El futuro de Gianni Infantino al frente de la FIFA podría enfrentar su mayor desafío. Arsène Wenger, histórico exentrenador del Arsenal y actual figura vinculada al desarrollo futbolístico, aparece como uno de los principales nombres para encabezar una candidatura opositora impulsada por la UEFA y la Concacaf.
La iniciativa tomaría forma tras la supuesta pérdida de respaldo de Infantino entre distintas confederaciones, luego de una reunión del Consejo celebrada el jueves 15 de octubre en Zúrich.
Ante este escenario, los organismos europeos y de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe buscarían articular una alternativa para competir por el liderazgo del máximo ente rector del balompié internacional.
Según reportes de The Telegraph, el nombre del exdirector técnico francés –quien dirigió al chileno Alexis Sánchez en los ’Gunners’– emerge como una opción de peso para encabezar el proyecto opositor. Su trayectoria al frente del Arsenal y su influencia en el fútbol internacional lo convierten en una figura reconocida dentro del deporte, aunque la eventual candidatura todavía tendría que formalizarse.
Las confederaciones involucradas dispondrían de un mes para definir a sus aspirantes, con el 18 de noviembre de 2026 como fecha límite para el cierre de registros.
En paralelo, otras figuras que podrían haber entrado en la discusión quedaron fuera de los planes. Nasser Al-Khelaïfi habría sido descartado en medio de controversias legales, mientras que Victor Montagliani no sería considerado debido a su continuidad al frente de la Concacaf.
La contienda electoral tendrá su jornada decisiva el 18 de marzo de 2027, en Rabat, Marruecos, cuando las federaciones afiliadas a la FIFA participen en la votación para definir quién dirigirá el organismo durante el próximo ciclo.
Infantino, por su parte, buscará mantenerse en el cargo con una propuesta económica destinada a reforzar el financiamiento de las asociaciones miembro. Entre sus iniciativas figura una promesa de entregar 15 millones de dólares a cada federación para el siguiente ciclo presupuestario, además de impulsar el Programa de Solidaridad de Superávits de la FIFA para el periodo 2027-2030.
Sin embargo, sus planes no han estado exentos de críticas. Uno de los focos de controversia fue la propuesta de crear FIFA Forward Enterprise, una filial concebida para comercializar derechos de transmisión y patrocinio de competiciones como la Copa del Mundo con participación de capitales privados. Una idea que quedó en nada ante la lluvia de cuestionamientos.