Unión Española y Deportes Iquique aceptaron su destino. Ambos clubes renunciaron a aferrarse a la Liga de Primera y jugarán en el fútbol de Ascenso en 2026.
Hispanos y nortinos, vale recordar, cerraron el año como los peores equipos del torneo y perdieron la categoría.
Pero un resquicio legal motivó a ambos elencos a frenar su caída a la Primera B, afirmando que el artículo 90 del reglamento general define que los descensos se definen por promedios y no por puntos, como sí estipulan las bases del Campeonato Nacional que fueron aprobadas de forma unánime.
Tras el primer portazo de la ANFP, que el 30 de diciembre rechazó sus alegatos, hispanos y nortinos empezaron a idear una disputa legal para mantenerse en Primera por escritorio.
Incluso, según detalla La Tercera, el cuadro de Santa Laura había contratado al abogado Cristóbal Osorio para que los asesorara. Pero 30 días después de consumar su descenso en cancha, Unión Española declinó de iniciar una batalla en tribunales. Iquique hizo lo propio.
“Ambas escuadras, luego de analizar todas las variables, determinaron no judicializar la denuncia contra la ANFP por el lío del descenso 2025”, informó el citado medio.
¿Pero qué llevó a hispanos y nortinos, tras todo el escándalo prometido, a declinar su postura? El temor a la cadena Turner, que hoy tiene poder en el balompié nacional.
“Una guerra en tribunales podría poner en riesgo la actividad frente a la presión de Turner por no suspender ningún partido de la temporada entrante”, destapó el matutino.
Así las cosas, por “temor a las represalias que podría tener el fútbol chileno” si se enfrentase nuevamente con la estación norteamericana, Unión Española e Iquique no extenderán a tribunales su reclamo. Hispanos y ‘Dragones’ tendrán que buscar el ascenso en cancha.