Momentos de pánico. El árbitro danés Jesper Madsen se desplomó repentinamente este jueves durante el encuentro de la Liga de Campeones de balonmano entre el Veszprem húngaro y el Sporting de Lisboa portugués.
El juego se detuvo inmediatamente y los médicos corrieron hacia él, ante el rápido llamado de unos preocupadísimos jugadores que lo vieron inconsciente.
Finalmente, el juez se puso de pie y recibió aplausos del público mientras lo sacaban del campo en camilla.
De acuerdo a Bild, Madsen incluso sintió que estaba a punto de caerse y buscó usar su silbato para pedir un tiempo muerto antes de desmayarse. Intentó hacer la señal del tiempo muerto con ambas manos, pero terminó cayendo pesadamente al piso.
Una circunstancia que obligó a su compañero Mads Hansen a tener que dirigir en solitario tanto el poco más de un minuto que faltaba para concluir la primera mitad como todo el segundo tiempo.
Los húngaros de Veszprem terminaron ganando a Sporting Lisboa por 33-32, pero el resultado pasó a un segundo plano ante los minutos de dramatismo que se vivieron en la categoría reina del balonmano.