Gobierno cuesta arriba: los errores y tensiones que marcan primeros seis meses de Kast en La Moneda
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Diego Álvarez Calvo

Periodista de contenido audiovisual

La información es de Josefa Sciammaro

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Josefa Sciammaro

Periodista en Radio Bío Bío de Santiago

Publicado por Diego Álvarez Calvo

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El gobierno de José Antonio Kast enfrenta dificultades a seis meses de asumir, con errores reconocidos, divisiones en el oficialismo y caída en la aprobación ciudadana. A pesar de logros como la megarreforma económica, enfrenta críticas por la falta de consenso en temas clave como seguridad. Las tensiones entre ministros y la falta de unidad en el oficialismo complican la gestión. Se destaca la necesidad de coordinación para destrabar reformas pendientes y enfrentar el desempleo.

A seis meses de asumir, el gobierno de José Antonio Kast enfrenta un balance marcado por errores reconocidos desde el propio Ejecutivo, diferencias dentro del oficialismo y una caída en el respaldo ciudadano.

De hecho, en palabras de los propios ministros, han existido errores y se debe repuntar. El titular de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, señaló que “da lo mismo lo que pasó con el gobierno anterior”. En tanto, su par de Ciencias, Ximena Lincolao, apuntó a que “hemos trabajado mucho, pero, tal vez, no lo hemos comunicado bien”.

Los errores que marcan los primeros seis meses del gobierno de Kast

La administración Kast partió con el alza de los combustibles y el supuesto Estado en quiebra, situaciones que provocaron una abrupta caída en la aprobación presidencial. A esto se sumaron problemas de coordinación y diferencias en uno de los principales ejes del Ejecutivo, la seguridad.

El escenario derivó en el cambio de Gabinete más rápido desde el retorno a la democracia, que marcó la salida de las exministras Mara Sedini y Trinidad Steinert. Luego, se sumó la salida de Natalia Duco del Ministerio del Deporte y su posterior reincorporación como asesora en el Segundo Piso.

Pero no todo han sido desaciertos. La Moneda logró la aprobación de su megarreforma económica, el Plan de Reconstrucción Nacional, con una rebaja en los impuestos por primera vez en 30 años.

Además, presentó la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), aunque la iniciativa no ha conseguido consenso ni siquiera dentro del propio oficialismo.

Las tensiones entre ministros

Con todo, las diferencias al interior del Ejecutivo continúan. En las últimas semanas, la aprobación del proyecto de Sala Cuna Universal en el Senado fue considerada una derrota, al no contar con los votos necesarios.

El ministro del Trabajo, Tomás Rau, calificó el hecho como un “desastre” y puso en duda la meta de reducir el desempleo al 6% durante este Gobierno, atribuyéndola al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.

Una nueva diferencia pública entre secretarios de Estado que también se replicó en Cancillería. El ministro Francisco Pérez afirmó que Argentina derogaría el decreto 457 de 2021 sobre la administración conjunta del estrecho de Magallanes, durante la visita de Javier Milei. Sin embargo, sus dichos fueron descartados por el propio Presidente Kast.

Las diferencias tampoco se limitan a La Moneda. Y es que distintas voces cuestionan que el Gobierno continúe sin una coalición formal. En ese contexto, uno de los últimos episodios fue el enfrentamiento entre el ministro de Defensa, Fernando Barros, y la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), una de las figuras más importantes de Renovación Nacional.

Desde esa misma casa política -Renovación Nacional-, durante este fin de semana, la senadora Camila Flores afirmó que el ministro Barros no entiende cuál es el funcionamiento del Estado y del trabajo conjunto entre los distintos poderes.

También apuntó a seguridad, asegurando que el titular de esa cartera, Martín Arrau, pecó de ingenuidad y carece de experiencia política.

A pesar de estos episodios, algunos oficialistas, como el senador Gustavo Sanhueza (UDI), mantienen el optimismo y creen que el Gobierno aprenderá de sus errores para repuntar en la gestión.

Opinión respaldada por algunos sectores del Partido Republicano, donde la diputada Javiera Rodriguez destacó el actuar del Gobierno como eje central del oficialismo y y enfatizó en que la falta de unidad está principalmente en el Poder Legislativo.

Eso sí, no todo republicanos tiene la misma postura. El diputado Agustín Romero afirmó que hubo errores y destacó que los desafíos del Gobierno, ahora, tienen que ver con el empleo y el cumplimiento de lo prometido en campaña.

Así, la interrogante es ¿cómo el Presidente Kast logrará ordenar a sus ministros y al oficialismo?. Desde el mundo de los expertos, se cree que las descoordinaciones pueden subsanarse.

En esa línea, el analista político y académico de la Universidad Andrés Bello, Felipe Vergara, planteó que el Presidente “debiera dar más directrices”.

Otro desafío es la aprobación ciudadana. Y es que la última encuesta Criteria mostró que la desaprobación llegó al 55%, en medio de la polémica por la contratación de jóvenes con poca experiencia laboral en cargos de confianza y altos sueldos dentro del Gobierno.

El caso más comentado fue el de un estudiante de periodismo contratado como encargado de redes sociales en un ministerio, con un sueldo de $1.900.000.

Sin embargo, la administración Kast disminuyó en un 21% la contratación de asesores del Gobierno central.

¿Qué sigue para el Mandatario y su gabinete?

Por otro lado, uno de los principales pendientes es destrabar la reforma de seguridad. Para eso, necesitarán coordinación entre los distintos sectores políticos, una tarea que se anticipa compleja por la posición de la oposición.

En el Frente Amplio, por ejemplo, la diputada Tatiana Urrutia criticó durantemente la propuesta y la gestión de La Moneda, sosteniendo que “en seguridad hay harta puesta en escena”.

El desempleo también está poniendo al Gobierno contra la pared. En los últimos días, la presión del oficialismo por la nula disminución de la tasa de desocupación ha aumentado, generando distintas acciones parlamentarias.

Por ejemplo, el ofrecimiento de un “fast track” legislativo en la materia por parte del presidente de la Cámara Baja, Jorge Allesandri (UDI).

De esta forma, el gobierno de Kast enfrenta sus primeras fiestas patrias entrando en una segunda etapa, con varios desafíos por delante. La presentación del Mandatario en la cumbre de las Naciones Unidas, cuyos contenidos aún se desconocen, será una de las próximas vitrinas internacionales.

A nivel interno, en tanto, La Moneda debe intentar destrabar la reforma de seguridad, buscar acuerdos con los distintos sectores y enfrentar las cifras de desempleo.

Todo esto, mientras el Presidente debe intentar ordenar a su gabinete, contener las diferencias dentro del oficialismo y recuperar parte del respaldo ciudadano. Los próximos meses serán, entonces, una prueba para la capacidad del Gobierno de corregir sus errores y traducir sus anuncios en resultados concretos.

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