José Ramón Correa, director de Azul Azul y nuevo dueño de un 21,44 % de participación en la concesionaria, se pronunció ante los cuestionamientos de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) por la mencionada operación.
A través de un escrito, la entidad solicitó información sobre un posible acuerdo con Michael Clark, también parte de Azul Azul, debido a que, si se confirma un nexo entre ambos, se activaría una oferta pública de adquisición (OPA) para el resto de las acciones.
Tras el anuncio de la CMF, que contempla una investigación al respecto, el abogado aclaró a través de un oficio “que no existe, ni tengo contemplado que exista en el futuro, acuerdo de actuación conjunta entre mi persona, ni la sociedad Romántico Viajero SpA, con el señor Michael Clark ni con ningún otro accionista de la compañía, entendiendo cumplida mi obligación de respuesta”.
Otro aspecto que elevó aún más la sospecha del ente es que uno de los representados de Correa, en temas legales, era Michael Clark.
Sin embargo, el directivo detalló que “con anterioridad a la compra (en Azul Azul) del pasado lunes, presenté un escrito de renuncia al poder, lo cual es verificable”.
“A mayor abundamiento, esta defensa fue pro-bono, amparado en la convicción jurídica de que toda persona tiene derecho a defensa, y que el razonamiento de la CMF respecto de la hipótesis de control esgrimida es errado, haciendo presente que nunca he tenido relación comercial de ningún tipo con el señor Clark, salvo el coincidir en el Directorio de Azul Azul”, aseguró José Ramón Correa.
Por ahora, se espera conocer qué decisión tomará la Comisión para el Mercado Financiero tras la respuesta del inquirido.