En la definición del salto de trampolín femenino de tres metros de los JJOO de París 2024, la clavadista mexicana Aranza Vázquez realizó una mala maniobra que la afectó en su resultado, al caer de espaldas en la piscina del Centro Acuático Olímpico.
Inmediatamente tras su ejecución, la deportista y su entrenador fueron a reclamar a los jueces, asegurando que, de acuerdo con ESPN, hubo un ruido que la interrumpió y por ende, tenía derecho a repetir el salto.
Sin embargo, la citada fuente añadió que la respuesta de los oficiales fue que Vázquez debió detenerse y no ejecutar su clavado, por lo que, al hacerlo, su anulación no aplica y de todas formas, su desempeño fue evaluado con un cero.
Poco después de la decisión, Aranza Vázquez realizó su quinto y último salto, pero escaló a la decimosexta posición y quedó fuera de toda opción de medalla en los clavados de los JJOO. Sus lágrimas lo dijeron todo.