Mesa Ciudadana de Patrimonio de Tomé defiende recinto de la fábrica textil de Bellavista

AFP
AFP
visitas

Vecinos de distintos sectores y trece organizaciones comunitarias conforman ya la Mesa Ciudadana por el Patrimonio de Tomé, iniciando un movimiento en defensa del máximo emblema de la historia e identidad de esta ciudad: la Fábrica de Paños Bellavista-Tomé.

La próxima reunión con convocatoria abierta se realizará el sábado 12 de marzo a las 11:00 horas en la sede del Colegio de Profesores en Bellavista (Los Cerezos 281, interior).

Ante el inminente peligro de demolición del centenario recinto de la Fábrica de Paños Bellavista-Tomé para uso inmobiliario, vecinos y organizaciones comunitarias conformaron a fines de febrero la Mesa Ciudadana por el Patrimonio de Tomé, que busca proteger este máximo emblema local para destinarlo a proyectos vinculantes, que contribuyan a un desarrollo turístico y económico donde el patrimonio sea potencial.

Tras la última asamblea, el 5 de marzo, la organización reafirma la decisión de detener los trámites iniciados por los propietarios y trabajar por la declaratoria a Monumento Histórico Nacional, para lo cual hace un llamado a la comunidad a sumarse a esta causa.

Considerando las palabras del alcalde (S), Luis Fernández, en la ocasión, “se hace necesario detener todo diálogo con la empresa y esperar la visita del Consejo de Monumento Nacional que ocurrirá a mediados del mes de marzo, momento en que como mesa esperamos ser convocados”, manifiesta el vocero, Claudio Ramírez.

La Mesa Ciudadana por el Patrimonio de Tomé se ha conformado inicialmente tanto por vecinos independientes como por la Unión Comunal de Juntas de Vecinos; el Centro de Educación y Cultura Mistral, CECUM; el Colegio de Profesores filial Tomé; el Círculo de Bellas Artes; Museo Histórico de Tomé; Coordinadora Tomecina; Love Tomé; Preu Popular Tomé; Tomé Conciencia; Sociedad Cultural Sócrates; Agrupación Cultural pro Derechos Humanos de Ex Presos Políticos de Tomé; y por el Consejo Comunal por el Patrimonio de Tomé. En acciones anteriores, como el envío de sendas cartas a alcaldía y al Seremi de Vivienda, se contó con el apoyo de las tres juntas de vecinos de Bellavista (Los Tilos, Los Aromos y la No. 1).

Trabajadores de Bellavista Tomé, septiembre de 1935 |  Fotografía Estudio Hartmann de Santiago

Trabajadores de Bellavista Tomé, septiembre de 1935 | Fotografía Estudio Hartmann de Santiago

Tras la quiebra

La Fábrica de Paños Bellavista-Tomé se encuentra a la entrada de la ciudad costera y tiene más de 150 años de existencia, siendo un recinto que cuenta con unos 20 edificios de gran valor histórico, social y arquitectónico, donde llegaron a contabilizarse casi dos mil trabajadores. La industria textil fue clave en el crecimiento de la ciudad y en la construcción de su identidad, siendo uno de los aspectos que hoy le dan carácter.

Luego de su quiebra en 2007, la actual Bellavista Oveja-Tomé pasó a manos del empresario Juan Carlos Sabat, cuyo leasing pertenece al Banco de Chile. A la fecha, trabajan allí no más de 20 obreros y el lugar muestra ya señales de abandono. Tras el loteo, en 2014, de las 6,2 hectáreas que ocupa, organizaciones ciudadanas apoyaron el proceso de declaratoria como Monumento Histórico Nacional ante el Consejo Nacional de Monumentos Nacionales que impulsó la Municipalidad de Tomé.

Con el trámite retenido, la empresa presiona al municipio para cambiar la normativa de uso de suelo, que es industrial, y destinarlo al sector inmobiliario. La propuesta presentada en enero último, contempla derrumbar la totalidad de los edificios e incluir la construcción de 180 mil metros cuadrados de hormigón. Esto implicaría cambios drásticos y fuera de escala en lo urbanístico y barrial del histórico sector de Bellavista.

“No nos quedaremos de brazos cruzados viendo cómo se derrumba nuestro mayor emblema patrimonial y se levante allí un proyecto que no contempla ni el entorno ni nuestro pasado e identidad. Luchamos por un desarrollo turístico y económico que ve en el cuidado del patrimonio todo un potencial. No queremos repetir lo que pasó con la demolición de los edificios de la fábrica a la entrada de nuestra ciudad, donde la construcción del condominio Santa Beatriz, si bien dio empleos y renovó el sector, atenta drásticamente contra su carácter arquitectónico y ocurrió pese a la negativa de la comunidad. Queremos una ciudad que crece manteniendo su espíritu y no sometida a las cuestionables decisiones de unos pocos”, enfatizan.

En el último ampliado, el sábado 5 de marzo, el alcalde (S), Luis Fernández, informó sobre la gestión emprendida por la Municipalidad en la declaratoria a Monumento Nacional y manifestó que el municipio no responderá a la empresa sobre la petición de cambio de uso de suelo hasta reunión de este mes con el Consejo de Monumentos Nacionales.

La organización, por su lado, busca ampliar la participación ciudadana y presionar por distintas vías a las autoridades, junto con convocar a equipos de profesionales para afrontar un proceso de rescate que no es fácil ante el deficiente marco institucional. “Hacemos un llamado a todos los tomecinos y tomecinas a unirse en esta campaña pro defensa de nuestro patrimonio y de una memoria histórica que nos pertenece a todos, invitando a imaginar colectivamente una mejor ciudad”, agregan.

La próxima reunión con convocatoria abierta se realizará el sábado 12 de marzo a las 11:00 horas en la sede del Colegio de Profesores en Bellavista (Los Cerezos 281, interior).

    visitas

Vecinos de distintos sectores y trece organizaciones comunitarias conforman ya la Mesa Ciudadana por el Patrimonio de Tomé, iniciando un movimiento en defensa del máximo emblema de la historia e identidad de esta ciudad: la Fábrica de Paños Bellavista-Tomé.

La próxima reunión con convocatoria abierta se realizará el sábado 12 de marzo a las 11:00 horas en la sede del Colegio de Profesores en Bellavista (Los Cerezos 281, interior).

Ante el inminente peligro de demolición del centenario recinto de la Fábrica de Paños Bellavista-Tomé para uso inmobiliario, vecinos y organizaciones comunitarias conformaron a fines de febrero la Mesa Ciudadana por el Patrimonio de Tomé, que busca proteger este máximo emblema local para destinarlo a proyectos vinculantes, que contribuyan a un desarrollo turístico y económico donde el patrimonio sea potencial.

Tras la última asamblea, el 5 de marzo, la organización reafirma la decisión de detener los trámites iniciados por los propietarios y trabajar por la declaratoria a Monumento Histórico Nacional, para lo cual hace un llamado a la comunidad a sumarse a esta causa.

Considerando las palabras del alcalde (S), Luis Fernández, en la ocasión, “se hace necesario detener todo diálogo con la empresa y esperar la visita del Consejo de Monumento Nacional que ocurrirá a mediados del mes de marzo, momento en que como mesa esperamos ser convocados”, manifiesta el vocero, Claudio Ramírez.

La Mesa Ciudadana por el Patrimonio de Tomé se ha conformado inicialmente tanto por vecinos independientes como por la Unión Comunal de Juntas de Vecinos; el Centro de Educación y Cultura Mistral, CECUM; el Colegio de Profesores filial Tomé; el Círculo de Bellas Artes; Museo Histórico de Tomé; Coordinadora Tomecina; Love Tomé; Preu Popular Tomé; Tomé Conciencia; Sociedad Cultural Sócrates; Agrupación Cultural pro Derechos Humanos de Ex Presos Políticos de Tomé; y por el Consejo Comunal por el Patrimonio de Tomé. En acciones anteriores, como el envío de sendas cartas a alcaldía y al Seremi de Vivienda, se contó con el apoyo de las tres juntas de vecinos de Bellavista (Los Tilos, Los Aromos y la No. 1).

Trabajadores de Bellavista Tomé, septiembre de 1935 |  Fotografía Estudio Hartmann de Santiago

Trabajadores de Bellavista Tomé, septiembre de 1935 | Fotografía Estudio Hartmann de Santiago

Tras la quiebra

La Fábrica de Paños Bellavista-Tomé se encuentra a la entrada de la ciudad costera y tiene más de 150 años de existencia, siendo un recinto que cuenta con unos 20 edificios de gran valor histórico, social y arquitectónico, donde llegaron a contabilizarse casi dos mil trabajadores. La industria textil fue clave en el crecimiento de la ciudad y en la construcción de su identidad, siendo uno de los aspectos que hoy le dan carácter.

Luego de su quiebra en 2007, la actual Bellavista Oveja-Tomé pasó a manos del empresario Juan Carlos Sabat, cuyo leasing pertenece al Banco de Chile. A la fecha, trabajan allí no más de 20 obreros y el lugar muestra ya señales de abandono. Tras el loteo, en 2014, de las 6,2 hectáreas que ocupa, organizaciones ciudadanas apoyaron el proceso de declaratoria como Monumento Histórico Nacional ante el Consejo Nacional de Monumentos Nacionales que impulsó la Municipalidad de Tomé.

Con el trámite retenido, la empresa presiona al municipio para cambiar la normativa de uso de suelo, que es industrial, y destinarlo al sector inmobiliario. La propuesta presentada en enero último, contempla derrumbar la totalidad de los edificios e incluir la construcción de 180 mil metros cuadrados de hormigón. Esto implicaría cambios drásticos y fuera de escala en lo urbanístico y barrial del histórico sector de Bellavista.

“No nos quedaremos de brazos cruzados viendo cómo se derrumba nuestro mayor emblema patrimonial y se levante allí un proyecto que no contempla ni el entorno ni nuestro pasado e identidad. Luchamos por un desarrollo turístico y económico que ve en el cuidado del patrimonio todo un potencial. No queremos repetir lo que pasó con la demolición de los edificios de la fábrica a la entrada de nuestra ciudad, donde la construcción del condominio Santa Beatriz, si bien dio empleos y renovó el sector, atenta drásticamente contra su carácter arquitectónico y ocurrió pese a la negativa de la comunidad. Queremos una ciudad que crece manteniendo su espíritu y no sometida a las cuestionables decisiones de unos pocos”, enfatizan.

En el último ampliado, el sábado 5 de marzo, el alcalde (S), Luis Fernández, informó sobre la gestión emprendida por la Municipalidad en la declaratoria a Monumento Nacional y manifestó que el municipio no responderá a la empresa sobre la petición de cambio de uso de suelo hasta reunión de este mes con el Consejo de Monumentos Nacionales.

La organización, por su lado, busca ampliar la participación ciudadana y presionar por distintas vías a las autoridades, junto con convocar a equipos de profesionales para afrontar un proceso de rescate que no es fácil ante el deficiente marco institucional. “Hacemos un llamado a todos los tomecinos y tomecinas a unirse en esta campaña pro defensa de nuestro patrimonio y de una memoria histórica que nos pertenece a todos, invitando a imaginar colectivamente una mejor ciudad”, agregan.

La próxima reunión con convocatoria abierta se realizará el sábado 12 de marzo a las 11:00 horas en la sede del Colegio de Profesores en Bellavista (Los Cerezos 281, interior).