Eduardo Arriagada y su libro "Hiperconectados": "En Chile el poder no ha sido bueno para comunicar"

visitas

Académico de la Universidad Católica, donde ha sido Decano de la Facultad de Comunicaciones, Eduardo Arriagada siempre ha sido un apasionado de las redes sociales. De hecho, forma parte del Laboratorio Social Listening UC (Sol), es un requerido conferencista y ha escrito libros como “#Tsunami Digital”.

Ahora aparece con un volumen apasionante, “Hiperconectados” (Forja Editorial), que prologa Daniel Innerarity.
Para conversar sobre él estuvo en “Del Fin del Mundo” con Ana Josefa Silva y Marco Antonio de la Parra.

“Este es un programa que veo”, parte diciendo. “En esta silla han estado amigos míos. De hecho, hay un programa que cito en el libro, el de la entrevista a Benjamín Labatut”.

En “Hiperconectados”, como él mismo lo señala, “he tratado de combinar anécdotas con lecturas y libros que me mostraron cuándo me fue cayendo la teja”.

Aquí, enfatiza, “hay un esfuerzo por mostrar cosas contraintuitivas. Daniel decía que hace 20 años este libro no tendría sentido. Ahora sentimos que estamos en ese momento de “náusea”. Este es otro cambio epocal, como lo fue la imprenta. De repente pudimos elegir. Ahora el espectador se convierte en usuario que tiene voz. Y la elite dice: se jodió todo. Estamos viviendo la etapa del ajuste”.

En este sentido, hace ver que lo delicado surge cuando se empieza a hablar de controlar, hacer ley de medios. “Es complicado porque siempre han existido los mentirosos. (Y la mentira) Casi nunca viene de otra persona que no sea un líder de opinión. Cuando los políticos tratan de hacer estas leyes, están castigando al intermediario”.
En el libro hay una interesante distinción entre “fake-news” y “false-news”. “No es lo mismo un error que tratar de engañar”.

“Tenemos que dejar que exista la opinión”.

Para él, twitter (o X) “sigue siendo la plaza pública. Ahí está la discusión y el debate más potente”.

Pero su énfasis está en “la escucha”. “Muchas veces la gente se queja que es tóxico. Y eso tiene que ver con cómo reacciona frente a lo que postea”.

“En Chile el poder es bueno para emitir. Pero no ha sabido comunicar. La mayor parte de la gente no sabe comunicar y siempre culpamos a la audiencia. Es un espacio para intercambiar”.

Por ejemplo, dice, “quizá el Presidente debería empatizar más, en vez de discutir: eso es parte de habitar el cargo”. Lo mismo ocurre con ejecutivos que envían lo que creen es un claro mensaje pero no miden cómo éste es recibido.
Sumando y restando, para el profesor Arriagada “lo importante es aprender a tratarnos mejor”.

    visitas

Académico de la Universidad Católica, donde ha sido Decano de la Facultad de Comunicaciones, Eduardo Arriagada siempre ha sido un apasionado de las redes sociales. De hecho, forma parte del Laboratorio Social Listening UC (Sol), es un requerido conferencista y ha escrito libros como “#Tsunami Digital”.

Ahora aparece con un volumen apasionante, “Hiperconectados” (Forja Editorial), que prologa Daniel Innerarity.
Para conversar sobre él estuvo en “Del Fin del Mundo” con Ana Josefa Silva y Marco Antonio de la Parra.

“Este es un programa que veo”, parte diciendo. “En esta silla han estado amigos míos. De hecho, hay un programa que cito en el libro, el de la entrevista a Benjamín Labatut”.

En “Hiperconectados”, como él mismo lo señala, “he tratado de combinar anécdotas con lecturas y libros que me mostraron cuándo me fue cayendo la teja”.

Aquí, enfatiza, “hay un esfuerzo por mostrar cosas contraintuitivas. Daniel decía que hace 20 años este libro no tendría sentido. Ahora sentimos que estamos en ese momento de “náusea”. Este es otro cambio epocal, como lo fue la imprenta. De repente pudimos elegir. Ahora el espectador se convierte en usuario que tiene voz. Y la elite dice: se jodió todo. Estamos viviendo la etapa del ajuste”.

En este sentido, hace ver que lo delicado surge cuando se empieza a hablar de controlar, hacer ley de medios. “Es complicado porque siempre han existido los mentirosos. (Y la mentira) Casi nunca viene de otra persona que no sea un líder de opinión. Cuando los políticos tratan de hacer estas leyes, están castigando al intermediario”.
En el libro hay una interesante distinción entre “fake-news” y “false-news”. “No es lo mismo un error que tratar de engañar”.

“Tenemos que dejar que exista la opinión”.

Para él, twitter (o X) “sigue siendo la plaza pública. Ahí está la discusión y el debate más potente”.

Pero su énfasis está en “la escucha”. “Muchas veces la gente se queja que es tóxico. Y eso tiene que ver con cómo reacciona frente a lo que postea”.

“En Chile el poder es bueno para emitir. Pero no ha sabido comunicar. La mayor parte de la gente no sabe comunicar y siempre culpamos a la audiencia. Es un espacio para intercambiar”.

Por ejemplo, dice, “quizá el Presidente debería empatizar más, en vez de discutir: eso es parte de habitar el cargo”. Lo mismo ocurre con ejecutivos que envían lo que creen es un claro mensaje pero no miden cómo éste es recibido.
Sumando y restando, para el profesor Arriagada “lo importante es aprender a tratarnos mejor”.