Cristiano Ronaldo puede volver a la selección de Portugal, pero la puerta que le ha abierto Jorge Jesus deja pendiente la cuestión que desencadenó la crisis: qué papel está dispuesto a asumir el capitán en un equipo que ha ganado sin él.
Las declaraciones del seleccionador ofrecen una vía de reconciliación, aunque el regreso exige todavía un entendimiento entre el técnico, el jugador y la Federación.
“Si Cris quiere y está jugando en el Al Nassr (saudí, su club), en la próxima convocatoria estará dentro. Hablamos antes de esta convocatoria y podemos hablar antes de la próxima, pero es Cris quien va a decidir”, declaró Jesus tras la victoria sobre Noruega (2-1) en Oporto.
El mensaje sitúa en manos del delantero la decisión de regresar y aleja la posibilidad de que su salida de la concentración sea, por sí sola, el final de su carrera internacional. Sin embargo, la disposición a convocarlo convive con la defensa de la autoridad del entrenador para decidir quién juega.
Cristiano, de 41 años, abandonó la concentración el pasado miércoles, después de la rueda de prensa en la que Jesus abordó su suplencia frente a Noruega en Oslo el 27 de septiembre (1-2). El capitán había calentado durante media hora sin llegar a entrar al campo.
Ese episodio está en el origen del “malentendido” con el que el técnico explicó este domingo el desencuentro: para Jesus, hacer calentar a un futbolista y finalmente no utilizarlo forma parte de las decisiones normales de un partido; en el caso de Cristiano, reconoció, su condición de símbolo dio otra dimensión a lo ocurrido.
“¿Cuántos han calentado hoy y no han salido al campo? ¿Va a haber algún problema? No. Con Cris es diferente, es el símbolo. Pero, ¿es un problema? Para mí no fue un problema”, afirmó.
Las razones de Cristiano todavía se desconocen
La explicación corresponde, por ahora, a la versión del seleccionador. Ronaldo anunció al marcharse que expondría sus razones a su debido tiempo, de modo que sigue pendiente conocer su relato del desencuentro.
La reapertura de la puerta tampoco supone una disculpa del técnico. Jesus rechazó este domingo que tuviera motivos para pedirla, una posición que delimita el camino hacia un posible acuerdo: recuperar la relación sin renunciar a sus decisiones deportivas.
Los primeros ecos de este lunes reflejan precisamente esa tensión. En un debate publicado por Rádio Observador, los comentaristas cuestionaron el precedente que podría establecer un regreso sin aclarar las consecuencias de que el capitán abandonara la concentración y discutieron cómo encajaría su retorno en la gestión del grupo. La oferta de reconciliación mantiene así abierto el debate sobre la autoridad del seleccionador y el estatus del jugador.
Por su parte, el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), Pedro Proença, describió el asunto como “un malentendido que hay que resolver internamente”, algo que intentarán hacer en los próximos días.
Símbolo de la ‘portuguesidad’
“Cristiano Ronaldo es el mayor símbolo de la portuguesidad, y debemos rendirle homenaje. Forma parte de la selección nacional por sus propios méritos deportivos, y siempre formará parte de este equipo, siempre que esté técnicamente en condiciones”, afirmó el directivo.
La vía que plantean el técnico y la Federación pasa por retomar el diálogo antes de la próxima convocatoria. Jesus reconoció este domingo que todavía no había hablado con Cristiano desde su marcha y se mostró dispuesto a compartir con él la decisión sobre su continuidad, como hicieron antes de la primera lista.
En términos deportivos, ese entendimiento tendría que aclarar qué puede esperar el capitán de su participación. Ser convocado y ser titular son decisiones distintas, y la gestión de esa diferencia aparece como el principal reto para evitar que se reproduzca el desencuentro.
“Quiero que siga. Él sabe que esto va a terminar, que no dura para siempre, pero me gustaría que terminara en la selección como él quiere. Él es quien va a decidir”, añadió Jesus.
El contexto deportivo refuerza la posición del seleccionador. Portugal ha ganado sus cuatro primeros partidos bajo su dirección y ya se ha asegurado la clasificación para los cuartos de final de la Liga de las Naciones, competición de la que es el actual campeón.
Sobre el terreno de juego, el equipo se mostró cohesionado y cada vez más adaptado a las ideas del técnico que sustituyó al español Roberto Martínez. Las victorias han permitido avanzar en ese proyecto mientras el futuro del capitán seguía sin resolverse.
La próxima convocatoria corresponderá a los dos últimos encuentros de la fase de grupos: el 14 de noviembre frente a Dinamarca, en Braga, y el 17 ante Gales, en Cardiff. Esas fechas fijan el horizonte deportivo para resolver el desencuentro, aunque no equivalen al día del anuncio de la lista.
Hasta entonces, el desafío será convertir la disposición pública a reencontrarse en un acuerdo sobre cómo hacerlo. Jesus ha ofrecido a Cristiano la posibilidad de continuar; queda por saber si el capitán acepta regresar y qué entendimiento permitirá que su condición de símbolo conviva con las decisiones del nuevo seleccionador.