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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El accionista mayoritario de Deportes Concepción, Víctor Rubio, negó que su demanda al Club Social lila esté vinculada a los Campos Deportivos de Nonguén. La acción legal por 49 mil UF, generada por deudas tras la desafiliación del club en 2016, se enfocaba en el aspecto deportivo. Rubio resaltó su objetivo de revitalizar al equipo y formar jugadores, desvinculándose de intereses en los campos.

Este lunes, el accionista mayoritario de Deportes Concepción (El Conce SADP), Víctor Rubio, emitió un comunicado en el que negó que su demanda al Club Social lila se debiera a intereses de adjudicarse los Campos Deportivos de Nonguén.

La acción legal, impulsada por Inversiones Vicjo SP, involucra cerca de 49 mil UF, equivalentes a unos 2.000 millones de pesos, y nace desde las deudas que dejó la desafiliación del elenco penquista en 2016.

Mediante una carta titulada ‘La Casa’, Rubio aseguró que desde el principio tuvo claro que su proyecto se extendía desde 2023 a 2027, al mismo tiempo en que aclaró que su fin siempre fue “deportivo”.

“Mi objetivo fue que Deportes Concepción volviera a competir, que recuperara su lugar, que formara jugadores, que creciera institucionalmente y que pudiera aspirar nuevamente a grandes objetivos deportivos. Nunca mi horizonte fueron los campos deportivos del Club Social”, aseguró.

En ese sentido, insistió: “Nunca busqué quedarme con ellos. Nunca estuvieron dentro de mi proyecto. Nunca fueron parte de lo que vine a buscar a Deportes Concepción. Cuando llegué, mi preocupación era el fútbol. Y sigue siendo el fútbol”.

Dueño de SADP de Concepción reconoció demanda

De la misma forma, Víctor Rubio reconoció, sin dar nombres, que la “casa” del elenco del Bio Bío “puede convertirse en un medio para conseguir otros objetivos”.

En ese contexto, reveló que resolvió “la deuda histórica, cercana a 49.000 UF”, pero que el CSD no se hizo cargo de lo que le correspondía en dicha materia.

“El Club Social, como dueño histórico de esta casa, había asumido legalmente la obligación de responder por ella. Yo cumplí. Esa obligación no fue cumplida por quienes la habían asumido”, dijo.

Respecto a la pugna, detalló: “Para hacerla valer, tuve que recurrir al arbitraje de la Cámara de Comercio, proceso que actualmente se encuentra en desarrollo”.

De la misma forma, al escribir que “cuando quien está cuidando la casa tiene que acudir a un árbitro para exigir el cumplimiento de una obligación legalmente asumida, inevitablemente comienza a preguntarse cuánto tiempo más corresponde permanecer dentro de ella“, admitió que su ciclo a la cabeza del León de Collao terminará, por ahora, en 2027.

“Lo importante es dejar el camino preparado para que otros puedan alcanzarlos. Y por eso, a fines de 2027, debería terminar mi ciclo. No para abandonar la casa, sino para entregarla. Y quiero entregarla a alguien que quiera la casa. Habrá que encontrar un nuevo inversionista. No al primero que pueda comprarla. Alguien que entienda que Deportes Concepción no es solamente una sociedad ni un activo“, finalizó.