Padre de Valentina Maureira a 11 años de su muerte: "el Estado le sigue fallando a mucha gente"
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Gabriela Pulgar

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A 11 años de la muerte de Valentina Maureira, quien solicitó la eutanasia a Michelle Bachelet, su padre, Fredy Maureira, denuncia la falta de voluntad de los políticos en apoyar a familias con enfermedades complejas. Critica la falta de compromiso de las autoridades y destaca la necesidad de mejorar la salud pública y brindar apoyo a pacientes. Valentina dejó un legado que su padre continúa, promoviendo campañas de donación de órganos y la construcción de una casa de acogida en Santiago.

Este 14 de mayo se cumplen 11 años de la muerte de Valentina Maureira, joven que le pidió la eutanasia a la expresidenta Michelle Bachelet en 2015.

En Podría Ser Peor conversamos con el padre de Valentina, Fredy Maureira, quien recordó el legado de su hija y el trabajo que continúa realizando en apoyo a familias con enfermedades complejas.

Fredy cuestionó el actuar de las autoridades y afirmó que “falta voluntad humana de los políticos”.

En ese contexto, recordó compromisos que no se concretaron tras las conversaciones que tuvo su hija con la expresidenta Michelle Bachelet.

“Cuando llegan al puesto se olvidan de la gente, de los más pobres”, afirmó Maureira. Además, insistió en la necesidad de avanzar en salud pública, apoyo a pacientes y proyectos de acogida para familias que deben trasladarse a Santiago por tratamientos médicos.

El debate por la eutanasia

Además, el padre de Valentina recordó conversaciones que tuvo con su hija sobre la eutanasia y explicó que ella decidió dejar sus tratamientos luego de años hospitalizada.

Se acordó que “Ella siempre me decía: ‘¿Tú crees que esto es vivir?’”, relató, recordando que apoyó completamente la decisión de su hija.

Maureira recordó el legado que dejó su hija y el trabajo que continúa realizando en apoyo a familias con enfermedades complejas.

“Me dejó unas tareas hermosas y eso me mantiene vivo”, señaló emocionado. Destacó iniciativas como campañas de donación de órganos y la idea de construir una casa de acogida en Santiago para personas que viajan desde regiones por tratamientos médicos.

Según relató, “el Estado me falló a mis hijos y sigue fallando a mucha gente”.

En ese contexto, mencionó que ayuda a un niño con fibrosis quística que necesita medicamentos de alto costo mensual. Y criticó que “el Estado no se hace responsable de estas causas”.

Además, sostuvo que el apoyo a estas familias muchas veces proviene de medios de comunicación, artistas y personas solidarias más que de las autoridades.

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