Tal como leíste en el titular. Seguramente todo el tiempo has utilizado una mala postura para “ir al baño”, ya que comúnmente las personas suelen sentarse en el inodoro sin elevar las piernas.
Así lo dejó en claro BBC, donde se explica que para una correcta defecación es necesario que exista una flexión de caderas menor a 90°, que es lo mismo que las rodillas más elevadas que las caderas.
En esta posición la musculatura encargada de la continencia fecal se relaja y no es necesario hacer tanta fuerza para defecar, asegura el medio.
Postura correcta para “ir al baño”
Aquello también fue confirmado por Rodrigo Cruz, gastroenterólogo de IntegraMédica, quien explicó a BioBioChile que “al elevar las piernas se disminuye el ángulo de 90° entre el recto y el ano, lo que permite que el recto se alinee y el paso de las heces sea más fácil”.
“Además, esta posición relaja el músculo puborrectal, que normalmente mantiene una curvatura en el recto”, señala el experto.
En el caso de la posición tradicional, donde la persona simplemente se sienta en WC, “se hace más esfuerzo (…) Al reducir el ángulo al levantar las piernas, el recto queda más recto y el esfuerzo defecatorio disminuye”, complementa Cruz.
Beneficios de elevar las piernas
Pero aquella posición que los expertos aseguran que es la ideal para “ir al baño”, no solo permite un menor esfuerzo para defecar, sino que también ayuda a quienes padecen estreñimiento y es un aliado para el piso pélvico.
El medio británico ejemplifica que si una mujer defeca en una posición biomecánicamente incorrecta o padece de forma crónica estreñimiento, se verá obligada a realizar un esfuerzo excesivo, lo que provoca aumentos de la presión intraabdominal que terminan siendo dañinos.

Al aumentar la presión dentro del abdomen, esta fuerza comprime las vísceras pélvicas (intestinos, útero, vagina y vejiga, fundamentalmente) hacia abajo. El desplazamiento hacia los pies empuja al suelo pélvico que, progresivamente, se deforma y debilita cada vez más.
Al respecto, Cruz explica que al levantar las piernas se relaja el músculo puborrectal, que es parte del piso pélvico, facilitando el vaciamiento intestinal con menos esfuerzo.
Además, “la postura facilita la evacuación, disminuye el tiempo en el baño y reduce la necesidad de hacer fuerza, lo que a su vez ayuda a prevenir hemorroides y fisuras anales“, ejemplifica el experto sobre quienes sufren de estreñimiento.