Como un “cambio drástico” define Iván Sandoval su actual vida laboral, en la que a sus 30 años pasó de jugar profesionalmente al fútbol a estar sin equipo y, sin pensarlo, a trabajar en la recolección de basura.
Así mismo lo mostró él en un viral registro en TikTok, en el que detalló parte de su labor con fotografías en un video publicado en la red social.
“Es un camino difícil, pero a la vez gratificante. Entré a un rubro bonito, un rubro que no toda la gente lo valora. Cuando uno está adentro, se da cuenta de lo importante que es para el mundo en general”, relata el futbolista a BBCL.
@11ivanlee Que dificil momentos,pero a la vez agradecido de Dios por todo lo que tengo 🫶🏻 #condiostodoesmasfacil #guerrero #luchandola #siemprepormas #agradecido ♬ This sound took less than 5 minutes to make – Lucas Evergreen
Jugando en otra cancha
Su llegada a la recolección de basura, según cuenta, fue fortuita, al estar antes trabajando como monitor de un taller de fútbol en la Municipalidad de Calera de Tango.
Ahora, en su nuevo rol de supervisor, está a cargo de 80 personas en la recolección domiciliaria de la comuna de La Florida.
“Yo soy supervisor. Yo tengo que gestionar, más que nada, que el servicio se haga de buena manera, que se haga la comuna completa, que se limpie y que pasen por todos los lugares. Ahí es donde yo tengo que salir a terreno, supervisar que se esté haciendo de buena manera y también estar preocupado de que la gente no vaya a tener accidentes. En este rubro hay muchos accidentes de cortes, porque la gente bota vasos, cuchillos, cosas en bolsas normales. Los muchachos agarran las bolsas y al momento de agarrarlas, se cortan”, aclara.
Pese a estar hoy formalmente lejos del pasto, Sandoval sostiene que las enseñanzas que le dio el fútbol las aplica también en su actual labor.

“En lo que hago hoy en día, yo manejo el servicio en el que estoy. Uno en el fútbol siempre está con grupos de trabajo. Te pone mucho aprendizaje en el tema de horarios, en ser puntual, en ser responsable, en cosas que quizás en otro ámbito no lo llevas a cabo”, dijo.
El fútbol, entre recuerdos y una puerta sin cerrar
Cobresal, San Luis de Quillota, Deportes Vallenar, Deportes Iberia y Fernández Vial fueron los clubes en los que jugó el delantero.
Sin embargo, para él el balón sigue rodando, pero en el fútbol amateur. El año pasado defendió al club Marcos Trincado de Rengo, con el que fue goleador y campeón regional.
“Te hacen sentir como profesional, por cómo son, por la manera en que se tratan y se desempeñan a diario. Por algo salimos campeones del campeonato regional. Ahora, a fines de enero vamos a Calama, al Interregional. Para mí el fútbol siempre fue muy importante en mi vida; me entregó mucho. A uno le gusta seguir, así que desde donde esté, es grato siempre desarrollarlo”, destaca Sandoval.

A veces, cuenta, es inevitable no mirar atrás y también agradecer a su familia y amigos, estos últimos, forjados en el deporte.
De ese grupo, destaca a sus excompañeros en Cobresal, tales como Juan José Contreras, Juan Pablo Campos e Israel Poblete, hoy volante de La U. “Es mi mejor amigo”, dice con orgullo.
Para el apodado ‘Toro’, su lugar en el mundo fue Cobresal, con el que ganó un histórico título de Primera División en el año 2015.
“Fue el club que me formó, el que me abrió las puertas a ser profesional. Estuve seis años viviendo en El Salvador y pasé de todo: salí campeón, descendí, después en 2018 ascendí, jugué Copa Libertadores. Gracias a Dios me tocó vivir las cosas”, responde.
Aun así, su ilusión por volver a vestir de corto en el profesionalismo sigue latente.
“No he cerrado mi carrera como tal. Si por ahí hubiera posibilidades concretas, las analizaría de otra manera. Me han ofrecido, sí. No he cerrado esas puertas que me han ofrecido, pero por ahí quizás no con las comodidades que hoy en día tengo. Desde los 19 años como jugador salía a distintas ciudades. Estuve lejos de la familia y ahora estoy más aquí en Santiago y, claro, más cerca de ellos y lo disfruto”, asegura.
En ese sentido, según cuenta, genera cierta sorpresa entre sus pares del servicio público al estar —por ahora— con los botines colgados. “Todos me hacen la típica pregunta: ¿Qué haces aquí trabajando en la basura?”.
“Lo tomo de buena manera. Nunca quise salir del fútbol; por ciertas cosas no lo seguía haciendo y tocó salir a trabajar en algo distinto. Son cosas de la vida y lo importante es seguir adelante. Fue difícil lidiar con eso. Yo tuve propuestas concretas, pero mientras no se firmen, la palabra no vale mucho. Lo logré gracias al apoyo de mi familia. Sin ellos habría sido distinta la manera en que tomé y afronté las cosas. Mientras uno haga las cosas bien, el trabajo al final te dignifica a ti como persona. Lo veo de esa manera”, finaliza.

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