Fotografía: Fotos: @loren.e.lockman, Netflix y @roxanamunozchile | Edición: Jaime Silva

0 visitas |


  • Loren Lockman es conocido alrededor del mundo por sus métodos de ayuno y, recientemente, se comenzó a hablar de él en Chile gracias a la modelo Roxana Muñoz, quien bajo su supervisión dejó de ingerir alimentos durante 21 días y solo bebió agua. Pero lo que muchos desconocen es que no es médico, que tampoco tiene instrucción académica en materias de nutrición y que en 2007 atravesó un proceso administrativo en Estados Unidos. ¿A quién se enfrentaba? A la Junta Médica de Maryland.

    Finalmente, el 31 de agosto de ese año, un juez le ordenó dejar de practicar esa profesión y lo multó con US mil dólares ( millones en esa época) por una serie de infracciones a disposiciones sanitarias. Tampoco es de conocimiento masivo que dos personas sufrieron problemas de salud serios mientras ayunaban en su centro, lo que derivó en la muerte de ambos. La primera ocurrió en Estados Unidos, tras lo cual se mudó a Panamá. Él afirma que eso no tuvo nada que ver con su decisión, ya que siempre quiso vivir en América Central. El segundo deceso se registró en ese país y a los meses se trasladó a Costa Rica, donde su centro opera hasta hoy.

    Bernardita Villa Elgueta colaboró en esta investigación.

    En 23 años de trabajo, Loren Lockman, el polémico “gurú” de la modelo e influencer Roxana Muñoz, se ha transformado en una referencia al interior del mundo del bienestar y el water fasting, es decir, ayunar solo bebiendo agua.

    Pero no tiene licencia para ejercer la medicina. De hecho nunca la estudió y eso se acreditó en una orden judicial de cese y desista emitida el 31 de agosto de 2007, una demanda en la cual se enfrentó a la Junta Médica de Maryland, en Estados Unidos.

    Con ello, a Lockman no solo se le ordenó dejar de practicar esta profesión, sino que también fue multado con US$320 mil ($167 millones en esa época) por siete violaciones a la sección 14-601(a) del Health Occupations Article, el cuerpo normativo estatal que regula, explica, sanciona y castiga el buen o mal actuar de profesionales de la salud.

    Todo en el Tanglewood Wellness Center, recinto que hasta 2002 operó en la ciudad de Bethesda y hasta 2005 en Thurmont, el que luego fue relocalizado a Panamá y después a Costa Rica, donde funciona hasta hoy.

    “Aunque no tiene licencia para ejercer medicina en ninguna jurisdicción, el demandado asevera que es un experto en salud y bienestar y apoya la filosofía que la mejor dieta humana posible consiste de una mezcla de frutas y vegetales, con cantidades modestas de frutos secos”, sostuvo el documento legal firmado por el juez administrativo Thomas G. Welshko, abogado desde 1984 según las Cortes de Maryland.

    “Él rechaza el uso de proteína animal completamente. El demandado también cree que su dieta combinada con ayuno y con agua puede curar la mayoría de las enfermedades”, establecieron en el texto, postura que Lockman mantiene hasta hoy.

    Luego, la resolución recalcó que el hombre se comportaba como médico aunque en su paso por la Universidad de Delaware estudió finanzas, economía y psicología, tras lo cual – de 1986 a 1988 – tomó algunas clases de un magíster en bienes raíces en la American University, el que no completó.

    BioBioChile
    BioBioChile

    Primera muerte

    El mismo documento determinó que Lockman contrató los servicios de Timothy Trader para su centro en 2003, quien tampoco tenía entrenamiento ni conocimientos médicos, aunque se presentaba como naturópata y se encargaba de tomar signos vitales.

    Este último fue asociado con la muerte de una paciente diabética de 22 años a quien supervisó y le entregó las pautas a seguir en su ayuno cuando Tanglewood todavía operaba en Maryland.

    Esta pagó US$3.300 por un plan de ayuno con agua entre el 5 de junio al 8 de julio de 2004, el que además incluía un periodo de realimentación que se extendería entre el 9 al 17 de julio.

    De acuerdo al documento, a la paciente le interesaba dejar de usar insulina, ya que esta sustancia causa problemas de peso y ella tenía algunos kilos de más, idea que sacó de un sitio de internet en base a testimonios de supuestos diabéticos que afirmaban haber dejado de necesitarla tras su paso por Tanglewood.

    Y eso quedó documentado en el texto firmado por Welshko. “El individuo A empacó en su equipaje insulina NovoLog y Lantus y la llevó a Tanglewood. Refrigeró ambos tipos de insulina como se le señaló para que los usara si los necesitaba”.

    BioBioChile
    BioBioChile

    Según el texto, ante la insistencia de Trader, la joven no concretó la inyección de sus dosis diarias de insulina y solo bebió agua a partir del 5 de junio y por el resto de su estadía en Tanglewood, pero su salud comenzó a estropearse.

    Al quinto día, el 10 de junio, la joven “estaba confundida y letárgica”, perdiendo y recobrando la conciencia, con niveles de glucosa muy altos: 488 a las 08:30 horas.

    Tras ello, entre las 10:00 y 15:25 horas, el texto legal indica que Trader le inyectó un total de 1.175 “unidades” de insulina, de ambas marcas. No obstante, en una entrevista con BioBioChile, Lockman negó que eso haya sido cierto.

    “Inyectar insulina sola en esta etapa de cetoacidosis es inútil”, concluyó en su documento Welshko.

    La tarde del 11 de junio, desde Tanglewood “llamaron a una ambulancia. Paramédicos le hicieron RCP y la llevaron al Hospital Frederick Memorial donde se determinó que tenía una acidosis profunda. Al día siguiente fue derivada al Centro Médico de la Universidad de Maryland. Fue desconectada y declarada muerta el 12 de junio de 2004. La causa fue cetoacidosis diabética”, añadieron.

    La cetoacidosis diabética es una complicación grave de esta enfermedad que se gatilla cuando el organismo genera ácidos en exceso y los expulsa a la sangre, problema que surge cuando no hay suficiente insulina. Sus principales síntomas son dolores abdominales, confusión, náuseas y sed. ¿Cómo se puede atacar? Reemplazando electrolitos y administrando insulinoterapia en un centro asistencial.

    Jonathan Kamm

    Jonathan Kamm es un nombre que Lockman debería recordar a menudo, aunque él mismo nos comentó que no está en sus pensamientos, pero debiese estarlo. ¿Por qué? Porque el hombre murió tras completar un ayuno de varias semanas en su centro de bienestar, cuando este ya operaba en Panamá.

    Su deceso ocurrió el 1 de febrero de 2011, a los 33 años, después de un largo periodo sin ingerir alimentos. Aquello derivó en alucinaciones y comportamiento errático.

    Su viuda, ahora Lynae Chambers, recuerda vívidamente la experiencia: luego de años de trabajo en el rubro inmobiliario, incursiones en la fotografía y viajes a modo de acercarse a la naturaleza, Kamm empezó a sentir problemas estomacales en julio de 2010, tras años de haber padecido por última vez dolorosos episodios de esa especie.

    Fue así como comenzó a interiorizarse en los beneficios del water fasting y contó con el apoyo de su esposa, quien quería que buscara la ayuda de profesionales y que ayunara en compañía de supervisores especializados.

    “Se decidió por Tanglewood en Panamá. Sonaba seguro, no vimos nada online que generara preocupación y él podría disfrutar de hermosos paisajes tropicales en medio del invierno de Colorado”, escribió la mujer en un blog dedicado a su memoria.

    Jonathan hizo los contactos, concretó los arreglos necesarios e incluso pagó todo el plan, pero cuando llegó diciembre de ese año comenzó a tener dudas: ya no tenía los problemas de salud que lo motivaron en un principio y la compra de una nueva propiedad lo mantenía ocupado, pero como todo estaba listo decidió ir de todos modos.

    Lynae Chambers
    Lynae Chambers

    Comportamiento extraño, abandono y caída

    De no haber ido, es muy probable que Kamm haya seguido con vida a juicio de su viuda. Fue así como el 18 de diciembre de 2010 Jonathan arribó en Panamá para un ayuno de 32 días, el que también incluía un periodo de realimentación siguiendo las guías de Lockman.

    La segunda etapa partió el 19 de enero de 2011, pero todo se derrumbó el 25 de ese mismo mes cuando, por la noche, Kamm se descompensó, perdió la conciencia, tuvo alucinaciones, soñó que iba ascendiendo al cielo, que al llegar Dios lo devolvía a la Tierra y que el mismo lo quería matar.

    Al día siguiente los problemas continuaron: un tímido de tomo y lomo, Kamm comenzó a caminar por el centro sin ropa y a pasearse con su computador en la mano escribiendo un correo electrónico que finalmente era para su esposa, mensaje en el que vaticinó que iba a morir.

    Pese a que Kamm quería irse del lugar, Lynae afirma que Lockman lo convenció para que se quedara una noche más y que si al día siguiente mantenía su postura él lo dejaría ir.

    Esa noche su esposa leyó el correo y, naturalmente, se preocupó por su marido. Intentó contactarlo, pero no lo logró.

    Así las cosas, el hombre finalmente logró salir de Tanglewood pasadas las 23:00 horas de ese día y, de acuerdo al relato de Lynae, Lockman mismo le consiguió un hotel en las cercanías de su centro.

    “Loren respondió mi email a las 07:18 horas del día siguiente y me contó bastante acerca de los eventos del día anterior, incluyendo que había llevado a Jonathan a un hotel. Me alarmó que haya sido dejado solo en ese estado, pero Loren me aseguró que le llevaría algo de comida al hotel, que vería ‘cómo estaba’ y que lo invitaría a regresar (a Tanglewood) y relajarse hasta el sábado por la mañana (cuando Kamm tenía vuelo de regreso a casa)”, recordó la mujer.

    Pero a las 08:10 horas Lynae recibió un llamado del “sanador”, quien le comunicó que su marido estaba perdido y que ni siquiera había ocupado la cama de su habitación.

    Lynae Chambers en octubre de 2019 para (Un)Well | Netflix
    Lynae Chambers en octubre de 2019 para (Un)Well | Netflix

    Muerte

    A las 08:58 horas de ese 28 de enero de 2011, Kamm fue encontrado tirado en el piso de una zona del hotel luego de caer de unas escaleras de cemento, con heridas en la cabeza.

    Tras el hallazgo, el afectado fue llevado por una ambulancia desde Bejuco hasta Ciudad de Panamá a modo de ingresarlo de urgencia a un centro hospitalario.

    Pero el recorrido que en ese tiempo tomaba dos horas tardó cuatro debido al delicado estado de Kamm, quien sufrió un trauma cerebral que lo dejó en coma.

    Lynae llegó a Panamá el 29 de enero y su esposo finalmente murió a las 08:40 horas del 1 de febrero de 2011.

    Según acusó, Tanglewood le falló “estrepitosamente a su cliente” y hasta hoy defiende que Lockman ignoró y normalizó síntomas de psicosis por más de 24 horas, para dejarlo solo y sin supervisión en un hotel.

    De acuerdo a Lynae, quien a los años volvió a contraer matrimonio, Lockman se desliga de cualquier responsabilidad y asegura que Kamm tenía depresión y problemas mentales de los que él no estaba al tanto.

    “Esto no puede estar más alejado de la verdad. Ambos tuvimos infancias difíciles y no podíamos creer que la buena fortuna de nuestro trabajo duro nos haya guiado a la vida de ensueño que vivíamos juntos”, dijo.

    Netflix
    Netflix

    Si vas y algo sale mal, no hay esperanza

    En conversación con BioBioChile esta semana, y consultada sobre la figura de Lockman, Lynae respondió que no sabe mucho de él como persona pero, en vista y considerando lo que ocurrió y los correos que él le envió en ese entonces, siente que no podría tolerar interactuar con él.

    Por ello no es extraño que nunca más haya vuelto a tener contacto con él, aunque el tema volvió a formar parte de su vida en octubre de 2019, cuando Netflix la contactó para aparecer en (Un)well, un documental que se estrena este mes de agosto.

    Hablando de ello, nos comentó que al tratarse de la muerte de un ciudadano estadounidense en su territorio, las autoridades panameñas abrieron una investigación y, a través de Interpol, pidieron que la Agencia de Investigaciones de Colorado entrevistara a la familia de Kamm.

    “Yo había hecho mi propia investigación cuando estuve en Panamá. Hablé con el compañero de dormitorio de John por teléfono y fui súper amable con Lockman para tener su cooperación. (…) Cuando la agencia vino grabamos una entrevista donde toda la información fue entregada a Interpol y enviada a Panamá”, recordó.

    Entonces, ¿qué sucedió? Nada. “Nunca se me ha dicho el resultado de eso porque incluso la Oficina de Colorado no sabe qué hicieron las autoridades de Panamá”, reveló Chambers.

    “Lo que sí sé es que Loren luego se fue a Costa Rica”, continuó. Tras ello, Chambers señaló que el “gurú” habría perdido su terreno en Panamá al ser confiscado como resultado de la investigación que enfrentó, pero ella afirmó que Lockman niega que eso haya ocurrido y que el cambio de país estaba planeado con anterioridad.

    Netflix
    Netflix

    “No tengo la certeza, y Loren parece haber reescrito esa historia en su mente, pero suena como lo más probable para mí”, indicó.

    A modo de cerrar el contacto, Chambers terminó diciendo que todo lo que ha visto, leído y conversado acerca de Lockman la ha llevado a concluir que el hombre tiene una especie de creencia casi religiosa en el ayuno.

    “Es decir, si algo sale mal él cree que debes ayunar más, o que pasó porque no ayunaste bien. Nada nunca puede salir mal por el ayuno, solo necesitas más de eso. Si vas allí (a Tanglewood) y algo sale mal no hay esperanza para ti, tal como no hubo para Jonathan”, lamentó.

    Al contarle acerca de la resolución judicial por las violaciones sanitarias y la multa ordenada en Maryland, Chambers indicó que cuando su entonces esposo buscó datos acerca de Lockman “no había información negativa sobre él fácilmente disponible en internet, y ahora hay bastante”.

    La medicina no sana, según Lockman

    BioBioChile concertó una entrevista por Skype con Lockman, la que tuvo lugar el viernes por la tarde.

    Allí confirmó que Tanglewood, “el centro de ayuno con agua más grande del mundo”, cumplió 23 años en marzo y que en septiembre serán nueve años desde que abrieron su operación en Costa Rica, siete meses después de la muerte de Kamm.

    En el contacto discutió largo y tendido cómo el cuerpo humano tiene la capacidad de autosanarse y también tomó bastante tiempo para criticar a los médicos y especialistas que, entrevistados por nuestro mismo medio y otros, han fustigado su idea de ayunar por tanto tiempo.

    “Partamos diciendo, si creciste en Santiago, la cultura típica de allí o de cualquier parte del mundo, crees que la medicina sana el cuerpo, pero no es así. Todas las drogas son sustancias venenosas y tóxicas que solo suprimen síntomas al envenenar un cuerpo ya tóxico”, comenzó.

    A modo de justificar sus dichos, aseveró que en más de 23 años cerca de 400 pacientes se habrían sanado de hipertensión tras ayunar por 21 o más días, sin la necesidad de regresar a los medicamentos que consumían con anterioridad.

    Al preguntarle si sabe de la controversia que ha causado el plan de Muñoz y que él publicita en todo el mundo, Lockman confirmó que está al tanto de las publicaciones de prensa.

    “Sé muy bien lo que han dicho. Muéstrame uno de esos llamados ‘profesionales de la salud’ que sepa lo más básico del ayuno, con experiencia y estudios de lo que hablan. Garantizo que no hay ninguno”, lanzó.

    “Muéstrame un ‘profesional de la salud’ en Chile que esté sano. Los médicos tienen la esperanza de vida más corta de cualquier profesión. Su especialidad es suprimir los síntomas de las enfermedades y son la tercera causa de muerte después de los problemas al corazón y el cáncer”, afirmó.

    “¿A quién le importa lo que piensan? Si es que lo hacen. ¿Quién sabe? No sé si alguien debe tomarle atención a la opinión de un médico o un nutricionista. No son personas sanas”, espetó.

    Captura de pantalla | Emilio Lara | BioBioChile
    Captura de pantalla | Emilio Lara | BioBioChile

    “Curamos el cáncer”

    En la página de Tanglewood señalan que un ayuno allí puede sanar un cáncer, la hipertensión, la diabetes tipo 2 y varias otras enfermedades.

    Tras ello, discutió nuevamente cómo el cuerpo se puede autosanar, hablando por ejemplo del cáncer, sin la necesidad de acudir a la ciencia médica ni a la tecnología.

    “Solo el organismo humano se puede sanar de cualquier cosa. El cáncer no es diferente y la sanación es un proceso biológico (…) ayunar desintoxica el cuerpo y yo sé que los estimados médicos y nutricionistas, que no tienen idea de esto, dicen que eso es absurdo, pero el Premio Nobel de Medicina 2016 se le otorgó a Yoshinori Ohsumi por sus más de 25 años de trabajo demostrando cómo la autofagia es más efectiva cuando se ayuna”, comentó.

    Seminario "Creando una salud perfecta, con Loren Lockman" | tanglewoodwellnesscenter.com
    Seminario “Creando una salud perfecta, con Loren Lockman” | tanglewoodwellnesscenter.com

    ¿Le suena Jonathan Kamm?

    ¿Pero, qué pasa cuando las cosas no salen como se habían planeado? Allí le hablé de Kamm y si es que su caso venía de vez en cuando a su mente.

    “No, no viene a mi mente. Él terminó su proceso, nos dejó y en el hotel al otro día se cayó de unas escaleras. ¿Qué tiene que ver eso con ayunar?”, inquirió.

    “Murió porque su esposa rehusó hacerle una transfusión de sangre por sus creencias religiosas. El hospital dijo que necesitaba una sí o sí o si no se moría y ella tomó la decisión”, aseguró Lockman.

    No obstante, volvimos a contactar a Lynae, quien desmintió al hombre a través de un correo electrónico.

    “Es cierto que Jonathan y yo éramos Testigos de Jehová en ese tiempo y que la religión prohíbe las transfusiones de sangre (pero) no recuerdo que el procedimiento haya sido un problema cuando él estuvo en el hospital”, rememoró Chambers.

    “Pero incluso si hubiese ocurrido eso no tiene nada que ver con las alucinaciones que tuvo, la negligencia médica descarada de Loren ni el accidente que lo dejó con trauma y daño cerebral”, complementó Lynae.

    Colorado Explorers | Lynae Chambers
    Colorado Explorers | Lynae Chambers

    Orden judicial

    En la conversación, Lockman continuó negando tener responsabilidad alguna en la muerte de Kamm y desacreditó la validez de la orden judicial de cese y desista además de la multa de US$320 mil dólares.

    Junto con ello, le preguntamos si ese lío judicial lo llevó a cambiarse de país, a lo que él respondió negativamente, ya que siempre habría sido su sueño vivir y trabajar en América Central.

    “Esa cosa fue una farsa y, a todo esto, la Junta Médica ha tratado de cerrarnos por años. Una joven tiene una sobredosis de insulina por su culpa. Son mentirosos. Esta es la gente médica intentando proteger a los suyos”, elucubró.

    Lockman volvió a explicar desde su punto de vista cómo fue que la paciente se agravó por su propia culpa y que ellos hicieron todo lo posible por ayudarla.

    “La llevamos a la parte baja de la propiedad para que se la llevaran en ambulancia. Llegó al hospital bien y murió tres o cuatro días más tarde. Según un médico del hospital (al que la Junta Médica no habría querido oír en las audiencias del caso, según él), ella murió por una negligencia, pasa todo el tiempo. ¿Sabes que la medicina es la tercera causa de muerte? Ayunar no está en esa lista”, recalcó.

    En octubre de 2018, Lockman anuncia a sus seguidores un viaje a Israel | @loren.e.lockman
    En octubre de 2018, Lockman anuncia a sus seguidores un viaje a Israel | @loren.e.lockman

    Conciencia tranquila

    Con todo, Lockman nunca ha enfrentado a la justicia por delitos sanitarios, no ha sido objeto de investigaciones por algún órgano persecutor ni mucho menos ha sido formalizado. Tampoco pagó la mencionada multa, algo que parece alegrarle. “No soy un fugitivo”, destacó.

    “Los críticos pueden decir lo que quieran, pero tengo miles de pacientes diciendo que (ir a Tanglewood) fue bueno, cientos de testimonios escritos. Tienes a Roxana, una mujer muy valiente que te dice con sus propias palabras qué ocurre y cómo se siente”, ejemplificó.

    “La gente no sabe de qué habla. Pregúntame de astrofísica (allí le indiqué que siempre me han causado curiosidad los agujeros negros). Okay, no tengo idea de agujeros negros. No soy la persona para consultar… eso es lo que los médicos y los nutricionistas de Santiago deberían decir, porque no saben de lo que hablan”, espetó.

    Más dardos contra la medicina

    Consultado acerca de la posibilidad que pudiera aceptar que alguien no debe ayunar, Lockman lo hizo a regañadientes. Al final comentó que mujeres embarazadas, que estén amamantando o quienes sean muy flacos, al punto de estar demacrados, no pueden hacerlo.

    Pero sí postuló que todos los seres vivos, con la excepción de los casos anteriormente mencionados, se podrían ver beneficiados incorporando el ayuno a su vida.

    “He hablado en universidades y ONGs de todo el mundo. Lo que hacemos funciona, aunque mucha gente, especialmente los médicos y los nutricionistas no lo entienden pero no entienden nada… o sea no son las personas más brillantes”, disparó.

    Sobre la apariencia de Roxana Muñoz, Lockman confirmó que ha leído comentarios de internautas que afirman que no se ve bien, que luce cansada y débil, aunque también explicó ese efecto tras el ayuno.

    “Bueno, la gente es débil y se cansa cuando el cuerpo está desintoxicándose. La magia real ocurre cuando vuelven a comer por un tiempo”, comidas que él mismo receta.

    @roxanamunozchile
    @roxanamunozchile

    Clientes inteligentes y enemigo de las vacunas

    Hacia el final de la entrevista, Lockman dijo entender que sus métodos no eran para cualquier persona y que sus clientes tienden a ser “más inteligentes que las personas comunes y corrientes”, aquellos que le creen cualquier cosa a su médico.

    “La mayoría de las personas no son lo suficientemente inteligentes para entender que lo que sus gobiernos y los médicos les están diciendo no es la verdad. El autismo es causado por las vacunas. Pueden negarlo todo lo que quieran, pero la evidencia es clara. La epidemia del cáncer ocurrió por las vacunas y esta que viene para el Covid-19 va a esterilizar a millones de personas porque esa es su intención, eliminar, reducir población a través de vacunas. No puedes confiar en esta gente”, sostuvo.

    Lockman conoció el ayuno que hoy promueve tras graduarse de la universidad. Malestares lo llevaron a consultar a varios médicos, a los que finalmente desechó luego de haber sido diagnosticado con colon irritable, “57 alergias”, fatiga y sinusitis crónica. Al cierre de esta edición acumula un total de ayunos que bordean los tres años y medio.

    Además, señaló que la publicidad que le ha hecho Roxana Muñoz ha causado interés entre los chilenos. Tanto, que todos los días recibe al menos diez mensajes de connacionales interesados en sus programas.

    “Millones de personas tienen que creer que ella es estúpida y yo un criminal, pero no me importa. Estoy para ayudar a esas personas que quieren ser ayudadas”, finalizó.

    @roxanamunozchile
    @roxanamunozchile

    Graves efectos en el cuerpo humano

    Usando su perfil de Instagram, la influencer dio a conocer el domingo que había culminado su ayuno de 21 días. De paso, aprovechó de enfrentar a sus críticos de plano: “acá estoy, más viva que nunca”, escribió.

    En un live en la misma plataforma conversó con Lockman y respondió algunas preguntas de sus seguidores.

    Dejar de consumir alimentos no es algo que deba tomarse a la ligera, por lo cual le consultamos a varios especialistas (los mismos que fueron vilipendiados por Lockman) su opinión al respecto.

    Desde Clínica Las Condes, la nutrióloga Magdalena Farías fue categórica. “Desconozco las motivaciones de esta mujer. Si la pregunta es cuándo recomiendo el ayuno, la respuesta es nunca”, dijo.

    Por su parte, Marco Antonio Urra, nutricionista y diplomado en nutrición deportiva de la Universidad San Sebastián, explicó que una disminución de peso con pérdida de masa muscular puede provocar desde un edema generalizado hasta una falla renal o arritmia cardíaca.

    En tanto, Pablo Henríquez, médico de la Universidad de Chile, nos aseguró que los riesgos de concretar un ayuno así de extremo “superan los potenciales beneficios”.

    “Muchos podrían creer que con esto se pueden curar enfermedades o bajar rápidamente de peso sin consecuencias. Esto no es así. Al contrario. Pueden empeorar su ánimo, volverse más irritables y sentir que no mejoran como ellos creían”, detalló.

    En relación a la primera comida de Muñoz (un trozo de sandía) tras no haber ingerido nada en tres semanas, Francisco Puentes, psicólogo clínico, advirtió que ese comportamiento le puede generar una obsesión con la alimentación, lo que incluso podría derivar en un trastorno alimentario como la anorexia o la bulimia.

    “Yo encuentro algo peligroso que ella promueva en redes sociales esto. Es un mensaje que va a favor de la restricción en la alimentación que, creo, puede generar el riesgo de incentivar a la población a hacer esto. Yo no lo considero sano ni recomendable”, alertó Farías.

    Planes

    Los planes que ofrece Lockman en Tanglewood varían tanto en costo como en duración, pero a más semanas más sube el valor.

    El más económico incluye cinco días de ayuno más dos de realimentación, por US$1.395 ($1,1 millones).

    Al otro lado del espectro, el más caro dura nueve semanas, con 42 días solo bebiendo agua y 21 jornadas de comidas dictadas por Lockman. Todo por la módica suma de US$7.945 ($6,2 millones).

    tanglewoodwellnesscenter.com
    tanglewoodwellnesscenter.com

    Pero también ofrece servicios por Skype. El programa de ayuno con supervisión a través de esta plataforma cuesta entre US$500 a US$3.500 ($394 mil a $2,8 millones). Las consultas, en tanto, valen US$200 ($157 mil).

    Según cifras que él mismo entregó, Tanglewood facturaría cerca de US$1 millón anualmente.

    BioBioChile quiso comunicarse con Roxana Muñoz vía telefónica, pero no logramos establecer el contacto. El mensaje “el teléfono móvil que ha discado se encuentra apagado o temporalmente fuera de la zona de servicio” se reprodujo en todos nuestros intentos.

    Nuestros comentarios son un espacio de conversación y debate. Recibimos con gusto críticas constructivas, pero nos reservamos el derecho a eliminar comentarios o bloquear usuarios agresivos, ofensivos o abusivos.
    Ver los comentarios (0)