El anuncio de aranceles “recíprocos” de Donald Trump el pasado miércoles marcó el inicio de una guerra comercial de grandes magnitudes de parte del país norteamericano con gran parte del mundo.
Aunque se planteó como una estrategia que empoderará a la economía de Estados Unidos, los expertos anticipan que son los propios ciudadanos e industrias estadounidenses quienes podrían ver una importante subida de precios.
“Estos aranceles van a aumentar los precios para los estadounidenses de una manera que afectará directamente su vida cotidiana”, dijo Kimberly Clausing, profesora de Derecho de la UCLA y execonomista del Departamento del Tesoro estadounidense a The Washington Post.
“Para los consumidores, este será el mayor aumento de impuestos que han enfrentado en 50 años, en forma de aumentos de precios”, advirtió.
Según explicaron expertos y comerciantes al citado medio, estas son algunas áreas en las que los consumidores podrían comenzar a ver precios más altos primero:
Café, abarrotes y bebestibles
Aunque Estados Unidos tiene un sector agrícola importante, alimentos como el café, el azúcar, arroz y frutos secos a menudo provienen de fuera de Estados Unidos.
“Una vez que se implementen los aranceles, lo sentiremos de inmediato, literalmente al día siguiente”, dijo el propietario de una cafetería de San Francisco, Walter Haas. “Los aranceles impactarán directamente los precios del café, y si se mantienen, esos costos se incorporarán permanentemente al precio que pagan los consumidores”, adelantó.
“Incluso si se fabrican productos aquí, de repente, cosas como el combustible cuestan más. Y si nuestro camión de reparto se avería, ¿adivinen qué? Las piezas no están disponibles o son más caras de importar. Todo eso nos afecta”, aseguró Dina DiCenso, confundadora de una empresa de productos veganos artesanales que utiliza ingredientes provenientes de India y Brasil.
Ropa y zapatos
Hoy en día, prácticamente toda la producción masiva de ropa se fabrica en países como Vietnam o Bangladesh, entre otros. Por ende, un alza en las tarifas arancelarias impacta directamente en el consumo de prendas de vestir.
La experta explicó al Washington Post que la ropa vendida por minoristas de moda rápida como H&M y Gap también se verá muy afectada, así como la ropa vendida por Amazon, Target y Walmart. También, se cerrará una laguna legal que permitía a marcas como Shein y Temu eludir aranceles.
Para ser más claros: el año pasado, casi toda la ropa vendida en Estados Unidos (97%) provino del extranjero.
Autos
Se espera que una buena parte de los vehículos que se venden en Estados Unidos se vean afectados eventualmente. Y es que, aproximadamente, la mitad de los autos vendidos el año pasado en el país norteamericano fueron importados.
Incluso si hablamos de aquellos que se ensamblan en Estados Unidos, es altamente probable que una o varias de sus piezas sean de fabricación extranjera. De acuerdo con la información citada por el medio norteamericano, esperan un margen promedio de aproximadamente $6,000 por auto.
“Algunos de los vehículos más asequibles —como los SUV compactos— se fabrican fuera del país, por lo que serán los más vulnerables”, explicó Charlie Chesbrough, economista senior de Cox Automotive.
Dispositivos electronicos
Anteriormente, cuando un teléfono Apple se producía en China, no pagaba aranceles. Ahora, la compañía se enfrenta a un arancel del 54% sobre los iPhones importados del gigante asiático.
Algo similar ocurre con la gran mayoría de dispositivos electrónicos importados desde China. Se estima que, actualmente, en bodega existe inventario como para suplir de aquí a cuatro meses más, lo que coincidiría con el verano y la vuelta a clases de los estudiantes.