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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Messi se despidió de la Selección Argentina enfrentando a Benín en un amistoso, generando controversia sobre la elección de rivales modestos en sus últimos partidos. Benín fue seleccionado debido a que los equipos europeos estaban ocupados con la UEFA Nations League. En contraste, Zamorano se despidió enfrentando a la campeona del mundo, Francia, en un partido que amplió horizontes de adaptación para el Mundial de Corea-Japón 2002.

La despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina en un amistoso ante Benín marcó un antes y un después para el fútbol sudamericano y mundial, siendo el 6 de octubre una fecha que siempre será recordada.

El sitial de los modestos africanos despertó la duda respecto a por qué no se escogieron rivales más potentes para una despedida de la envergadura de un crack mundial como el ’10’.

En ese sentido, el historial consigna que los últimos cuatro rivales de la albiceleste fueron de menor talla; Mauritania, Zambia y Burkina Faso (3 de octubre), a excepción de la sudamericana Bolivia.

¿Por qué Benín estuvo en la despedida de Messi?

Los cruces, a cargo de EuroData Sport, responden a una planificación que, de acuerdo con La Nación, se traduce en ofrecer los gastos pagados (viajes, alojamiento, comida) sin considerar un abono adicional por participar del partido.

Eso, y también el hecho de que los europeos no estén disponibles estas fechas producto de la disputa de la UEFA Nations League, acabó considerando la elección.

Pese a ello, todo es beneficio para ambos: un estadio Monumental repleto (con la ganancia que eso implica) y, por otro lado, la oportunidad de Benín de estar en un escenario soñado.

El contraste con Zamorano: una Francia campeona del mundo

Mientras tanto, en Chile, una leyenda como Iván Zamorano se despidió en 2001 en un Estadio Nacional con 70 mil personas que recibió a Francia, la vigente campeona del mundo.

De acuerdo con medios galos como Le Parisien, fue la Federación de Fútbol de Chile (FFCh) la que envió una invitación -posteriormente aceptada- a su símil francés para jugar en la fecha FIFA, amistoso que luego se transformó en la fiesta para despedir a ‘Bam Bam’.

En ese entonces, el lateral Marcel Desailly comentó que los europeos dieron el sí “porque querían experimentar el fútbol sudamericano para ampliar sus horizontes y aprender a adaptarse a diferentes rivales” de cara al Mundial de Corea-Japón 2002.

Para aquella cita, precisamente, Francia ya estaba clasificado al ser el campeón defensor. No fue hasta 2006 que la FIFA cambió dicha regla y desde entonces permitió que solo el anfitrión asegurara su cupo sin jugar.

En conocimiento de eso, adoptaron una particular estrategia: celebrar amistosos con rivales de todas las confederaciones.

Fue así que la vigente monarca llegó, con estrellas del fútbol como Zinedine Zidane, Thierry Henry, David Trezeguet y Emanuel Petit, a nuestro país.

Cerca de una semana estuvieron ‘Les Bleus’ en Chile y finalizaron su periplo el 1 de septiembre de 2001, cayendo por 1-2 ante La Roja.

Los goles nacionales fueron obra de Paulo Galdames y Reinaldo Navia, mientras que para la visita descontó David Trezeguet.