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En Cerro Castillo, el presidente José Antonio Kast se reunió con republicanos y libertarios para discutir indultos a exuniformados condenados por hechos del estallido social. Kast mantuvo abierta la posibilidad de usar su facultad presidencial, generando expectativas en sus aliados. Sin embargo, la reunión dejó dudas sobre avances con Republicanos y PNL, quienes reclamaron lentitud en el proceso. Mientras Kast evitó comprometer fechas, el ministro de Justicia reveló que las solicitudes están en trámite.
Puertas adentro de Cerro Castillo, los indultos volvieron a pasarle la cuenta al Gobierno. En menos de 24 horas, el Presidente José Antonio Kast se sentó con republicanos y libertarios, los dos sectores que con mayor fuerza han empujado beneficios para exuniformados condenados por hechos vinculados al estallido social.
En ese sentido, septiembre aparecía como un mes clave. Parte de la derecha esperaba una señal en torno al 11, pero Kast descartó amarrar los indultos a una fecha simbólica. Por eso, las citas en Cerro Castillo se transformaron en una nueva oportunidad para cobrar una promesa que sus aliados consideran pendiente.
Los primeros en hacerlo fueron los republicanos. En la cena con sus parlamentarios, el Mandatario ratificó que mantiene abierta la posibilidad de utilizar su facultad presidencial. Sin embargo, el senador Ignacio Urrutia aseguró que vio una disposición “completamente distinta” en Kast y apostó por novedades en el corto plazo.
Pero puertas afuera comenzó la disputa por interpretar qué había ocurrido realmente en la cita. Mientras algunos hablaron de avances, el presidente de Republicanos, Arturo Squella, bajó las expectativas: aseguró que Kast no entregó información distinta a la conocida y que únicamente reiteró la revisión de cada solicitud en su mérito.
La conversación tampoco estuvo exenta de otros reclamos. Republicanos cuestionó ante el Presidente la contratación de jóvenes sin experiencia en el Gobierno, incluido el caso del funcionario de 19 años en Interior. También hubo debate por la reforma de seguridad, mientras algunos parlamentarios advirtieron que no ven sentido en volver a Cerro Castillo si los compromisos no comienzan a traducirse en resultados.
El segundo round quedó en manos del Partido Nacional Libertario. La colectividad llegó con una minuta de 14 materias: modificaciones constitucionales en seguridad, osamentas, INDH, Agenda 2030, aborto, Dominga y Ley Lafkenche, entre otras. Los indultos figuraban expresamente como uno de los puntos a tratar.
Y ahí tampoco hubo cheque en blanco. El vicepresidente libertario Hans Marowski sostuvo que el compromiso existe, pero cuestionó la lentitud del proceso y puso como horizonte que existan definiciones antes de que termine el año.
En el PNL calificaron la respuesta como un primer paso, no como el cierre de la discusión. De hecho, la diputada Paulina Muñoz adelantó que continuarán insistiendo hasta que la promesa se traduzca en decisiones concretas.
Pero la cita libertaria dejó más que indultos. Según pudo conocer La Radio, el PNL reclamó directamente a Kast una falta de correspondencia del Gobierno con la colectividad, pese a los intereses que aseguran compartir. Terminado el encuentro, además, Johannes Kaiser permaneció en Cerro Castillo para una reunión privada con el Presidente, donde abordaron de manera reservada asuntos nacionales e internacionales.
Mientras sus aliados salían de Cerro Castillo elevando las expectativas por los indultos, el Gobierno puso el freno. El ministro de Justicia, Fernando Rabat, descartó entregar un calendario y evitó confirmar si existen solicitudes listas para la firma presidencial. Lo que sí reveló es que los requerimientos ya se encuentran dentro de la tramitación administrativa del Ministerio de Justicia.
Y ahí está ahora la letra chica de la discusión: no existe una fecha comprometida y cada indulto particular requiere recopilar antecedentes y formar su propio expediente. Una vía distinta al proyecto de indulto general que impulsan parlamentarios en el Congreso.
De esta manera, con las solicitudes ya en manos de Justicia, la próxima novedad puede dejar de producirse en las reuniones políticas de Cerro Castillo: los expedientes avanzan ahora por los escritorios del ministerio antes de llegar a la decisión final del Presidente.