Juhasz Imre | Pexels (CCO)

Los 382 kilos de Luna que han ayudado a los científicos a entender el universo

Por Camilo Suazo
La información es de Agence France-Presse

16 junio 2019 | 20:40

La Luna es “la piedra de Rosetta del sistema solar”: 382 kilogramos de roca del satélite que astronautas estadounidenses trajeron a la Tierra han transformado el conocimiento del universo.

Son grises y a simple vista carecen de interés, pero estas piedras lunares son “los materiales más preciosos en la Tierra”, dice a la AFP Samuel Lawrence, especialista en planetas de la agencia espacial estadounidense, NASA. “La Luna es la piedra angular de la ciencia planetaria”, agregó.

Estas rocas llegaron a la Tierra en manos de los astronautas que formaron parte de las seis misiones que Estados Unidos envió a la Luna entre 1969 y 1972.

Muchos descubrimientos sobre el universo se hicieron gracias a las muestras traídas en el Apolo 11, la primera misión que llevó humanos al satélite y que en julio cumple 50 años.

“La gente no se da cuenta de la importancia de estudiar las muestras del Apolo para comprender nuestro sistema solar y el universo que nos rodea”, dice Lawrence. “No solo en la Luna, sino también en Mercurio, en Marte, en algunos asteroides”, indicó.

Los científicos, entre otras cosas, comprendieron cómo nació el satélite, resultado de un gran impacto hace entre 4.300 y 4.400 millones de años, en el que también se formó el planeta azul.

Los escombros que se desperdigaron fruto de ese impacto vagaron por el espacio en la órbita terrestre hasta que varios cientos de millones de años después se compactaron hasta formar la Luna.

“Aprendimos que la estructura interna de la Luna era como la de la Tierra”, continúa el científico. “Tiene corteza, manto y núcleo”, pero carece de vida y no tiene “fósiles nativos ni especies orgánicas nativas”.

Algunas piedras lunares se exponen al público, principalmente en el Centro Espacial Johnson en Houston, en el estado de Texas. El presidente Richard Nixon también donó pequeños pedazos a las 135 naciones que había entonces como símbolo de la “buena voluntad” estadounidense.

Pero la mayoría se guardan “en contenedores sellados en una caja fuerte segura que puede soportar huracanes y muchos desastres naturales” en el Laboratorio de muestras lunares de la NASA, también en Houston. Como precaución, parte de este tesoro también se puede encontrar en White Sands, en el sureño estado de Nuevo México.

Para conmemorar el quincuagésimo aniversario de la llegada del hombre a la Luna el 20 de julio, la agencia especial distribuyó algunas muestras a científicos.

“Somos muy prudentes”, dice Lawrence. “Los científicos pasan por un riguroso procedimiento para solicitar una muestra”, porque gracias a los avances tecnológicos, estas piedras pueden seguir arrojando información sobre el universo.

Recientemente se supo que la Luna “en realidad no carece completamente de agua”, dijo Lawrence, quien no oculta su entusiasmo por la voluntad de la NASA de complacer la orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de enviar de nuevo astronautas al satélite en 2024.

“Las seis misiones a la Luna han transformado nuestra comprensión del universo: imagina lo que sucedería si cada vez que fuéramos estuviéramos allí semanas o meses”, expresa el científico. “Todavía hay muchos lugares inexplorados en la Luna”. Y predice: “Va a ser muy espectacular”.