a la crisis que enfrenta Gendarmería, en el Expreso Bío Bío nos comunicamos con el exdirector de la institución, Claudio Martínez, quien explicó que, “de acuerdo a la información, el hecho de que estos fugados se hayan evadido vestidos de gendarmes habla por sí mismo, no requiere mucha explicación respecto a la gravedad de la situación”.
En esa línea, sostuvo que “no se trata de un error, de una negligencia, de una omisión; se trata de una acción concertada que, evidentemente, todo hace presumir que hay funcionarios involucrados o con una extrema negligencia, inexcusable”.
Por lo anterior, apuntó a que las medidas que tomó el gobierno, de hacer responsables a la cadena de mando, son las correctas.
Asimismo, Martínez argumentó esta seguidilla de “situaciones anómalas o irregulares lo único que están causando es una mayor sensación de inseguridad de la población, que espera que Gendarmería cumpla su misión, que es tener bajo custodia a quienes son condenados o procesados”.
Cámaras de seguridad
Por otra parte, el exdirector de Gendarmería abordó el rol que deben tener las cámaras de seguridad dentro del recinto penitenciario.
En ese sentido, fue enfático al señalar que se trata de un “punto crítico” y que, por lo mismo, “amerita más esta responsabilidad de la cadena de mando”, ya que “las cámaras, en el caso de un recinto penitenciario, de alguna manera, reemplazan la vigilancia humana”.
De esta manera, marco la diferencia con las cámaras que se encuentran de la vía pública, las que, según dijo, tienen una función de dejar constancia de algún hecho, y no de ser preventivas.
“En la cárcel tiene que ser exactamente lo contrario”, añadió Martínez.
Asimismo, planteó que “ahí hay una laxitud, negligencia, como quiera llamarse, negligencia o convivencia dolosa, yo creo. Por lo tanto, la investigación dirá las responsabilidades penales de quienes tienen a cargo estar observando permanentemente esas cárceles”.
Todo esto, según consignó el exdirector de Gendarmería, “da cuenta de una institución que está en crisis“.