Yamna Lobos recordó sus inicios en Rojo y reveló algunas de las prácticas estéticas que enfrentaron las integrantes del programa durante aquella época.
La bailarina contó que su incorporación al espacio televisivo se produjo después de que otra participante abandonara la competencia, lo que permitió que fuera convocada para integrar el elenco.
“Finalmente me llamaron para Rojo porque hubo una que se retiró”, relató. Tras ocupar ese lugar, comenzó una etapa que terminó convirtiéndola en uno de los rostros más reconocidos del programa.
Durante la conversación, Lobos también fue consultada sobre la forma en que eran mostradas las mujeres en pantalla. Frente a la pregunta de si existía cosificación, respondió sin rodeos: “Por supuesto que sí”.
Según explicó, las bailarinas eran muy delgadas y la producción buscaba que su apariencia fuera más voluptuosa frente a las cámaras.
“En ese tiempo, sí, porque incluso nosotras éramos muy flaquitas, todas, y no teníamos, no éramos muy voluptuosas, entonces nos ponían sostenes con rellenos”, recordó.
Ante la consulta de si estaban obligadas a utilizarlos, la exintegrante de Rojo aclaró que no se trataba de una imposición formal, sino de una recomendación relacionada con los estándares televisivos de esos años.
“No era una condición ni una obligación, era una sugerencia porque nos veíamos, obviamente nos veíamos mejor y estaba la competencia”, explicó.
Lobos añadió que, en ese periodo, mostrar curvas era parte de lo que consumía la audiencia. “Eran otros tiempos”, reflexionó.
Finalmente, reveló que tenía apenas 19 años cuando vivió aquella experiencia dentro del exitoso espacio juvenil.