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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La adicción al celular, redes sociales e internet no tiene edad, ya que estudios como el realizado en China revelan que el 77% de adultos mayores muestra signos de dependencia. Algoritmos de aplicaciones influyen en esta adicción. Datos de AARP indican que el 90% de mayores de 50 años posee smartphones y utiliza redes sociales. Estos adultos buscan conectarse y combatir la soledad, pero el abuso de redes puede afectar la cognición. El uso activo de pantallas se asocia con beneficios, mientras que el pasivo conlleva riesgos.

Durante años, cuando se habla de adicción al celular, redes sociales o internet, la imagen que aparece suele ser la de un adolescente pegado a la pantalla. Sin embargo, el fenómeno no tiene edad, ya que, según la ciencia, los adultos mayores pueden ser igual de adictos.

Distintos estudios lo avalan; como uno publicado este 2026 realizado en China, encontró que el 77% de los adultos mayores usuarios de plataformas digitales muestra signos de adicción moderada o severa al celular, y que buena parte de esa dependencia está directamente ligada a cómo están diseñados los algoritmos de las aplicaciones que usan a diario.

Un ejemplo lo entrega una mujer británica de 62 años entrevistada por la BBC, que contó que muchas veces toma el teléfono “sin darse cuenta” y que, antes de notarlo, ha perdido completamente la noción del tiempo mientras navega por las redes sociales.

La investigación publicada en Frontiers in Public Health identificó cuatro mecanismos algorítmicos asociados con esta dependencia: ofertas limitadas, likes y comentarios, recompensas por completar tareas y recomendaciones personalizadas.

Las interacciones sociales fueron el factor con mayor peso, mientras que el contenido personalizado también favorecía el uso prolongado.

Adultos mayores cada vez más conectados

Los datos de AARP, organización estadounidense que defiende los derechos y apoya las necesidades de las personas mayores, muestran hasta qué punto la tecnología se incorporó a la vida de esta generación.

La posesión de smartphones entre los mayores de 50 años pasó de 55% en el 2016 a 90% en el 2025. Además, el 90% utiliza redes sociales y el 80% ve videos en streaming semanalmente. De hecho, dos tercios de este grupo aseguran que la tecnología enriquece su vida y facilita el envejecimiento.

La situación también es visible en otros países. Forbes cita datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), según los cuales la proporción de usuarios de redes sociales mayores de 60 años en Brasil pasó de 44,8% en 2019 a 69,4% en 2024.

Mayor soledad, más uso de redes sociales

La relación entre las personas mayores y las redes sociales tiene una particularidad que puede hacer especialmente atractivo su uso: la posibilidad de mantenerse conectados, según un estudio publicado en el 2026 en European Journal of Ageing, que analizó a 529 adultos de entre 60 y 89 años en el Reino Unido.

Una persona jubilada puede haber perdido buena parte de sus contactos cotidianos. Otra puede vivir lejos de sus hijos o nietos. Y para quienes tienen dificultades de movilidad, internet puede convertirse en una manera sencilla de mantener relaciones sociales.

Los investigadores encontraron que utilizar redes sociales estaba relacionado con una menor soledad, principalmente porque quienes las utilizaban más también percibían un mayor apoyo social.

Pero apareció un segundo fenómeno: cuando el uso pasaba a ser problemático, las asociaciones cambiaban. El abuso de redes sociales se relacionó con un peor funcionamiento cognitivo general —incluyendo memoria de trabajo, atención y velocidad de procesamiento— y esta relación fue particularmente fuerte entre las personas de 65 años o más.

No se trata solo de cuánto tiempo, sino de cómo se usa

Eso sí, no todas las horas frente a una pantalla tienen necesariamente el mismo efecto. Una investigación publicada en el 2026 en Alzheimer’s & Dementia, realizada con cerca de 90 mil adultos mayores socialmente inactivos, encontró que utilizar el computador hasta aproximadamente 2,4 horas diarias se asociaba con un menor riesgo de demencia, mientras que superar ese tiempo se relacionaba con un aumento del riesgo.

Con la televisión, el patrón fue distinto: el riesgo aumentaba al superar las dos horas diarias.

Por otro lado, una revisión de 17 estudios publicada en Digital Health llegó a una conclusión similar. El uso activo de las pantallas —por ejemplo, escribir correos, jugar o buscar información— se relacionó con mejores resultados en memoria y atención. En cambio, el uso pasivo, como permanecer viendo televisión, se asoció con peor memoria verbal.

Por eso, no es correcto asumir que tener muchas horas de pantalla equivale automáticamente a una adicción. El problema aparece cuando el uso comienza a ser compulsivo y desplaza otras actividades.

Adultos mayores igual de adictos

Por otro lado, un estudio del 2025 realizado con más de 15 mil jubilados en Shanghái, citado por Forbes, encontró que utilizar redes sociales durante más de seis horas al día estaba relacionado con mayores niveles de depresión y ansiedad.

En concreto, la diferencia generacional existe en algunas tecnologías, pero eso no significa que las personas mayores estén protegidas frente al uso problemático. El punto, entonces, no es que los adultos mayores sean necesariamente más adictos que los jóvenes. Es que pueden caer en los mismos mecanismos de uso compulsivo.

Y algunos factores propios de esta etapa —como la jubilación, la pérdida de vínculos, la soledad o las dificultades de movilidad— pueden hacer que una conexión digital tenga un atractivo particularmente fuerte.

La profesora Brigitte Stangl, de la Universidad de Surrey, advirtió a la BBC que es necesario diferenciar entre utilizar las redes de manera intencionada y quedar atrapado en una espiral de desplazamiento constante.

Referencias

Kong, Q., Ruffman, T., Phillips, L. H., & Yong, M. H. (2026). How social media use and abuse are related to social cognition and loneliness in older adults. European Journal of Ageing, 23(1).

Li, J., Xue, H., Leng, Y., Samus, Q. M., Nowrangi, M., Szanton, S. L., Xue, Q.-L., & Li, J. (2026). Television and computer use and dementia risk in older adults with limited leisure or social activities: A prospective cohort study. Alzheimer’s & Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association, 22(3), e71259.

Shaleha, R., & Roque, N. (2025). From screens to cognition: A scoping review of the impact of screen time on cognitive function in midlife and older adults. Digital Health, 11(20552076251343989), 20552076251343989.

Chen, S., Song, Y., & Huang, C.-C. (2026). Smartphone addiction, use preferences, and depression among older adults in the digital context: Machine learning analysis of survey data. JMIR Aging, 9(v9i2e84703), e84703.

Li Z, Yu X and Tian K (2026) Algorithm-associated digital addiction among older adults: mechanisms and public health implications for healthy aging. Front. Public Health 13:1746304.