En 2003, Steve Thompson tocó el cielo en el rugby al ganar la Copa del Mundo de la disciplina como un indiscutible de su selección, Inglaterra. Sin embargo, todo eso apenas lo recuerda por culpa del mismo deporte que le hizo tocar el cielo y a la vez, le provocó un infierno en vida.
Fue en 2022 cuando el exhooker confesó en una íntima entrevista a The Guardian que sufría demencia temprana producto de una encefalopatía traumática crónica (ETC), enfermedad que se produce por reiterados golpes en la cabeza.
“Es el rugby lo que me ha hecho pasar por esto. Algunas personas buscan grandes cosas, mientras que yo no quiero eso. Nunca lo quise. Preferiría haber tenido una vida normal”, contó en aquel entonces a The Guardian.
De saborear la gloria, Thompson pasó no solo a olvidar el nombre de su esposa y los de sus hijos, sino también, de no almacenar ningún recuerdo de él levantando la copa con Inglaterra. El rugby y más aún, los impactos que sufrió al jugar, le arrebataron su memoria y su calidad de vida.
De hecho, todo lo que alguna vez vivió, lo puede apenas rememorar viendo la televisión. “Sabiendo lo que sé ahora, desearía no haberme convertido nunca en profesional”, lamentó ante el citado medio.
En noviembre de 2020 llegó su diagnóstico. Era demencia y no lo supo hasta entonces, pero las señales las tuvo nueve años antes. Cambios de humor, irritabilidad y cambios de personalidad empezaron a manifestarse en su persona, así como también, los pensamientos suicidas.
De pensar en el suicidio a querer dejar un legado
“A veces pienso que lo menos egoísta que puedo hacer es suicidarme. Eso es lo que esto puede provocarme”, dijo Thompson al Daily Mail en 2022, confesando que intentó quitarse la vida al acudir a una estación de trenes. Sin embargo, el destino quiso otra cosa.
“Dije ‘a la mierda’, hay un tren rápido que pasa sin parar. De hecho, pasó antes de que yo llegara. Lloré a mares”, confesó.
Su cruda realidad lo motivó a iniciar acciones legales contra el ente rector del rugby, a World Rugby, la Rugby Football Union de Inglaterra y la Welsh Rugby Union, acusando a dichas organizaciones por incapacidad a la hora de proteger la salud de los jugadores. A él, se sumaron más de doscientos exrugbistas, que al igual que en cancha, lo quieren dar todo para mejorar el deporte.
De acuerdo con The Sun, la fecha de inicio del juicio debe fijarse, al menos, en este 2025. Haciendo apariciones esporádicas en medios para difundir su lucha, lo más reciente que se sabe de Steve Thompson es que vive en Nortwich, localidad del noroeste inglés y cercana a la frontera con Gales.
Allí, con el respaldo de su hija mayor, Seren, se convirtió en entrenador del equipo femenino sub 12 del Nortwich Victoria, club de fútbol semiprofesional. Y es que además de servirle como un motivante para su rutina, también la actividad lo ayuda para sobrellevar su enfermedad.
“Tengo que hacerme pruebas de memoria y me han dicho que la forma en que mi cerebro gestiona la enfermedad ha mejorado, y gran parte de ello se debe a que veo ejercicios, ideo planes y cosas así. Estoy utilizando esa parte de mi cerebro, así que para mí ha sido genial y las chicas me han hecho mejorar”, confesó el exdeportista al Nortwich Guardian en mayo de 2024.
Como muestra de su compromiso, además, cabe resaltar que el campeón del mundo inglés y miembro de la Orden del Imperio Británico se comprometió, en 2021, a donar su cerebro a la ciencia cuando fallezca, con el objetivo de ayudar en investigaciones sobre encefalopatía traumática crónica (ETC).
“Quiero que los hijos de las personas que amo no tengan que pasar por lo que yo he pasado”, aseveró.
