Soñaba con llegar a Europa como sus compañeros y terminó, casi dos décadas después, detenido por Carabineros en pleno festejo de Fiestas Patrias. Se trata de Ronald Valladares Vergara, exjugador de La Roja Sub-20 que en 2007, bajo el alero del histórico Jorge Sulantay, se colgó el bronce en el Mundial de la categoría disputado en Canadá, junto a nombres como Alexis Sánchez, Arturo Vidal y Gary Medel.
Según informó BioBioChile, el arresto del hoy hombre de 38 años se concretó esta semana en Concepción, región del Bío Bío, luego de que personal del Servicio de Encargo y Búsqueda de Vehículos (SEBV) de Carabineros diera con su paradero.
Valladares se mantenía prófugo de la justicia con dos órdenes de detención vigentes.
Un prófugo con historial de “salidas de banco”
De acuerdo al reporte policial recogido por este medio, Valladares mantenía dos órdenes de detención pendientes por el delito de robo por sorpresa —es decir, arrebatar dinero u objetos a una víctima aprovechando un momento de descuido, sin usar violencia física directa—. Su modus operandi era la llamada “salida de bancos”, que consiste en esperar a personas que acaban de retirar dinero en efectivo para asaltarlas.
Estos hechos habrían ocurrido en 2021 en Angol, región de La Araucanía, y en 2024 en Puerto Montt, región de Los Lagos. Tras su captura, el ex portero quedó en prisión preventiva en la cárcel El Manzano de Concepción, la misma unidad penal donde ya había estado recluido en más de una ocasión anteriormente.
El prontuario de Valladares no es nuevo. En 2015, según consignó BioBioChile en su momento, fue condenado por un robo por sorpresa cometido en las cercanías del Hospital Clínico del Sur de Concepción, donde pinchó los neumáticos del auto de una pareja y le arrebató con golpes una cartera con tres millones de pesos a la mujer.
El Ministerio Público había pedido diez años de cárcel por robo con violencia, pero el Tribunal Oral en lo Penal de Concepción calificó los hechos como robo por sorpresa y lo sentenció a 200 días, pena que cumplió con la prisión preventiva ya efectuada.
En 2018 volvió brevemente al fútbol amateur, defendiendo el arco de Colo Colito en la Copa de Campeones ANFA de Barrio Norte. Pero ese mismo año, en marzo, fue detenido junto a otros dos sujetos por intentar robar un local comercial en Cauquenes, región del Maule, donde pretendían sustraer celulares avaluados en 35 millones de pesos. Meses después fue formalizado por ese hecho y quedó en prisión preventiva.
Su historial incluso cruzó fronteras: en mayo de 2020 fue detenido en Francia junto a una banda de chilenos dedicada a robar en tiendas comerciales. Al momento de la captura, los sujetos portaban 120 gafas, perfumes y otros elementos vinculados a los ilícitos, según informó en esa oportunidad el prefecto Jorge Sánchez, jefe Nacional Contra Robos y Focos Criminales de la PDI.
La otra cara: la historia detrás del arquero que “se perdió”
Valladares se formó en las divisiones inferiores de Arturo Fernández Vial y debutó profesionalmente a los 17 años. A fines de 2006 fue observado por el entonces técnico de la Sub-20, José Sulantay, quien lo llevó como tercer arquero al Mundial de Canadá 2007, donde Chile obtuvo el tercer lugar.
Su padre, Fernando Valladares, aseguró en una entrevista a The Clinic que, tras el Mundial, el elenco de Concepción exigió 90 millones de pesos por sus derechos de formación para dejarlo partir a otro club, lo que frustró varios traspasos y hundió al joven arquero en una depresión que derivó en consumo de drogas.
“Ronald fue víctima de los sinvergüenzas del fútbol”, declaró el padre en esa oportunidad, apuntando a dirigentes que, según él, “le truncan la carrera a los deportistas jóvenes por querer ganar plata”.
El propio Sulantay, en declaraciones a Emol, recordó a Valladares con cariño futbolístico: “Traté de ayudarlo porque su padre me lo pidió; ningún compañero lo ayudó […] Era el que más jugaba antes de la selección en su club (Fernández Vial), atajaba bastante, por algo lo elegí”, señaló el exentrenador.
A mediados de 2011, tras varios intentos frustrados de reactivar su carrera, Valladares decidió retirarse del fútbol profesional. Fue el punto de quiebre: comenzó a delinquir y su primer delito, un robo en un terminal de buses, lo llevó dos años a la cárcel El Manzano.
De aquella generación dorada de 2007, que incluyó a futbolistas que luego brillaron en Europa y en la selección adulta, Valladares es el único al que el destino —y sus propias decisiones— le jugaron una mala pasada.
Hoy, mientras sus excompañeros son recordados como referentes del fútbol chileno, él vuelve tras las rejas de la misma cárcel donde estuvo hace más de una década.