Ética y transparencia de BioBioChile
Hay marcas que dejan huellas imborrables en las sociedades, ese es el caso de SALO, fabrica de álbums, que incluso llegó a ser editorial, que nace en la década del 60’ en nuestro país y fue la encargada de que viviéramos momentos inolvidables en torno a la colección de láminas del álbum de moda o de los incansables “torneos” que se formaban para poder jugar las láminas que teníamos repetidas con la esperanza de obtener aquella que nos faltaba para completar todas las hojas y ganar el premio que prometía cada colección.
Rosa Melnick, hija de Don Salomón Melnick nos habla como fue crecer en torno a este ejemplo de negocio familiar y también tuvimos el gusto de hablar con Felipe Del Solar, quien junto a D&D consultores realizaron esta importante labor de recopilar y digitalizar nuestros recuerdos guardados en cada lámina.