Los hechos de violencia que marcaron la ida de Copa Chile entre Everton y La U el pasado 24 de septiembre dejaron sanciones para un lado y otro, las cuales hasta último minuto los respectivos clubes trataron de eludir.
Por un lado, el local Everton fue multado con 50 UF (poco más de dos millones de pesos) tras la falencia de seguridad. Su defensa, por su parte, indicó que el partido fue autorizado por la Delegación Presidencial de Valparaíso, Carabineros y la Subsecretaría de Seguridad Pública y que además elevó las medidas de seguridad.
En ese sentido, el elenco ruletero reconoció que, si bien hubo una pirotecnia por parte de la barra de Everton en la salida de los equipos a la cancha, la misma no afectó el desarrollo del cotejo.
Además, indicó que “una acción de desorden y violencia de los asistentes ubicados en el sector asignado a los hinchas de Universidad de Chile (…) existiendo en dicho sector presencia de menores de edad y familias, poniendo por la acción descrita y ejecutada desde la Galería Laguna en riesgo la integridad física de jugadores”.
Everton habló de “modus operandi” de barra de La U
Refiriéndose a las bengalas que emanaron desde la hinchada visitante, en Everton consideraron que dichos elementos ingresaron “por un acceso no habilitado, mediante un modus operandi que no se había visto, y bastante inusual, el cual da cuenta de la premeditación con la que actuaron los hinchas de Universidad de Chile”.
Con evidencia que presuntamente apuntaría al robo de un bote desde la ribera contraria a la Laguna Sausalito, la defensa del ‘oro y cielo’ acusó que barristas de La U, desde el interior del estadio, ocasionaron disturbios a fin de que interviniese Carabineros y la seguridad privada que se encontraban resguardando la parte exterior del estadio, lo que aprovecharon para ingresar los elementos pirotécnicos.
“La defensa sostiene que claramente hubo premeditación de los hinchas de Universidad de Chile, los cuales, además de engañar a la seguridad privada a cargo del partido, burlaron a Carabineros de Chile. La defensa refiere que todo lo relatado constituye una conducta de carácter delictual que excede el ámbito de acción y las posibilidades razonables de control de Everton en su calidad de organizador del partido“, sentenció.
La U se defendió ante Everton
Mientras tanto, desde las huestes del Romántico Viajero puntualizaron que “el club Universidad de Chile actuó en calidad de visitante, razón por la cual correspondía al club Everton de Viña del Mar la implementación y ejecución de las medidas de seguridad propias del espectáculo, no teniendo el club visitante posibilidad alguna de intervenir en la materia”.
Reforzando su punto, desde los azules exhibieron que actualizan semana a semana su lista de público con prohibición de ingresar a sus duelos y que no tenían antecedentes respecto a los fuegos artificiales, por lo cual solicitaron ser absueltos o, más bien, sancionados con la menor pena desde el Tribunal de Disciplina.
Finalmente, los 2866 hinchas universitarios involucrados en incidentes fueron individualizados y, a la vez, castigados con la “prohibición de ingreso a los cuatro (4) siguientes partidos oficiales” de su club.