Fotografía: ARCHIVO | Yvo Salinas | Agencia UNO

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  • Más de medio millar de chilenos se encuentran recluidos en cárceles en el extranjero, especialmente en Europa. No se trata sólo del reconocido carterista, pues ahora el perfil ha variado acorde con los tiempos, dando paso a los “domésticos” o “monrreros”, especialistas en ingresar a viviendas desocupadas.

    Según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores obtenidos vía Transparencia, en diciembre pasado se contaban 548 chilenos recluidos en distintas cárceles alrededor del mundo. Sin embargo, esta cifra es sólo de los compatriotas que han informado su situación en las representaciones diplomáticas respectivas, es decir, podría haber muchos más privados de libertad en el extranjero.

    De acuerdo a los antecedentes, Sudamérica y Europa son las zonas con mayor cantidad de chilenos encarcelados, lo que se explicaría por las facilidades para desplazarse y el idioma. En el caso del Viejo Continente, además, tiene que ver con las expectativas de lograr un buen botín.

    Pero también hay connacionales en prisión en lugares como Asia, donde además de los dos jóvenes detenidos en Malasia, Cancillería maneja información de un chileno encarcelado en China y otros tres en Singapur.

    Respecto a los países, la lista con mayor cantidad de reos chilenos está encabezada por Argentina con 293 presos, seguida por Brasil (67). Luego vienen España (48) y Francia (33), seguidos por Perú (22).

    Entre los chilenos detenidos que más revuelo ha levantado, se encuentra Diego Olmos Alcalde, quien está cumpliendo cadena perpetua en Estados Unidos por la violación y homicidio de la estudiante de la Universidad de Colorado, Susannah Chase, en 1997, a quien atacó con un bate de béisbol.

    Olmos, bautizado por la prensa estadounidense como el “asesino del bate”, cumple un estricto régimen de encierro con sólo una hora diaria para salir de su celda, ducharse y hacer ejercicio.

    Sin embargo, un gran número de compatriotas detenidos en el extranjero, corresponden a los denominados “lanzas internacionales”, ladrones que se “especializan” en el robo de especies en viviendas sin moradores, asaltos a joyerías y el hurto en aglomeraciones, como el transporte público.

    La razón es muy simple, en el caso de ser sorprendidos arriesgan penas bajas. En España, por ejemplo, los ladrones de casas arriesgan penas de entre 1 a 3 años de cárcel, de acuerdo a la legislación de ese país.

    De acuerdo a los antecedentes que maneja Interpol, una parte del botín la reducen a dinero, mientras que otro porcentaje lo destinan para comprar ropa y artículos de lujo para “blanquear” sus ganancias y de esta forma evitar tener complicaciones en Aduanas, que durante los últimos años comenzó a aumentar la fiscalización incautando joyas y otras especies de alto valor que eran enviadas a Chile sin un respaldo acreditando su origen lícito.

    “Hay envíos de dineros y de especies, pero se depende del grado de avance de las investigaciones para poder interceptarlos. Hay una cifra que la policía desconoce”, admite el subprefecto Ricardo Quiroz, jefe de Interpol Chile.

    Según un reportaje del canal español La Sexta, un “lanza internacional” puede conseguir en promedio un botín de hasta 9 mil euros (unos 6,7 millones de pesos chilenos) por cada golpe que dan durante los 3 meses que dura la Visa Turista, antes de volver impunemente a Chile. Y es que en nuestro país no existe persecución penal por delitos que se cometen en el extranjero, salvo que exista algún requerimiento por parte de Interpol.

    Pero a diferencia de lo que sucede en el Viejo Continente, en Argentina, por ejemplo, el principal delito es el hurto en el transporte público, en especial, en el metro (Subte) de Buenos Aires, donde de acuerdo a datos de la justicia trasandina, un 70% de los carteristas son delincuentes chilenos.

    ARCHIVO | Yvo Salinas | Agencia UNO
    ARCHIVO | Yvo Salinas | Agencia UNO

    El nuevo “lanza internacional” chileno

    Lo que sucede en el país trasandino es quizá el último resabio del “antiguo” lanza internacional chileno, que se especializaba en robar billeteras y carteras. Pero con el avance de la tecnología, donde es cada vez más infrecuente portar sumas importantes de dinero en efectivo, ha obligado a los delincuentes a variar sus métodos.

    Así lo reconoce Quiroz, quien ratifica el cambio en el perfil. “Hemos detectado varias diferencias respecto al que se conocía antiguamente como lanza internacional, que acá en Chile era una persona que tenía una edad superior a los 40 años, sin antecedentes policiales en nuestro país, y que se dedicaba al hurto principalmente”, asegura.

    “De un tiempo a esta parte, hemos observado que los chilenos que están siendo detenidos en el extranjero participan en delitos violentos afuera, utilizando los mismos métodos que usan acá, como por ejemplo la saturación por gas de cajeros automáticos, o el robo con intimidación en joyería, o el asalto a inmuebles”, añade.

    De hecho, la edad promedio de los antisociales alcanza los 29 años, lo que explicaría en cierta medida su temeridad, que los ha llevado incluso a enfrentarse a la policía europea.

    “Son más jóvenes y más violentos, efectivamente”, enfatiza Quiroz, quien agrega que afortunadamente “hasta ahora no se han mezclado con otros delitos, como el tráfico de drogas”.

    Algunos tienen cuentas pendientes con la justicia chilena, tal como sucedió con el caso de Jaime Beltrán, quien protagonizó un violento asalto a un camión de valores Prosegur en 2015. El hombre de 30 años escapó hacia España, en donde continuó delinquiendo hasta que fue detenido por un delito contra la propiedad.

    Pero al ser apresado, entregó una identidad falsa, sin levantar sospechas en la policía de nuestro país. Pero con el seguimiento que le hizo al resto de la banda que perpetró el mortal asalto en la Autopista del Sol, descubrieron a una mujer que era parte del grupo, quien visitaba a un supuesto cubano recluido en España.

    Tras analizar los antecedentes y con el intercambio de datos -como las huellas dactilares- se descubrió que era Beltrán Campos.

    “Hay un buen flujo de información principalmente con los países donde hemos detectado la cantidad de chilenos delinquiendo en Europa, como España. Con ellos hay un intercambio muy fluido de información, y se detectan con mucha frecuencia, personas que han querido dar una identidad falsa y son descubiertos inmediatamente”, asegura el subprefecto Quiroz.

    Precisamente por este intercambio de información, la Interpol maneja las cifras de las órdenes de aprehensión vigentes no sólo de quienes delinquiendo en el extranjero, que a la fecha son 56, y que no es el total de personas localizadas, porque ahí la cifra sube a más de 80, porque son sujetos que no son requeridos en Chile.

    www.canva.com
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    ¿Cómo salen de Chile?

    Al ver las cifras, la gran pregunta que surge es cómo este tipo de personas logra salir del país. Pues bien, la respuesta es sencilla: muchos de ellos lograron viajar antes de que se emitiera alguna orden de detención por parte de la justicia chilena, para lo cual incluso usan pasos fronterizos habilitados.

    Y cuando saben que son buscados por la policía, simplemente escapan por pasos no habilitados, de los tantos que existen en la extensa frontera de Chile con sus vecinos. Esto, principalmente por lo complejo que resulta falsificar el actual pasaporte electrónico, que cuenta con medidas de seguridad adicionales, con lo cual no basta sólo con cambiar el nombre y la fotografía, como en las películas de acción.

    “No podría decir en todos los casos, pero estas personas tienen contactos, llegan a un departamento. Para arrendar no es fácil para una persona que está llegando, salvo que sea un hotel y en ese caso le pedirían un registro, por lo que podrían ser rastreados por la policía. Sin embargo, hemos detectado que si hay redes”, asevera Quiroz.

    El atractivo “turismo delictivo”

    Según la Interpol, el principal atractivo para delinquir en el extranjero no sólo tiene que ver con la baja penalidad que arriesgan, sino que está directamente vinculado a la facilidad que tienen para ingresar a casas, como en España. “Los robos los cometen en la periferia de Madrid, en barrios residenciales donde hay baja vigilancia porque no están acostumbrados a estar siendo atacados por este tipo de delincuentes”, señala el subprefecto Quiroz.

    De acuerdo a los datos que maneja Interpol, Suecia muestra las mismas estadísticas de chilenos detenidos en el extranjero que en España, considerada la “puerta de acceso” a Europa. Similar situación evidencia Canadá, donde han recalado delincuentes que operaban en Estados Unidos.

    “Esto nos sugiere que el delincuente lo que finalmente hace es abrir nuevas rutas probando las facilidades que se le dan por una baja presencia policial en esos lugares, o porque los barrios no están acostumbrados y tienen una configuración distinta, donde las casas no tienen protecciones, con una forma de vida distinta”, explica Quiroz.

    “Se les está haciendo rentable, porque hay muchos chilenos que están interesados en cometer delitos en el extranjero. No creo que analicen las penalidades, sino que las oportunidades para desplazarse en el espacio europeo (…) los criminales van buscando qué les acomoda, qué les beneficia, entonces se quedan un rato en un país y luego migran al que está al lado”, sostiene la autoridad policial.

    De ahí entonces que los bancos ya no sean blancos de atracos, como lo fueron en algún tiempo las joyerías, en donde rompían las vitrinas con macetas para apoderarse rápidamente de las joyas, o marcando a clientes para luego perpetrar el “lanzazo”.

    ARCHIVO | David Cortes Serey | Agencia UNO
    ARCHIVO | David Cortes Serey | Agencia UNO

    Sin embargo, pese a la supuesta “leyenda” respecto a las habilidades o “ficha” -como se conoce en el mundo del hampa- de los delincuentes chilenos, desde Interpol lo desmitifican, apuntando a que simplemente son modos de operar que han aprendido de otros antisociales más avezados.

    “Soy un convencido que cuando hablan de habilidades y que son expertos, estas personas se sienten en una categoría superior y de alguna manera se sienten más motivados en su senda de delitos”, sentencia el subprefecto Quiroz.

    “Por ejemplo el caso de la saturación por gas, uno podría pensar que es solamente de Chile, cuando hay un ejemplo de delincuentes italianos que cometían ese tipo de delitos. Nosotros le ponemos “delincuentes de exportación” y nos da vergüenza, pero al revés, ellos se sienten orgullosos y la verdad que ellos también copian algunas técnicas de operar”, indicó el funcionario policial.

    Aun así, han descubierto algunos elementos propios de nuestro país, como los denominados “miguelitos”, conocidos en otros países como “abrojos”, para dificultar una eventual persecución policial.

    Lo cierto es que aparte de los chilenos, hay otras bandas operando en el Viejo Continente, de Europa del Este especialmente, como los rumanos, y de países africanos cercanos al Mediterráneo, como los marroquíes.

    En ese sentido, Quiroz advierte una suerte de “estigmatización” en contra de nuestro país. “En un diario holandés aparecía que los chilenos eran los más hábiles del mundo, donde aparecía la bandera chilena con unos disparos. Si es tanta la preocupación de ese medio holandés, podría haber partido preguntando si Holanda había intentado intercambiar información con Chile, y la verdad que nosotros no hemos tenido ninguna comunicación por parte de Interpol que dijera que están preocupados por delincuentes chilenos”, criticó.

    “Nosotros acá no hacemos ranking por nacionalidad, no criminalizamos bandera. La imagen de una bandera con los disparos me parece que criminaliza una bandera y que eventualmente que podría traer una consecuencia negativa para un chileno que decida ir a Holanda a turistear”, opinó.

    Aunque, tampoco se desestima el rol que cumplen los medios de comunicación al exponer los métodos utilizados por los delincuentes, para alertar a la población, sobre todo, cuando se muestran los rostros de los sospechosos más buscados.

    “Ha jugado a favor esta difusión de los medios de comunicación de los modus operandi de los delincuentes, porque han logrado instalar en la población los métodos que utilizan, como el método del torero con la chaqueta puesta sobre el brazo y la gente ya sabe”, concluye.

    Ayuda chilena

    Consultados por BioBioChile, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores puntualizaron en que los cónsules pueden, si son requeridos, otorgar asistencia consular a los chilenos que sean detenidos en el extranjero.

    Dicha ayuda tiene que ver con visitar a los detenidos, en orden a velar porque sus intereses sean respetados en el país donde hayan sido aprehendidos, independientemente de la circunstancia en la que se encuentren.

    Sin embargo, advirtieron que no está entre sus funciones contratar abogados para su defensa, cancelar sus multas o deudas, tramitar una visa o regularizar la situación migratoria. Tampoco puede intervenir con aerolíneas o empresas de transporte para realizar cambios de pasajes o conseguir alojamiento, ni pagar gastos médicos o de hospitalización.

    En ese sentido, desde Cancillería apuntaron a que el Estado donde se encuentre el detenido, debe entregar asesoría jurídica, o bien, el propio connacional puede contratar un abogado.

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