Ética y transparencia de BioBioChile
El 28 de enero de 1823, el Director Supremo Bernardo O’Higgins abdicó al mando de la Nación. La presión política y la inminente sublevación militar forzaron su salida, marcando el fin de su gobierno.
La caída del Director Supremo
Durante su administración, O’Higgins concentró amplias facultades en el poder ejecutivo. La Constitución de 1818 y luego la de 1822 reforzaron esa concentración, lo que alimentó acusaciones de autoritarismo. A ello se sumaron decisiones que enfrentaron a la elite política y social, y el descontento se extendió en las provincias.
A fines de 1822, se levantaron Concepción y luego La Serena. El general Ramón Freire encabezó la oposición desde el sur y la amenaza de una guerra civil se volvió real.
La mañana del 28 de enero, una asamblea exigió su dimisión en Santiago. O’Higgins aceptó retirarse, entregó el poder a una junta de gobierno y declaró que quedaba como “un simple ciudadano”. Días después enfrentó un juicio de residencia que terminó justificando su conducta.
En este video, Nibaldo Mosciatti narra la abdicación de Bernardo O’Higgins y el cierre de su gobierno.