Una nueva arista del Caso Convenios que involucra a la expareja del Presidente Boric, Irina Karamanos, salió a la luz a mitad de esta semana.
Un informe de la Policía de Investigaciones (PDI) reveló movimientos bancarios sospechosos realizados por la exprimera dama a la cuenta de la Fundación ProCultura. Con estos nuevos antecedentes, la Fiscalía Regional de Coquimbo abrió una investigación de oficio.
El Ministerio Público debe asumir el rol que constitucionalmente tiene y además la importancia de una sana investigación. Tras la filtración, se informó de manera inmediata el inicio de la indagatoria.
Hay muchas investigaciones de interés público en curso, pero es fundamental tener prudencia y juzgar con toda la información sobre la mesa y no parcializada, porque lo que van apareciendo son piezas de un “puzzle” que se está armando.
En esta jornada, también se dio a conocer que Irina rindió los pagos y devolvió fondos. Aún faltan datos por conocer; hay muchas preguntas sin respuesta. Dicho esto, la ciudadanía debe ser cauta.
Es importante que la Fiscalía no persiga, sino que encuentre la verdad de los hechos. En el caso de Katherine Martorell, exsubsecretaria de Prevención del Delito del Gobierno de Sebastián Piñera, se presentó una querella y la investigación lleva cinco años y aún no ha sido formalizada.
Esta situación levanta una serie de sospechas. ¿Es que el fiscal no encuentra delito y sigue con la causa? ¿Sus equipos son muy malos y no logran conseguir resultados?
Hay un problema generalizado en el país, en que hay muchas causas abiertas que no llegan a un término. Cuando se trata de temas que son de alto interés para la ciudadanía y/o compromete a figuras públicas relevantes, esta merece saber qué es lo que ocurrió.