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El 9 de agosto de 1803, el ingeniero estadounidense Robert Fulton logró que un barco impulsado por un motor a vapor navegara por primera vez el río Sena, en París. La demostración marcó un hito en la historia del transporte y abrió el camino para la navegación a vapor.
El experimento que cambió la navegación
Antes de este éxito, Fulton había intentado desarrollar un submarino llamado Nautilus, financiado por Napoleón, pero el proyecto no despertó interés. Más tarde, junto al embajador estadounidense Robert Livingston, construyó un barco a vapor que, tras un primer intento fallido en el que se hundió, fue reforzado y probado nuevamente.
Ante una multitud reunida en las orillas del Sena, la embarcación de 20 metros de largo consiguió avanzar contra la corriente a una velocidad de entre cinco y seis kilómetros por hora. Años después, Fulton perfeccionó el diseño en Estados Unidos y desarrolló el primer barco de vapor comercialmente viable.
En este video, Nibaldo Mosciatti narra cómo Robert Fulton realizó la primera navegación exitosa de un barco impulsado por vapor, un avance que transformó el transporte marítimo en el mundo.