“(Permítanme un breve paréntesis sobre el liderazgo. ¿A qué soledad del mando aludía el Presidente en ayer? A la que sobreviene cuando la lógica castigadora se presenta como un exceso del exceso. Para el líder que sabe que su autoridad depende del castigo cuando falla la persuasión, dudar sobre la intensificación del castigo es quedarse solo frente al vacío de su política. El líder es un hombre de pocos recursos y falto de imaginación. Cuando advierte que ya no puede castigar sin condenarse, entonces, recién entonces, accede a descender al diálogo. Pero lo concede como un accidente del que saldrá apenas pueda).”
Revisa la columna de opinión del director de la Fundación Chile Ciudadano, Fernando Balcells, en Bío Bío Tv.