Como Andrea Russo fue identificado el hombre que murió la mañana del martes tras ser succionado por el motor de un avión que se preparaba para su despegue en Italia.
Según detallan medios locales como Corriere della Sera, el joven de 35 años se arrojó intencionalmente hacia la turbina de la aeronave -de la aerolínea española Volotea y que tenía como destino Asturias- en la pista del Aeropuerto de Bérgamo-Orio al Serio, situado a 45 km al noreste de Milán.
Las autoridades italianas apuntan a que el sujeto, quien a lo largo de su vida había tenido problemas de adicción a las drogas, cometió suicidio. Sin embargo, aún resta por esclarecer las circunstancias del trágico hecho.
Problemas de drogas
El joven era originario de Calcinate, localidad de la provincia de Bérgamo, región de Lombardía. Nació el 28 de enero de 1990 en el hospital de la ciudad en donde su madre trabajaba como portera, razón por la cual era conocido en el pueblo.
Si bien desde su juventud debió lidiar con problemas de drogadicción, en los últimos años había mostrado cierta recuperación. Quienes lo conocían aseguran que intentaba “reconstruir su vida”. De hecho, desde hace un tiempo realizaba pequeños trabajos de mantenimiento.
El martes Russo llegó hasta el aeropuerto conduciendo su Fiat 500 rojo sin tener ningún pasaje comprado. Tras estacionarse, se dirigió al interior del terminal para acceder a una zona restringida que lleva directamente a la pista.
Pese a ser atajado por dos agentes de la Policía Fronteriza, logró soltarse y así correr hacia el avión, precipitándose hacia uno de sus motores en marcha.
El fiscal Mauricio Romanelli señaló que están investigando “respecto a cualquier relación del joven con el aeropuerto o el mundo de los aviones”.
“En el vehículo en el que llegó al aeropuerto, abarrotado de todo tipo de materiales, no encontramos nada que pudiera dar algún tipo de explicación”, agregó.
“La noticia de lo sucedido nos golpea profundamente y nos recuerda lo frágiles que somos y qué importante es cultivar un sentido de comunidad cada día, para que nadie se sienta solo ante sus propias dificultades”, señaló, por su parte, la alcaldesa de Calcinate, Lorena Boni.
“En este momento de gran dolor, toda la comunidad se reúne en silencio, con respeto y emoción, en torno a familiares y amigos, deseando que cada uno de ellos encuentre consuelo y apoyo”, añadió.