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El Senado aprobó "por un voto" la idea de legislar el Plan de Reconstrucción Nacional, sin lograr una mayoría amplia tras negociaciones con la oposición. La iniciativa pasó con 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención. El debate en particular comenzará en julio, con un plazo para indicaciones fijado el 6 de julio. El presidente Kast destacó el avance, pese a no alcanzar un acuerdo con 28 votos. El oficialismo llama al diálogo con la oposición para ampliar apoyos, sin ceder en puntos clave como la reducción del impuesto corporativo.
El Senado aprobó “por un voto” la idea de legislar el Plan de Reconstrucción Nacional, pese a los esfuerzos por construir una mayoría amplia a través de las negociaciones con la oposición.
De esta manera, la iniciativa ingresará a su discusión en particular y desde la oposición adelantaron que no habrá un “tsunami de indicaciones”, mientras el oficialismo volvió a llamar al Gobierno a trabajar en grandes acuerdos.
La ajustada aprobación en general de la megarreforma en el Senado
Con 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención, el Senado aprobó en general la megarreforma del Ejecutivo. Y pese a los esfuerzos conciliadores de la presidenta de la Mesa, Paulina Núñez (RN), el proyecto pasó de manera ajustada y no con una mayoría amplia.
De igual forma, la iniciativa avanza a una nueva etapa: durante el mes de julio – tras la semana distrital – iniciará la discusión en particular en las comisiones de Hacienda, Trabajo y Medio Ambiente, a la espera de la definición de los comités sobre si funcionarán las tres en paralelo o si Hacienda tomará la cabeza, tal como sucedió en la Cámara de Diputados.
Para el debate artículo por artículo ya se fijó un plazo de indicaciones: será el lunes 6 de julio, cuando el Parlamento vuelva a sus labores.
Pocos minutos después de la aprobación, el presidente de la República, José Antonio Kast, se refirió al nuevo paso que dio el proyecto insignia de la administración, señalando que “veremos en qué línea podemos seguir avanzando para garantizar el progreso de Chile”.
El “fracaso” del ejecutivo en esta etapa fue precisamente no haber podido conseguir un acuerdo que permitiera aprobar la megarreforma por al menos 28 votos, lo que era considerado un umbral razonable de entendimiento por la oposición y la centroderecha.
En esa línea, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, aseguró que en la discusión en particular van a trabajar para ampliar la base de apoyo, escuchando y negociando con las propuestas que recibieron en las últimas jornadas.
El diálogo con la oposición va a ser clave para el Ejecutivo para sumar esos apoyos extra, aunque La Moneda ya adelantó que no van a ceder en las ideas que consideran como el corazón del proyecto, como la reducción del impuesto corporativo o la invariabilidad tributaria, ya sea a 20 o a 25 años.
Esas mismas medidas fueron destacadas por la presidenta de la CPC, Susana Jimenez, tras reunirse con el presidente José Antonio Kast, afirmando que van en la línea de mejorar las condiciones para la inversión y el crecimiento.
En tanto, el oficialismo también hace el llamado al Gobierno para que abran los canales de diálogo. En ese sentido, el senador independiente por el Partido Republicano, Rodolfo Carter, señaló que esa es una vía para evitar apodos de la iniciativa, como la “ley de los superricos”.
Por otra parte, para la discusión en particular y consultado sobre las indicaciones, el presidente de la Comisión de Hacienda, el senador Javier Macaya (UDI), hizo un llamado a la centroizquierda a “no ser el vagón de cola de la extrema izquierda” y colaborar para retomar el crecimiento económico.
En esa línea, rápidamente reflotó el recuerdo de las 1.603 indicaciones que se discutieron en la maratónica sesión de votación en particular de la Comisión de Hacienda, en la Cámara de Diputados, y la alerta previa que surgió de algunos parlamentarios opositores sobre un “tsunami de indicaciones”.
Sin embargo, para la discusión en el Senado todo parece indicar que ese no será el caso. Y es que el senador Diego Ibáñez (FA) afirmó que no habrá “tsunami” y que se centrarán en el fondo del proyecto.
Además, desde la oposición adelantaron que sus indicaciones buscarán eliminar la invariabilidad tributaria, fortalecer el subsidio unificado al empleo y que los beneficios tributarios sean a las PYMEs y no a las grandes empresas.