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Barbarita Lara, la rockstar de la innovación chilena: "Hay mucha discriminación por ser mujeres"

Martes 05 octubre de 2021 | 07:00

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Fue en 2018 cuando la investigadora viñamarina Barbarita Lara se convirtió en la primera chilena en ser destacada en la lista mundial de innovadores menores de 35 años de la revista Technology Review’s del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Se trata de un reconocimiento que realiza anualmente el prestigioso medio para destacar diferentes proyectos que cuentan con potencial para transformar el mundo. En el pasado, nombres como Mark Zuckerberg, creador de Facebook, y Linus Torvalds, desarrollador de Linux, han aparecido en el mismo listado.

En el caso de Barbarita, fue incluida gracias a su novedoso sistema capaz de transmitir datos en situaciones de catástrofes llamado SIE (Sistema de Información de Emergencia). Este permite recibir información oficial en el celular en medio de emergencias sin la necesidad de contar con una red telefónica o conexión a Internet.

Desde entonces, Barbarita se ha convertido en una de las principales impulsoras de la equidad de género en nuestro país, especialmente en el ámbito de la ciencia y tecnología. Y aunque admite que han habido avances, aclara que aún resta mucho por hacer.

En conversación con la Unidad de Investigación de BioBioChile la inventora chilena hizo una radiografía a las ciencias en nuestro país, ahondando en las mejoras que hacen falta para disminuir la brecha entre hombres y mujeres.

El nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología, sus expectativas en cuanto a los temas científicos en la Constitución y la lucha por la equidad de género son otros de los puntos que abordó en esta entrevista.

Una candidata embarazada

¿Cómo has sobrellevado esta pandemia?

“En realidad ha sido como un gran viaje, porque claramente nadie estaba preparado para vivir una pandemia. Entremedio tuve una carrera política, que no era esperada, y además quedé embaraza, ahora tengo siete meses. Y claramente no es fácil estar embarazada, menos en una pandemia. Tampoco el sistema está preparado para que las mujeres estemos embarazadas y hagamos nuestra vida normal. Imagínate una mujer embarazada en este momento en el Palacio Pereira… ¿Dónde estaría?”.

“Yo estuve de candidata a constituyente y de cierta forma me alegré. Uno, del apoyo de la gente por sobre todas las cosas, pero también el hecho de no haber salido elegida porque no estaban las condiciones para recibir a una mujer embarazada de seis meses. Me sentí nuevamente discriminada por un sistema que no piensa que las mujeres pasamos por este proceso, siempre te dicen ‘felicitaciones’ o ‘es una bendición’, pero empieza a ser como un problema, como ‘ah verdad que está embarazada’. Como si fuera un drama. Y ahí se ve de cierta forma la falta de paridad y equidad de género en algo tan simple como nadie pensó que una constituyente podía estar embarazada”.

“Una de las cosas que se repite en diferentes cosas, y nosotros lo vemos como científicas, como ingenieras, como personas que estamos trabajando con la industria y con las startup, es que hay mucha desigualdad, sobre todo en investigación. Existe mucha diferencia con respecto a los sueldos que reciben las investigadoras por el mismo tipo de trabajo, hay mucha discriminación también simplemente por ser mujeres, incluso hay procesos de violencia de género profundos”.

“Recién pudimos sacar en conjunto con la red de investigadoras y el apoyo de la Cámara del Senado, una ley que protegiera al acoso en la educación superior. Pero son temas que hay que luchar constantemente cuando son cosas que nos están pasando. Hay investigadoras que fueron desvinculadas de la universidad porque es la palabra de un director contra la de ella, entonces ese tipo de cosas hay que cambiarlas sí o sí, no sólo para hacer la primera Constitución paritaria del mundo, sino que también para cambiar la forma en que se está haciendo ciencia”.

Los avances

¿Has notado avances en cuanto al tema de la paridad de género en comparación a cuando comenzaste en las ciencias?

“Específicamente en el área de la informática, que es lo mío, la electrónica, todo lo que es la ciencia y tecnología, hemos luchado en los últimos años para que exista mayor participación de mujeres, porque ahí es donde está la gran brecha. La participación de mujeres lamentablemente siempre ha sido baja en las universidades, en Latinoamérica en general es menos del 33%. Y a pesar de que han habido más programas e iniciativas, no sube mucho el porcentaje porque no se ha logrado demostrar que las mujeres podemos hacer cualquier cosa. Hay programas que sí han permitido que más mujeres entren a carreras STEM, pero no es el promedio”.

“Seguimos luchando por lo mismo, por visibilizar mujeres que están en el mundo de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, y mostrarles que no hay ninguna diferencia conocida a nivel neurocientífico entre un hombre y una mujer para poder ejercer esas carreras”.

“La idea tampoco es obligar a las mujeres a estudiar algo que no quieren, pero sí mostrarles que hay un vacío, y que se necesita de mujeres que generen soluciones pensadas en mujeres, porque la mayoría de las soluciones que existen en este sistema están hechas, diseñadas y modeladas para un hombre de mediana edad, de 70 kilos, y esa no es la realidad”.

ingenieria2030.org

“La realidad es que existe la misma cantidad de hombres y mujeres, probablemente en algunos países somos más mujeres que hombres, y las soluciones no están diseñadas pensando en la mujer, y esa es una de las cosas que tenemos que cambiar, ya sea en los sistemas informáticos, en inteligencia artificial, en machine learning o también en soluciones que vemos día a día. Algo tan simple como un cinturón de seguridad de un auto no está pensado ni siquiera para una mujer, ahora que estoy embarazada tuve que modificar el cinturón porque era un peligro para mi hijo”.

“Ese tipo de cosas se ven en el día a día, pensaron en hacer una nueva Constitución pero no pensaron que una de las mujeres que se estaba candidateando podía estar embarazada, o qué iba a pasar con el prenatal y el posnatal, entonces ese tipo de cosas hay que cambiarlas y para eso se necesita claramente mayor participación de mujeres en equipos directivos, en desarrollo de soluciones pero también en la política”.

¿Avances?

¿Cuáles son tus expectativas en torno a la Constitución respecto a la ciencia y tecnología?

“Cuando yo estuve de candidata yo tenía una propuesta tech, que era que la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación. No es solamente un apellido bonito que se pone para que suene científico sino que es necesario para el desarrollo del país”.

“En la antigua Constitución de 1980, incluso con los cambios que existieron, solamente se mencionaba dos veces la ciencia y la tecnología, y era algo que la educación tenía que promover, pero en ningún momento se hablaba del crecimiento de un Estado y un país pensado en la ciencia y la tecnología, o como con ciencia y la tecnología se podía incurrir en cambios que aportar a la ciudadanía. Y eso claramente es un error, nosotros podemos ver cómo países han podido cambiar de estatus, de un país subdesarrollado a desarrollado, por el impulso de la innovación y el entendimiento, pero entendiendo también que la ciencia y tecnología es la base para el crecimiento de todos. Y eso es claramente lo que espero para la nueva Constitución”.

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“Hay algunos constituyentes que están peleando por ese tema, pero lamentablemente aún no existe como materia específica que hable sobre el conocimiento, no solamente el conocimiento como tal, como el acceso para algunos, sino que sea un acceso universal. Y eso es algo que tenemos que cambiar. Y con respecto específicamente a la Constitución, hay ciertos derechos que ni siquiera están contemplados, como los derechos digitales, y ahí tenemos también acceso al conocimiento ya sea a través de acceso a internet, o a través de la protección de los datos”.

“Es súper importante que esos derechos humanos se protejan, y por eso seguimos apoyando a los constituyentes, sobre todo a Cristina Dorador, que es parte de la red de investigadoras a la cual pertenezco, para que se defiendan esos derechos y el conocimiento universal. No es posible que sigamos creando un Estado que sea tan desigual con respecto a cómo nosotros, casi un sector privilegiado, el 2% de la población, tiene acceso a generar conocimiento o incluso al conocimiento, y eso no está bien. Mientras nosotros podamos asegurar que ese tipo de realidad va a cambiar, claramente el país también va a cambiar”.

Rol estatal

¿Cómo has visto el funcionamiento del nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación?

“Al comienzo siempre uno espera más, porque estás como más ansiosa de que vengan miles de cambios y que sea más rápido, y quizás nuestra ansiedad nos jugó una mala pasada porque nos decepcionamos en el camino, de que todo era muy lento… pero a medida que va pasando el tiempo, me he visto gratamente asombrada. Creo que una siempre va a esperar más, pero existe una radiografía de género en ciencia y tecnología, conocimiento e innovación, que eso ya es algo, existe un diagnóstico sobre la igualdad de género en ciencia y tecnología, e incluso ahora existen programas para apoyar a la equidad de género en ciencia y tecnología y también programas específicos de liderazgo femenino con respecto a la ciencia y el desarrollo del país”.

“Claro, quizás uno sigue esperando más cosas y que existan cambios concretos, pero ya el hecho que exista un diagnóstico, que podamos hablar del tema, que se reconozca la falta de equidad, es un gran avance. También existe un consejo asesor de género, y todas esas cosas van sumando para que no sea algo que se hable pero que no se estudie, que no se sistematice sino que es algo que realmente nos preocupa, que no lo estamos haciendo para quedar bien”.

“Claramente se espera que el futuro, quizás en un nuevo gobierno y de la mano de una nueva Constitución, exista un trabajo cooperativo y colaborativo entre los distintos ministerios, como el ministerio de la mujer y equidad de género, en conjunto con el ministerio de ciencia, para que este levantamiento no sea en vano, funcione y que nos ayude porque es necesario”.

“Existe también la Política de Género del 50/50 y eso también es un gran avance. Falta que no se queden en anuncios sino que también existan recursos para poder impulsar estas políticas porque claramente necesitamos hacer las políticas públicas más diversas posibles, y para poder tener equipos multidisciplinarios necesitamos no solamente a mujeres sino que un equipo diverso multidisciplinario y dejar de pensar que la ciencia solamente le corresponde a lo académico, porque la ciencia tiene que ser de todos, tiene que ser una ciencia ciudadana. Hay que soltar esto de que como que solamente las universidades se acaparan con el mundo científico, cuando nosotros podemos estar haciendo ciencia todo el día, desde que nacemos”.

“Tengo mucha esperanza que con una nueva Constitución sí se pueden formular las bases para entender que somos todos parte de una comunidad que puede ser científica, y que se puede impulsar aún más la colaboración científica, no sólo dentro del país sino que también con otros países cuando generamos estas medidas estándar. Aquí no hay diferencias entre hombres y mujeres, no nos vamos a sentir discriminadas por ser mujeres, porque claramente nosotras como investigadores, científicas e ingenieras, no queremos ser víctimas ni victimizarnos, sino que estamos hablando de las cosas que pasan de verdad, que existe sesgo, violencia y discriminación, pero que se están haciendo cosas para cambiarlo”.

“En el mundo específico en el que yo trabajo, que es la tecnología y la innovación, aún hay un porcentaje menor de mujeres que participan, pero es algo que está cambiando y tú lo puedes ver. Se entendió hace mucho tiempo que las soluciones tienen que estar hechas también por mujeres y para mujeres”.

Trasferencia tecnológica

¿Además del SIE, en qué otros proyectos has estado trabajando?

“El SIE, que tuvo varios premios a nivel mundial, fue como una catapulta para nosotros, para poder meternos en el ecosistema más fácilmente y para conocer el ecosistema, no sólo de las telecomunicaciones sino que en general de la innovación y emprendimiento en Latinoamérica y en el mundo. Y eso nos ayudó también a hacer un diagnóstico de lo que se necesitaba, muchas veces se mira en menos al equipo tecnológico, como si fuera algo que fácilmente puedes externalizar, cuando muchas veces es el equipo tecnológico el que hace toda la innovación”.

“Entonces empezamos a levantar, a nivel nacional, cómo estaba el desarrollo chileno, y si es que de verdad lo estaban escuchando. Y nos dimos cuenta que era lo mismo que nos estaba pasando a nosotros, muchas veces no escuchan o no confían en el desarrollo chileno porque es chileno, y porque quizás no tiene un renombre o no viene de una gran universidad. Yo estoy hablando de mi equipo pero también de los makers e inventores, que son los que estamos generando la transferencia tecnológica en Chile y muchas veces ese proceso no ha sido bien diagnosticado”.

“Lo vivimos con el ministerio de ciencia y tecnología, que ellos mismos identificaban que el 50% de la transferencia tecnológica en Chile la hacemos nosotros, los makers, no la hacen las universidades ni las empresas, y nosotros somos los que estamos trabajando con la industria. Y para eso fue que modifiqué el rumbo de mi empresa, no sólo para crear soluciones disruptivas de comunicación, sino que también para hacer un hub de soluciones disruptivas y empezar a ayudar a otras startup a poder comunicarse con la industria, con las necesidades sociales y poder ser articulador de innovación, que es una de las cosas que más me ha apasionado y que he estado haciendo últimamente, para poder darle voz y visibilizar el desarrollo chileno que muchas veces no tiene la oportunidad de estar presente o entregar una solución, porque no es conocido, porque no le han creído o porque le han cerrado la puerta en la cara como lo hicieron con nosotros en su tiempo”.

Barbarita Lara

“Estamos trabajando en eso, en articular, mostrando que esta gobernanza que puede existir entre los gobiernos, los Estados, los privados, las startup y los makers sí existe, y es la que genera mayor transferencia tecnológica, ciencia y tecnología en los países, y que si nosotros lo impulsamos de manera descentralizada, podemos generar avances y desarrollo local. Y en eso estamos trabajando justamente ahora, haciendo un sistema de alerta para subida de caudales en los ríos, mostrándole a las comunidades que nosotros podemos también ayudar con soluciones mixtas, que pueden ser privadas pero también sociales para poder tener internet en lugares lejanos, o para poder conectar a la ciudadanía”.

“A nosotros nos pasó, estar en diferentes comunas y que por ejemplo llegaban las diferentes campañas para que los adultos mayores se conectaran con un celular y donde ellos vivían, en sus comunas, no llegaba internet, entonces ese celular no funcionaba, o las tablet que regala el ministerio tampoco funcionan porque muchas veces faltan asesores tecnológicos que puedan ayudar con respecto a esos temas, y nosotros estamos generando este hub de soluciones disruptivas para tener los mejores asesores tecnológicos y ayudar en diferentes cosas”.

“Nosotros somos solucionadores de problemas y nos llegan día a día problemáticas de diferentes industrias para ver como las podemos solucionar, pero no con una solución extranjera necesariamente sino que con un desarrollo chileno que se pueda personalizar a las necesidades del país, hablando español y en el mismo huso horario, y eso ha gustado mucho. Pero también hemos identificado que la industria no sabe cómo trabajar fácilmente haciendo innovación colaborativa y esas es una de las cosas que estoy impulsando humildemente desde mi vereda, mostrándoles como nosotros en conjunto podemos hacer innovación colaborativa pero no es simplemente subcontratar a alguien que lo haga por ti, o contratar a un externo, sino que todos tenemos que poner y arriesgarnos para que suceda este proceso de innovación profunda desde las regiones para el mundo”.

¿Cómo fue la experiencia de colaborar en las cápsulas de seguridad para procedimientos de intubación y extubación en la pandemia?

“Esa experiencia para mi fue bien reveladora, porque pasó en la pandemia cuando estábamos todos como sin saber qué hacer, encerrados y asustados, pero también porque veíamos que el gobierno no podía entregar soluciones rápida o ágilmente, pero sí podíamos ver que existían problemáticas. Y la gran industria no está hecha para innovar rápidamente, quizás tiene el capital pero no la rapidez ni agilidad para poder hacerlo. Sin embargo, las startup como nosotros sí podemos crear soluciones e implementarlas rápidamente”.

“Me gustó mucho poder ayudar a este equipo que tenía una idea que nació con un dibujo en una servilleta, para poder ayudar a una enfermera que estaba viviendo en la UCI todas estas problemáticas, y fue como ‘aquí hay un diseñador, hay un ingeniero’. Tenían la idea y el prototipo incluso para ayudarla, pero les faltaba el proceso de escalamiento, de cómo poder hacerlo realidad, y también buscar el material y los recursos para no solamente llegar a la UCI del Hospital Van Buren sino que también a las UCI de todo Chile”.

“Entonces me comentaron el tema, yo inmediatamente quise ayudar porque también estaba encerrada en mi casa sin saber qué hacer, y juntamos a la Asociación de Proveedores Mineros de la Industria y rápidamente generamos trabajo local acá en Valparaíso para crear estas cápsulas, y fue todo un trabajo de innovación colaborativa y muy rápida, y en menos de un mes teníamos las cápsulas repartidas en todas las UCI de Chile y protegiendo al personal médico, una cápsula de intubación y extubación para pacientes covid, que permitió en ese momento ser la ayuda que ni el gobierno ni la gran industria pudo entregar rápidamente, sino que fue de los makers, de aquellos que tienen ideas y quieren ayudar”.

barbaritalara.com

“Así como muchos otros makers lo hicieron con los escudos faciales o con las mascarillas que imprimieron en 3D, nosotros hicimos lo mismo pero con estas cápsulas que incluso liberamos el diseño para que no solamente se usaran en Chile sino que también en diferentes países del mundo. Vivir todo ese proceso de agilidad, de creación e innovación fue como ‘esto es lo que tenemos que hacer, esto es innovación colaborativa pura’.

“Una enfermera que identificó un problema, una arquitecta que puedo levantar el diseño, un equipo de ingenieros que quiso ayudar, pero que les faltaba esta conexión de articulación con la otra parte del ecosistema que es la industria, que son los proveedores, que son los privados, y alguien que pudo articular y que pudo generar un modelo de negocio que fuera bueno para todos, logra que se haga este apoyo no solamente social sino que también económico y genere este valor que es de triple impacto. Y dije ‘bueno, esto es lo que tengo que hacer en el futuro’, y por eso empecé a modificar toda mi empresa, pensando específicamente en esa idea. Y por eso ahora, EPROIC, que es la empresa que generó estas cápsulas, también es parte de este hub de soluciones disruptivas”.

El neolítico como ejemplo

“Otro proceso específicamente de la pandemia, que fue ayudar a mi hijo en una tarea de tele-educación. Empezamos a estudiar sobre la prehistoria, y lo estaba ayudando cuando empezamos a observar cómo trabajaban los humanos antes. Y eran cazadores, entonces se movían de un lugar a otro persiguiendo a los animales y era muy poco eficiente, pero específicamente en el neolítico fue cuando despegó la humanidad como tal, y me dio curiosidad saber por qué fue en ese momento”.

“Y lo que cambió fue que en vez de ser cazadores y competir entre ellos, empezaron a trabajar en equipo y comenzaron a darse cuenta que no todos podían ser cazadores, que eran una gran comunidad de un equipo interdisciplinario, que algunos tenían que ser cazadores, otros agricultores, otros tenían que cuidar a los animales y así se empezaron a identificar diferentes roles y en ese momento fue cuando la humanidad despegó. Entonces ahí dije ‘eso es exactamente lo que necesitamos ahora: identificar equipos interdisciplinarios"”.

“Por eso tienen que haber más mujeres en el mundo de la ciencia y la tecnología, por eso necesitamos que también confíen no sólo en la academia para generar ciencia sino que también en los makers, en los giro sin tornillos, en los inventores chilenos. Por eso me uní al Club de Inventores de Chile también. Y eso empezó a desencadenar todo un trabajo de innovación colaborativa desde Chile para el mundo, que era una de las cosas que yo andaba buscando, de cómo podemos usar esta crisis como una oportunidad. Y esa crisis fue sacar todo lo que quizás no era tan importante y empezar a poner prioridad. Las personas son los equipos, y con eso podemos crear mucho más”.

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